jueves, 25 de octubre de 2007

Dedos

Sendero de luz
(De Fronteras de versos)

La copa toda de la tomas
mientras te muerdo los pechos
y trazo con mis dedos
el sendero luminoso hasta tu
sexo.

Y de tus labios caen gotas
rubíes que de tu piel usurpo,
robo, como hago con los
misterios de tu cuerpo.

© Luis Ponce Ruiz
28 de mayo de 2007
Viejo San Juan, Puerto Rico

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III
(De Esa cálida cosa llamada luz (y su ausencia))

En la más apasionante
oscuridad levanto los ojos
y lo único que veo
es mi rostro desfigurado
por el placer solitario.

© Luis Ponce Ruiz
8 de noviembre de 2004
Washington, DC

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mira
mis dedos,que
te tocaron
y tu cálida y perfecta
pequeñez
-ven?no se parecen a mis
dedos. Mis muñecas manos
que con cuidado sostuvieron el suave silencio
tuyo(y tu cuerpo
sonrisa ojos pies manos)
son diferentes
de lo que solían ser. Mis brazos
en donde todo lo que eres tú estuvo acurrucada
silenciosamente,como una
hoja o alguna flor
recientemente hecha por la Primavera
Misma,no son mis brazos. No me reconozco
como yo esto que encuentro frente
al espejo. yo
no creo
haber visto nunca estas cosas;
alguien a quien tú amas
y quien es más delgada
alta que
yo ha entrado y se ha convertido en esos
labios con los que yo hablaba,
una nueva persona está viva y
gesticula con mi
o eres quizás tú quien
con mi voz
estás
jugando.

-E.E. Cummings
(Traducido por LPR
28 de junio de 2007
Bayamón, Puerto Rico)

domingo, 21 de octubre de 2007

Coloniaje y estadidad: Martinica, Bermuda y Puerto Rico

Muchos consideran que hablar del estatus político de Puerto Rico es un cliché. Mi respuesta es que lo sería si no fuéramos una colonia. No sólo nuestra metrópoli, los Estados Unidos de América (EUA), lo ha reconocido en el Informe Interagencial de 2005, sino que hasta los mismísimos populares (y menos recientemente los penepés) ya no tienen reparos en llamar al Estado Libre Asociado (ELA) colonia. "We are back to step one", o sea, de vuelta al 1953 cuando se solapó la ignominia del coloniaje a nivel internacional ante la ONU con el invento del ELA. A la ONU fueron juntitos los populares y los penepés con los estadounidenses para defender al ELA como un experimento nóvel y liberar a los EUA de los informes que anualmente rendía a la ONU sobre el estado de su posesión colonial más grande, Puerto Rico.

A propósito de la reunión que este martes se celebra en Casa Blanca con los líderes de los partidos políticos puertorriqueños en torno al estatus, La Revista de El Nuevo Día ha publicado dos artículos que tratan sobre nuestra condición colonial. Uno lo escribió Edgardo Rodríguez Juliá en su excelente columna
Guaynabo City Blues y el otro, titulado La 'estadidad' no termina el colonialismo, trata sobre cómo en Martinica, inclusive luego de advenir a la departamentalización francesa en 1946 (lo que equivaldría, en nuestro caso, a la estadidad con EUA), perdura un sentimiento de inconformidad y confusión entre las lealtades políticas y culturales, además de una serie de problemas sociales y económicos. En 1949, a sólo tres años de la integración de Martinica con Francia, Aimé Césaire declaró: "a partir de ahora, la contradicción se va a exacerbar y estallar frente a los ojos de todos, entre la nueva fórmula política que se le dio a este país y la realidad económica-social y administrativa, fórmula que ustedes no tuvieron la valentía de modificar, fórmula que será colonial y yo diría que hasta colonialista misma". Des origines de la nation martiniquaise – Camille DARSIERES, coll. Thèse & textes DESORMEAUX.

Lo curioso del caso es que sesenta y un años después de la 'estadidad', el Presidente de la región de Martinica, Alfred Marie-Jeanne, pertenece al Movimiento Independentista Martiniqueño. En una situación similar se encuentra Bermuda, como verán en el siguiente artículo que publiqué el año pasado.

Una lista de agravios
Por: Luis A. Ponce
Perspectiva
El Nuevo Día – viernes, 16 de junio de 2006

En nuestro hemisferio hay otro archipiélago que junto al de Puerto Rico es una de las colonias más antiguas del mundo. Me refiero al archipiélago de Bermuda, un territorio de Ultramar de la Corona inglesa. Muchos puertorriqueños desconocen los procesos políticos e históricos de dichas islas que se encuentran frente a las costas de Carolina del Norte. Desconocen que el eficiente sistema colonial británico ha permitido la formación de un gobierno local verdaderamente autónomo. La corona británica sólo se encarga de los asuntos diplomáticos y la defensa.

Un dato interesante es que la constitución vigente en Bermuda, ratificada en 1968, fue redactada con la independencia del archipiélago en mente.

Aunque la independencia nunca se materializó (fue derrotada abrumadoramente en el plebiscito de 1995), Bermuda ostenta su propia moneda, es miembro asociado de CARICOM (oportunidad que fue denegada a Puerto Rico por el Departamento de Estado Federal) y, sin poseer industrias ni recursos naturales explotables, tiene un desempleo bajísimo (5%) y un ingreso per cápita similar al de los Estados Unidos. El gobierno en poder, dirigido por el premier William Alexander Scott, ha retomado el tema de la independencia.

En Puerto Rico, las limitaciones del ELA son muchas. EE.UU. nos controla de tal manera que hasta los británicos nos llaman "Welfare Island" (The Economist, 27 de mayo al 2 de junio). Además de demostrar la falta de libertades políticas y económicas que sufrimos en comparación a las islas Bermuda, esta exposición nos lleva también a concluir que Estados Unidos, en su afán de distanciarse lo más posible de su antigua metrópoli (Gran Bretaña), ha fracasado como administrador colonial. Nos compete ahora a los puertorriqueños denunciar estos agravios. Si caen nuevamente sobre oídos sordos, nos veremos forzados a tomar las riendas de nuestro destino. No podemos seguir malgastando el tiempo.

Más notas mías a modo de discusión...

Los independentistas en este país nos tenemos que dar cuenta de la importancia que tienen las elecciones en la colonia. Sino es para adelantar la causa independentista, por lo menos lo es para enviar un mensaje. La estrategia de no participar en las elecciones o de no votar por el único partido que defiende la independencia no ha rendido ningún fruto, sino que le ha servido a los enemigos de la soberanía nacional. Las no tan brillantes ejecutorias del PIP es materia de otra discusión, pero hasta que no se formé otro partido electoral independentista, es preferible votar por el PIP que votar por colonialistas o abstenerse. Los ejemplos de Bermuda y Martinica representan un modelo a seguir porque aún sin ser independientes, sus líderes electos más importantes favorecen la independencia de sus respectivos archipiélagos y eso es un mensaje poderoso, independientemente del grado del poder que se ejerza. A ver si todas la organizaciones independentistas recapacitan y para las elecciones del 2008 se presentan unidas en un frente amplio soberanista. Por la independencia siempre es mejor sumar que restar.

miércoles, 17 de octubre de 2007

Wilo Benet, Embajador Culinario


Por: Luis A. Ponce
Artículo para el número de octubre de Appoint Magazine (www.appointmagazine.com).

A propósito de esta edición dedicada a la comida y bebida, Appoint conversó con el chef Wilo Benet en su restaurante Pikayo acerca de la evolución del paladar boricua, sobre cómo atreverse a innovar –y quemar cosas– en la cocina y sobre su auto impuesta misión de hacer nuestra gastronomía accesible al mundo. Y claro, también reseñamos los platos –todos sin listar en el menú– que Wilo nos preparó.

Somos los que pedimos todo well done pero amamos el sushi. Nuestra hospitalidad ha enamorado a extranjeros, mas subestimamos la industria del servicio. Y por desgracia, nos conformamos con las frutas y vegetales de mala calidad que venden en los supermercados. Así opina Wilo Benet, el afamado chef y dueño de Pikayo y Payá, sobre la comida, los puertorriqueños y los restaurantes. Es quizás por esas posturas que ama tanto a la cocina y se ha dedicado a llevar nuestra gastronomía allende nuestros campos y playas. Su libro más reciente, Puerto Rico True Flavors, se convierte en la punta de lanza de esta campaña para seducir al mundo con nuestra sazón. A falta de un cuerpo diplomático puertorriqueño, y con la exposición y experiencia que ha logrado, Wilo se convierte en nuestro embajador.

Pikayo es harto conocido para los amantes de la elegancia absoluta en el buen comer. Saben que éste ha sido el laboratorio donde Wilo, por los pasados 17 años, ha desarrollado su concepto Criollo-Vanguardista. Su formación clásica francesa en el Culinary Institute of America (CIA) y su gusto particular por los sabores vivos de la cocina Cajun y puertorriqueña, le han permitido reinventar platos nuestros como los frituras, el bistec encebollado y el mofongo con resultados sabrosamente sorprendentes.

Esa recreación se reflejó en nuestra experiencia en el restaurante. No basta sino con untar la mantequilla de miel y semillas de ajonjolí al pan calientito que te sirven para darte una pista de los interesantes rumbos por donde la comida de esta noche te llevará.

Comenzamos nuestra cena en Pikayo con el carpaccio de pulpo con verjus y microcilantro. La alfombrita cuadrada compuesta de finas y tiernas rodajas de pulpo: una presentación sencilla para iniciarte en el juego del balance de acidez protagonizado por el verjus (jugo de uvas verdes). Una vez acabé el pulpo, limpié con un pedazo de pan el resto de la vinagreta que quedó sobre el plato (no son malos modales, sino un halago al chef).

Unos minutos después llegó un filetito de chillo frito con salsa de chorizo. Como le comenté a Wilo, este plato es la salsa. La esencia de chorizo, junto al sabor del chillo hizo de este plato mi predilecto. Esto quiere decir que cuando vayas a Pikayo y no veas en el menú la salsa de chorizo, pregúntale al señor Carlos Nieves, gerente del restaurante, para que te saque un plato con salsa de chorizo. Muy gustosamente la cocina de Pikayo acomodará tu pedido.

Los medallones de cordero rellenos con espinaca y setas salteadas sobresalieron, no tan sólo por la calidad y término de cocción del cordero, sino por la incorporación de un ingrediente asiático en un ítem predominantemente mediterráneo. Las setas shiitake le brindaron una perspectiva distinta y aromática al plato.

El tatin de pera con sorbet de champagne fue nuestro punto final a la cena y quizás la demostración más intrigante de que con tan sólo cinco ingredientes o menos se puede obtener un plato de dimensiones complejas. En este caso, la neutralidad del sorbet salvó a un tatin muy acaramelado.

Esta muestra, junto al resto del menú, evidencia la internacionalización del paladar puertorriqueño. Esperamos que el éxito del libro de Wilo logré posicionarnos en el mapa para que no sólo nos atrevamos a probar comidas más exóticas que el sushi, sino que podamos impulsar nuestra industria de hospedería para consolidar a Puerto Rico como un destino gastronómico mundial, exportador de platos emblemáticos boricuas e importador de frutas frescas y verduras variadas, ésas que no se pueden conseguir en los supermercados.

Wilo Benet responde…

1) Appoint: ¿Qué significa Pikayo?
Wilo Benet: Pues buscaba un nombre que reflejara la comida condimentada y pensé en los Cajun de Louisiana. De hecho, me encontraba visitando Nueva Orleans cuando vi el nombre de un periódico, el Times Picayune… le cambié la ‘c’ por la ‘k’ y varié el sonido del final para obtener Pikayo.

2) A: Cuando te levantas por la mañana, ¿qué te pide el cuerpo?
WB: Huevos fritos (o revueltos), queso, tostadas y mucha jalea de frutas. Me gustan los sabores dulces y salados…y picantes, por lo que de vez en cuando le echo Tabasco a los huevos.

3) A: ¿Has quemado alimentos en la cocina?
WB: Sí. Es parte de ser arriesgado. También está el famoso “Adoquín de coco”: mi esposa bautizó de esa manera a mi fallido intento de hacer un terrine de tembleque mientras era chef en La Fortaleza.

4) A: Tu dulce favorito en la Noche de Brujas?
WB: Te tendría que decir que mi dulce favorito de toda esta temporada es el pie de calabaza.

5) A: En la cena de Acción de Gracias, ¿qué prefieres?
WB: Stuffing con cranberry chutney.

6) A: Qué plato o alimento se te viene a la mente cuando menciono a estas personalidades:

Chef Robert Treviño (codueño de OOF! Restaurants): Egg rolls con chorizo y queso derretido.

Aníbal Acevedo Vilá (Gobernador de Puerto Rico): Tapas

George W. Bush (Preesidente de los EE.UU.): BBQ ribs Texas-style

Fidel Castro (Presidente de Cuba): Habichuelas negras con mucho comino

Luis Fortuño (Comisionado Residente): Chillo frito

Filiberto Ojeda Ríos (Líder de Los Macheteros): Serenata de bacalao

Hugo Chávez (Presidente de Venezuela): Arepas

J.Lo (Actriz y cantante): Sopa de plátano

7)A: Al llegar a tu casa luego de un día largo de trabajo, ¿qué buscas cuando abres la nevera?
WB: Me hago un sándwich de atún a mi manera. También me gusta el mantecado. Así de snacks, me gustan los hamburgers… los de El Hamburger especialmente.

Wilo Benet Tuna Sandwich
Esta fue la receta que me dio Wilo de su snack de medianoche:

-atún enlatado
-aderezo Thousand Island
-tostadas de pan
-cebolla picadita (opcional)

Mezclar el atún con el aderezo y añadir (si gusta) la cebolla. Una vez listo, poner el atún sobre las tostadas.

Pikayo está localizado en el Museo de Arte de Puerto Rico, Avenida De Diego 299, Santurce. Los lunes abre de 6:00 PM a 11:00PM, de martes a viernes ofrece almuerzo de 11:30 AM a 3:00 PM y cena de 6:00PM a 11:00PM, los sábados de 6:00PM a 11:00PM. Los domingos no abre. Reservaciones: 787.721.6194.

lunes, 15 de octubre de 2007

Un jueves de jazz y chat

El jueves dije que no quería seguir envejeciendo. Ya era suficiente de esta incertidumbre de los años venideros que sólo había causado empobrecimiento y tristeza y hasta rencor por no haber nacido en otra época o de haber nacido del todo. Rencor porque no he acabado lo que me dije iba a terminar.

Me apena decir que el que acaba de hablarte no tiene la experiencia necesaria para decir cosas concretas y diáfanas. En realidad le faltan muchos años para envejecer, pero para él cualquier paso del tiempo es un paso más hacia el abismo de las décadas y el cansancio. Se deja mover por el recuerdo, las ansias y las emociones robadas al tiempo que tanto dice menospreciar. La amargura no es el resultado de la vida, sino del dolor al vivirla sin mesura, sin pensar en el mañana, sin tener un plan o una guía para tornar los inevitables sufrimientos en triunfos venideros. La amargura es lo que nos recuerda lo tarado que hemos sido.

Bob Parlocha es mi acompañante en las madrugadas mientras hablo con ella por el chat. El chat teje nuestras conversaciones que ya se expanden por kilómetros y kilómetros a la redonda de nuestros corazones. Y el saxofón es el acompañante de Bob y el que he estado escuchando desde la medianoche hasta las seis de la mañana. De noche no duermo y me paso el día vagando en calzoncillos por mi jardín junto a mi perro y acostado en una hamaca en mi terraza. Mi trabajo es este blog y mi novela. Me dije que me mudaría aquí, lejos de la ciudad para acabarla, pero sólo la veo luego de haberme emborrachado. Voy al escritorio donde tengo la computadora, abro el documento y también el Messenger y luego el radio para escuchar el programa de Bob. El supuesto ardor del licor se convierte en una sensación fría en mi estómago vacío, en el glacial hielo de mis páginas inconclusas. Los saxofones melancólicos y tristes sólo han nevado música álgida toda esta semana.

El documento de su novela no ha progresado desde la última oración que escribió el 15 de octubre de 2000. Siete años de haber vivido apartado de la ciudad, de haber abandonado todo lo que tenía en ella menos la computadora y el Internet, la comida y sus botellas, su sueño y sus temores exagerados. Abre el documento como una excusa y escribe párrafos y páginas enteras que al final de la sesión (antes de caer inconsciente sobre la hamaca) no guarda. Se queja mucho del Messenger y del alcohol y de su estómago vacío. Lo que todavía no se ha dado cuenta es que ha escrito toda su novela en el chat. Por eso no avanza y culpa al tiempo.

Yo culpo a Bob Parlocha y a sus seis horas ininterrumpidas de jazz. Esta semana he escrito como diez capítulos más pero los borro por lo malo que son. El chat calma y al mismo tiempo solivianta mi soledad. El jueves escribí la mayoría de esos capítulos. Ella me hablaba de todos los temas que quería abordar, pero que no podía indagar. Los fantasmas antiguos me borran lo que escribo, no soy yo. También es el tiempo y la lejanía de la ciudad. Ella me escribía y yo leía y le contestaba. Construíamos una historia novedosa: era la historia de nuestras fantasías en tiempo real. Cómo quiero rescatarlas, imprimirlas para luego encuadernarlas y mandarlas a algunas editoriales. Es que en el chat no simplemente conversábamos, estoy convencido que hacíamos literatura.

Ella guardaba todos los chats. Tenía la intención de imprimirlos y llevárselos el día que finalmente se animara a dejar la ciudad y sus gatos y caminar con los pies desnudos el césped aún húmedo del jardín del que tanto le hablaba él. Solamente era cuestión de tiempo o eso creían ambos.

miércoles, 10 de octubre de 2007

Héctor Morales Rosado, Escritor

[Les presento aquí el cuento que La Revista de El Nuevo Día, le publicó al compañero Héctor el pasado domingo, 7 de octubre. Era una obligación incorporarlo a las entradas de La tribu para que una vez desaparezca de las páginas electrónicas de endi.com, perdure en el ciberespacio. ¡Muchas felicidades y adelante!]

La conspiración

“… en la década siguiente, un cónclave universal de ex novelistas desempleados concurrió que con dos oraciones, de no más de 15 palabras, bastaba para decir todo”.

Por Héctor Morales Rosado

La proliferación del cuento corto, a principios del siglo 21, logró eliminar, casi en su totalidad, la creación de novelas. Los grandes proponentes del nuevo canon literario, novelistas todos, presintiendo lo peor, determinaron que “si no hay novelas, tampoco habrá cuentos”. Entonces, establecieron que 200 palabras eran suficientes para producir una obra narrativa. Luego, en la década siguiente, un cónclave universal de ex novelistas desempleados concurrió que, con dos oraciones, de no más de 15 palabras, bastaba para decir todo. Ya para fines de siglo, el cuento hiperbreve de mayor impacto fue la famosa ‘Página en blanco’, reafirmando contundentemente la futilidad de las letras. Aunque se le otorgó el premio Nobel, su autor no fue recompensado y menos aún reconocido, pues en el afán de ahorrar palabras no firmó la obra.

A partir de ese hito histórico, se creó el ‘Metaultrabrevismo’, el intrépido estilo literario que proponía que la expresión narrativa moderna se reduciría solamente al tamaño, forma geométrica y color del papel. Las palabras sobraban. La nueva literatura fue muy bien acogida por los políticos, quienes encontraron un medio que ellos podían entender. Los cuerpos legislativos, unánimemente, aprobaron una ley, hablada por supuesto, y promulgada al pueblo a través de altoparlantes, que vedaba la escritura con la finalidad de economizar espacio en el país. Violar la misma conllevaba una pena de 10 años de cárcel sin derecho a probatoria. Los países del mundo acogieron con beneplácito la legislación con la certeza de que su aplicación reduciría los efectos del calentamiento global.

Hoy, en los albores del nuevo milenio, algunos jóvenes, clandestinamente, honran a los que sacrificaron sus vidas en la sangrienta revuelta por las letras en el 2099. Estos escribas incipientes plasman sus palabras, irreverentemente, en los coloridos y multiformes papeles vacíos de las obras más laureadas de los últimos años. Además, todos coinciden en que el mejor medio para retomar el uso de las letras, inequívocamente, es la novela... y mientras más larga, mejor. Después de todo, tanto tiempo publicando palabras sin palabras, había mucho por escribir. ¡Los novelistas al fin habían triunfado!

Héctor Morales Rosado es estudiante de Maestría en Creación Literaria de la Universidad del Sagrado Corazón.

sábado, 29 de septiembre de 2007

Para los que nunca pudieron virar la tortilla...



No todo el mundo es hábil frente a una estufa...o tostadora. Nomínese (o a alguien que conozca) en el concurso de www.cocinomalo.com para que ud. o esa persona pueda ganar unas clases de cocina, porque la vida es algo más que delivery y cosas congeladas de Sam's y fiambreras de la abuelita Rosa.

viernes, 28 de septiembre de 2007

Mundo lágrimas

Cuando ella lloró porque él no le chupaba sus pezones marrones como la yema tostada, pezones de areolas circularmente perfectas y con un leve sabor a rocío, porque a él lo que le invadían eran las ganas de mirarle su rostro y no de lamerle las tetas, en ese momento cuando, molesta, se salió de encima de él y se echó a un lado fue cuando él se dio cuenta que ese mismo día el también lloraría como no lo había hecho en un año entero.

viernes, 21 de septiembre de 2007

"L'avocat de la terreur"

Me tropecé con el blog de un (¿o una?) periodista de Colombia que vive en Francia. Lo cierto es que todavía no sé el nombre del autor pero tiene apuntes y notas que tratan sobre la sociología en Colombia, Hispanoamérica y Europa en todos los campos que se encuentre que son, pues, en todos. Muy acertadamente su blog se llama Sociología para novatos.

Mi investigación del nombre de esta persona se detuvo cuando leí la nota que se refiere a un documental dirigido por Barbet Schroeder y que figuró en la selección oficial del Festival de Cannes de este año. El nombre del documental es el título de esta entrada y puede ser (todavía no la he visto, pero la crítica así lo ha planteado) una de las mejores películas que presente cómo un idealista anti-colonial (en este caso un abogado) se pudo convertir en el defensor de terroristas y dictadores. Este abogado es Jacques Vergès y su rostro además de desafiante y altivo tiene la fría expresión de la amoralidad.

Vea el rostro de Vergès.

Avance del documental:



Les avisaré si consigo la peli en The Video Place, en Levittown, donde, usualmente, encuentras lo imposible.

sábado, 15 de septiembre de 2007

Loreto y yo

Me paseé por Mameyal y quise que Loreto en realidad viviera allí conmigo, en una casita de esas humildes, de un solo piso, pero con el mar de patio trasero. Entonces vi a Loreto junto a mí nadando en el mar para entre las olas llamarlo nuevamente y así escuchar ese nombre que él nunca podrá enunciar. El eterno estudiante y el mar. Vi a Loreto devorarse el resto de una alcapurria fría (es amante de la carne molida). Vi a Loreto orinando sobre la palma inclinada que uso para amarrar mi amahaca.

¿Quién es Loreto? Un perro del cual me enamoré. No fueron sus patitas largas y flaquitas, ni su firme cuerpecito negro en forma de cilindro, o los brincos impetuosos que daba lo que me cautivaron. Fue su nombre y la manera con la que sus dueños lo llamaban: Loreto era una persona, un pariente más que con sus pequeñas formas había logrado permanecer en la casa que visité.

“¡Loreto, ven aquí!”, gritaban algunos. “¡Ven aquí, lindo perrín!”, tenía ganas de gritar y de apoderarme de su nombre. Loreto. Así también se llama el departamento del Perú que contiene a Iquitos, la ciudad más grande de la Amazonía peruana. Ciudad mitificada por Pantaleón y sus putas. Loreto encarna, pues, la Zona Tórrida de Puerto Rico y del Perú.

Loreto es también la Baja California. Y pienso en La Perla de Steinbeck, como en el Pantaleón y las visitadoras de Vargas Llosa. Es un perro geográfico, ya me he dado cuenta. Loreto y Ponce: nombres de ciudades y de regiones, relacionadas a versiones míticas de la historia americana y literaria. Y fue esta la verdadera razón de mi intento desesperado de escribir muchas veces el nombre de Loreto para así adueñármelo.

viernes, 14 de septiembre de 2007

Mundo plástico

Si la materia nunca se destruye, entonces estamos frente a una posible situación calamitosa: estaremos arropados de basura para siempre.

Pienso en el plástico y me preocupo. Todo el plástico creado jamás desaparecerá; todas esas tarjetas de crédito, de cortesía, de membresía, de descuentos e identificación, votación y de códigos de seguridad estarán rondando en nuestras vidas por los siglos de los siglos hasta que empecemos a comer plástico. Entonces sí que viviremos una existencia plástica. El plástico dominará todo. Nos dominará tanto que muy pronto nos empezarán a crecer uñas plásticas y los dientes tendrán residuos plásticos y haremos el amor introduciendo tarjetas electrónicas en lectores causantes de sensaciones, uuhm, placenteras.

Esto soñó Julio Antonio Vázquez ayer, luego de no obtener una Venda Card para sacar copias al material del examen de hoy.

viernes, 7 de septiembre de 2007

Miércoles y Jueves

Lo único más atrasado que mi sueño son las lecturas de Derecho. Este blog está en su tiempo...adelantado si quieren que lo resuma en una sola palabra. Tanto que ahora me voy para mi primera clase y en lugar de estar pendiente a ella, estaré pensando en lo que escribiré en esta entrada.

Ayer por la noche me dio hipo luego de devorarme unos chicharrones con pique y la mitad de una bolsa de popcorn de Indiana. Hoy se ha repetido luego de almorzar. Me devoré el sánduich de pastrami. Lo más seguro un pedazo del pan se me quedó atravesado en la boca del estómago. Y yo me pregunto, ¿para qué tanta prisa? ¿Acaso adelantaré el tiempo para llegar a mi casa, cambiarme, dormir y -nuevamente- tener pesadillas con los casos? Mi respuesta a tanta prisa es esta: prisa a continuar con esta entrada, a escribir lo que se me ocurrió y apunté en la clase. Prisa, ante todo, para sentirme más calmado aunque vaya a mi última clase con este hipo que no ha querido desaparecer.

Miércoles

Aula Verde
Tenía toda la intención del mundo de escribir esta entrada el mismo miércoles que fuimos un grupo de estudiantes de Derecho a Aula Verde en el residencial Manuel A. Pérez (para mis fobias a los caseríos lea esto). Aula Verde es un salón de clases dentro de un jardín y sobre piedrecillas azules, bajo las copas de los árboles, con una leve brisa que no te hace extrañar a las demencialmente frías temperaturas con que operan los acondicionadores de aire de este país. En Aula Verde pensé en el Derecho Ambiental, pero también pensé en cómo, y ya a un mes de empezar mis estudios de leyes, todavía escribo en este blog aunque me tarde una semana entera en completarlo, aunque en ese preciso momento cuando se me ocurrió la idea no haya tomado una esquina de los documentos que nos dieron y garabatear algo. Estos nuevos estudios, pues, me obligan a no olvidar con tanta facilidad, a preservar las ideas que se me ocurren, las cosas que quiero contar. A recordar que cuando regrese a Aula Verde (porque lo haré) llevaré la libreta donde escribo todas estas cosas antes que ustedes las vean en la pantalla.

P.D.- Me gustaría que en los talleres de cuento de la Maestría en Creación Literaria de Sagrado, los estudiantes logren convencer a los profesores de que por lo menos uno de los ejercicios se haga afuera del salón. Requeriría quizás un gran esfuerzo para separar una tarde de un sábado para visitar no sólo a Aula Verde, sino a parques, museos, chinchorros o un circuito en la AMA para luego escribir.

Pikayo
El miércoles por la noche finalmente Appoint pudo acceder a Pikayo. No fue fácil pautar la visita. La espera de un mes y medio es obvia: Wilo Benet ha tenido un exitazo con su último libro, Puerto Rico True Flavors (vea una reseña en el blog Super Chef) que lo ha mantenido viajando y participando como conferenciante en un sinnúmero de lugares en los EE.UU.

Me preparé lo más que pude para la entrevista: leí los artículos criollos, vi algunas reseñas en revistas y periódicos norteamericanos y me aprendí su curriculum. La misión era hacer una entrevista distinta y no repetir lo que siempre se dice de Pikayo. Creo que lo logré...en octubre se enterarán.

La ciudad y sus parques - O el porqué de la pasión, la pérdida de la razón y la vida como una tóm-tóm-tóm-bola.
Cuando El Capitán de la Pluma de Ganso estuvo por Nueva York investigó los parques de la ciudad. La razón era encontrarme, atraparme y traerme de vuelta a Puerto Rico. No lo logró y yo regresé solito y a mi conveniencia (y quizás para no perderme un musical en Bellas Artes). Pero bueno fue que hizo ese recorrido y documentó los parques de Manhattan porque en Puerto Rico hemos olvidado la existencia de los nuestros.

No enumeraré las razones de siempre. Enumeraré otras como la total ignorancia de que existen parques muy cerca de donde vivimos y la dejadez de precisamente dejar de hacer lo mismo que siempre hacemos por las noches después del trabajo y atrevernos a caminar un rato y vivir la ciudad. Lo más llamativo del caso es que perdemos de perspectiva que el Área Metro es una ciudad. La culpa puede ser la criminalidad, pero en realidad yo culpo más al crimen del hacinamiento de carros. Puerto Rico es para los carros. Esta aseveración es indebatible. El ser humano, el peatón, el que verdaderamente hace una ciudad ciudad no es más que un estorbo.

En Nueva York hasta la gente de clase media y alta sale a caminar. Se juntan con los yuppies y los estudiantes hambrientos. Así lo reportó El Capitán de la Pluma de Ganso en su informe. Los más ricos se pasean hasta en caballo por las manzanas alrededor del Parque Central.

Aquí ni los pobres salen a caminar por la ciudad. El Viejo San Juan bien puede ser el último reducto para el caminante, pero para entrar y salir de él hay que utilizar el auto (o la lancha de Cataño, pero claro, eso para los que vivimos al otro lado de la Bahía).

La pasión se desata en el parque en todas sus manifestaciones. A falta de gente se nos aparecen fantasmas entre los árboles. Al aire libre se cuestiona la realidad, pues, más libremente. Y dan ganas de salir corriendo hacia una ciudad del pasado.

Se puede asismismo perder la razón en el parque... ¿o es quizás en el parque-o? En el parqueo circular de nuestras mañanas. Los carros amontonados en la calle donde resides, el parking movible del tapón que nos mueve hacia el Estacionamiento de Puerto Rico: en lo que se ha convertio la UPR. Con todo y estación de TU, la Yupi es parking. Es la única estructura que puede opacar a la Torre. Estacionamiento por todos lados: una gran piscina de asfalto llena de piscinas de agua embarradas de luz y de color...de aceite.

Jueves

La súper compra que hicimos en el Walgreen's de la Ponce de León hizo que me acordara de mis compras en el CVS de la Wisconsin en Georgetown. Recordé la intensa soledad de ser un recién llegado a una ciudad extraña y de ser un extraño en tu ciudad. Desconozco a Santurce: nací en ella en 1983 pero no es mía. Y cuando transito en las noches y madrugadas por sus calles me doy cuenta de que hemos abandonado -desertado- una ciudad entera en el mismo centro de San Juan.

(Entrada terminada a las 12:23 AM del día 13 de septiembre de 2007).

La tribu errante