"...[E]l vacío de la casa se les presentaba como un animal dispuesto a tragarse cualquier sonido..." La tribu existe para combatir ese vacío y preservar los sonidos.
martes, 30 de agosto de 2011
La ciudad había desaparecido (fragmento)
viernes, 12 de agosto de 2011
Ramillete de quenepas (fragmento)
Mi opinión es que yo soy Goliat derrotado por mis pezones, por la absoluta confianza de que podía vivir sin mamar. Ahora sé que es lo mismo a no tener lengua.
martes, 19 de octubre de 2010
La Caperucita Rubia y el Lobo Feroz
Esto lleva a mi segunda preocupación: si el boricua es esto y lo otro, ¿entonces por qué tanto revuelo con una conducta netamente orgánica? Jartarse a palos en cada oportunidad y bregarle heavy a las mamis, ¿acaso no es 100% puertorriqueño? Y esto no es un comportamiento de las comunidades de bajos ingresos y pobre educación, esta es la conducta general del puertorriqueño a cualquier nivel. Dentro de este apartado sale a relucir la manera simplista en que gran parte de la blogósfera boricua ha tratado esta noticia. El internet boricua muchas veces funge como lo peor de la prensa amarillista. Escándalo, es un escándalo. Aparte de que tuvo la malapata de que su intento de amor a la boricua quedara grabado, ¿qué otra cosa hizo este señor que otros, inclusive, los que hablan buen inglés, no hayan hecho?
La heterogeneidad de una sociedad puede llegar a una serie de valores inclusivos que se fomenten sin incidir en la intimidad de las personas o sus estilos de vida. Una cosa es hacer las payasadas que hacen los políticos, sobre todos los conservadores, de oponerse a medidas legislativas por valores religiosos y morales, mientras en sus vidas privadas son pedófilos, hostigadores sexuales y sepa uno qué otras cosas más. Otra, sin embargo, es proponer y provocar un diálogo en que todos los sectores de la sociedad se pongan de acuerdo en un conglomerado de valores comunes y necesarios para construir un país más justo y solidario.
El rampante indvidualismo y el consumo como meta de vida socavan valores tan elementales como la honestidad, la empatía y la solidaridad. La moral de pacotilla y las reglas sociales arcaicas contribuyen de igual manera a que las personas dejen de ser auténticas y claudiquen ante la presión social de ser como otros quieren que sean. Y esto es, precisamente, el propulsor interno para que el policía haya aceptado la trampa de los federales, el abogado haya aceptado jugar sucio para ganar el caso y para que el "Lobo Feroz" Navarro y otros políticos hipócritas como él digan una cosa y luego hagan otra; la doble vida de Jorgie Navarro...como la doble vida de muchos otros, incluyendo los que se llenan la boca de "ah" y "oh" ante tan patética noticia.
El excepcionalismo boricua, la noción ya convertida en realidad de que aquí siempre se hacen las cosas al garete y el más joseador es el que gana, se tiene que acabar. El problema es que este cuento de hadas se ha quedado por mucho tiempo en el disco rayado de nuestro inconsciente. Y andamos como país al igual que dos de los tres cerditos: pasándola bien y solamente buscando la salvación cuando ya no queda nada más que salvar.
jueves, 25 de octubre de 2007
Dedos
(De Fronteras de versos)
La copa toda de la tomas
mientras te muerdo los pechos
y trazo con mis dedos
el sendero luminoso hasta tu
sexo.
Y de tus labios caen gotas
rubíes que de tu piel usurpo,
robo, como hago con los
misterios de tu cuerpo.
© Luis Ponce Ruiz
28 de mayo de 2007
Viejo San Juan, Puerto Rico
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III
(De Esa cálida cosa llamada luz (y su ausencia))
En la más apasionante
oscuridad levanto los ojos
y lo único que veo
es mi rostro desfigurado
por el placer solitario.
© Luis Ponce Ruiz
8 de noviembre de 2004
Washington, DC
₪•₪•₪•₪•₪•₪•₪
mira
mis dedos,que
te tocaron
y tu cálida y perfecta
pequeñez
-ven?no se parecen a mis
dedos. Mis muñecas manos
que con cuidado sostuvieron el suave silencio
tuyo(y tu cuerpo
sonrisa ojos pies manos)
son diferentes
de lo que solían ser. Mis brazos
en donde todo lo que eres tú estuvo acurrucada
silenciosamente,como una
hoja o alguna flor
recientemente hecha por la Primavera
Misma,no son mis brazos. No me reconozco
como yo esto que encuentro frente
al espejo. yo
no creo
haber visto nunca estas cosas;
alguien a quien tú amas
y quien es más delgada
alta que
yo ha entrado y se ha convertido en esos
labios con los que yo hablaba,
una nueva persona está viva y
gesticula con mi
o eres quizás tú quien
con mi voz
estás
jugando.
-E.E. Cummings
(Traducido por LPR
28 de junio de 2007
Bayamón, Puerto Rico)
martes, 7 de agosto de 2007
Tórrida
Me adentré a la zona costera de nuestro archipiélago en busca del mejor pedazo de mangle para meter mano. Sí, para relacionarse sexualmente con su pareja, para follar, como dice la canción del grupo español Sin Cuero, "te follaré hasta en un mangle", que un reconocido autor boricua
Allí me encontraba, pues, entre esas catedrales aéreas, con esos entes de doble vida y personalidad. Viven sobre y debajo del agua. Acogen aves y peces y ahora, estoy convencido, muy bien pueden acoger a dos cuerpos que se estremezcan y puedan acomodarse entre las duras raíces de esta especie tropical. Los que se atrevan encontrarán el paraíso que se les perdió a las vistas al mar de los moteles de Tortuguero o a las piscinas en forma de corazón de los de Caguas.
El Cahors nos lo empezamos a tomar en la veranda de nuestro bungalú mientras esquematizaba los mangles que había recorrido durante el día. Había comenzado a escribir en mis finos papeles mientras mi compañera de aventuras, La Jevota de los Sombreros, se adentraba en los misterios del caldo francés y me preguntaba por qué carajo era tan comemierda y me daba con beber vino en estos trópicos desdichados y tristes y calurientos. Le dije si no le habían sabido
Fotos tomadas en la Zona Tórrida del Archipiélago Nacional
por © La Jevota de los Sombreros - 2007
martes, 17 de julio de 2007
Rey Andújar, invitado de La tribu, y El factor carne (fragmentos)
Debajo de ti
(Verano 2000)
Cómo explicarte
Que debajo de ti
Soy otro
Todo cambia
Todo suda alrededor
Inevitablemente
Cuando estoy debajo de ti
Siento el arrullo de la sangre caliente
Por cada una de mis venas
Eso siento
Cuando nos tocamos
Cuando no queremos acabar
Cuando estoy debajo de ti
Cuando tú tomas el control
De los cielos, del universo
De estas cuatro paredes estáticas
Soy diferente
Soy tan pequeño
Cuando estoy debajo de ti
La tierra se hunde
Se confunde con las tinieblas
Me tomas de los brazos
Te mueves
Jadeas
Yo
Como destinatario universal de todos tus actos sublimes
Debajo de ti
Tú
Inolvidable, excitada, erizada, inmortal, horivertical
¿Porqué cambia mi perspectiva de estar solo
Sólo cuando estoy debajo de ti?
Cuando juego con tus caderas
Y tus caderas toman el control
Y tus caderas gobiernan mis impulsos
Y tus muslos son la guía
Y tus pechos el premio
Y tu boca la gloria
Y yo
Debajo de ti
₪•₪•₪•₪•₪•₪•₪
Descubrimiento de la carne
Paola, me encuentro con ella por vez primera. Primerísima hembra entre todas las primeras, tan primera, que más de diez años después me sigue embromando la paciencia cada vez que puede. Me descubro como hombre, ella se descubre como mujer, y entre tanto descubrimiento, descubrimos un desorden mentalmaniacodepresivo con tendencia al suicidio voluntario en primer grado. Aunque mas de una vez la salvé de las garras de sobredosis de aspirinas, Prozac, Mejoral de Adulto, pastillas de bacalao o vitamina E, lo primero que agarrara del botiquín (botiquín no, en Villa Duarte, las medicinas se ponen encima de la nevera, práctica ésta aplicada en múltiples barrios de Santo Domingo, aún en estos días, al alcance de los niños). Se me cortaba las venas, hacía de todo para matarse y así llamar la atención de medio mundo. Gracias que Dios o el Diablo no se dieron por enterados. Y así las cosas, fui yo mismo quien casi se la anota, cuando, tratando de inducirle un falso aborto de un falso embarazo, la obligué a beberse una tisana de hojas de aguacate con astillas de cuaba. Volvió en sí después de dos lavados estomacales y entre el "juidero" para la Clínica Peña Núñez y de ahí a la Chan Aquino, y el asunto de la preñadera y la rudeza de mi Modus Operandi, se nos acabó la sesión de cariño llamada noviazgo.
Vea un artículo sobre nuestro invitado en Claridad.
sábado, 26 de mayo de 2007
"Woman on top"
chocolate
albaricoque
fruta
y delicia
derraman
(sobre
el sabor
que nuestros cuerpos
saborean
en esta febril
calentura
de
comida
de
almíbar
y de
un poco de…
¡yo no sé!,
¿locura?)
más gozo
al atolladero
maravilloso
del emplegoste
de tu piel
sobre la mía.
©LPR
Marzo de 2004
lunes, 26 de marzo de 2007
El Proceso (1925) de Franz Kafka (1883-1924)
El título de la obra tiene varios matices. Por un lado es literal porque hace referencia al proceso judicial de K. Pero también es simbólico: evoca el trance psicológico y la lucha interna de K. consigo mismo, con las fuerzas invisibles y todopoderosas del gobierno (o del destino), y con una sociedad cómplice e inmutable. Es, a fin de cuentas, el proceso devolutivo de un individuo frente a la inexplicable realidad.
Lo que más llama la atención en El Proceso es el uso del lenguaje. Si bien es cierto que la traducción al español mantiene la complejidad del alemán (lo que, por desgracia, ahuyenta a posibles lectores), es gracias a este lenguaje denso lo que provee el molde adecuado para desarrollar la asfixiante existencia de K. La descripción de la visita de K. a las secretarías en el capítulo III le muestra vivamente al lector la sensación de encierro que el protagonista también padece. Lo magistral de este pasaje es que al finalizar el capítulo, el lector termina igual de mareado que K.
La narración en tercera persona limitada y el uso extenso de diálogos ayuda muchísimo al desarrollo de los personajes ya que el narrador no está presente en todo y sabe cuando ceder la palabra a los personajes o la conciencia, como en el caso de los monólogos interiores de K. Aunque nunca terminó El Proceso, Kafka pudo crear un universo de personajes que tienen una misión específica en la vida de K. Hay tres de ellos que aparecen una sola vez en la narración pero son importantísimos para adentrarnos en las complejidades del Tribunal. Estos son el pintor Titorelli, el comerciante Block y el capellán de la prisión. Estos personajes son utilizados por Kafka para crear un falso sentido de esperanza ya que todas las indagaciones y recomendaciones que K. les hace a estos individuos siempre terminan en un enredo mayor.
Esta falta de esperanza evidencia dos de los grandes temas de la obra: la resignación y la impotencia ante los vuelcos de la vida. Vemos como la desazón poco a poco invade a K. y lo convierte en un ser sin voluntad, incapaz de librarse de su muerte «¡como un perro!».
Otro gran tema que, como los demás, también funge como una crítica a la sociedad, es el de las estructuras invisibles del poder. La deshumanizante burocracia es la que permite procesos absurdos como el de Josef K. Es aquí donde se descubre que K. muy bien puede ser el alter ego de Kafka. Los biógrafos del escritor y su propio diario muestran como él se lanzó a escribir El Proceso luego del fin del compromiso con Felice Bauer. Kafka muchas veces anotó que las visitas que hacía a la familia de Felice eran «como un juicio, en donde otros decidían el camino que su vida debía tomar.»
La imposibilidad de obtener el amor se traduce en la tensión sexual que Kafka construye alrededor de las relaciones que K. tiene con la señorita Bürstner y Leni. La esporádica, si bien imaginada, aparición de la señorita Bürstner en el capítulo final apoya esta teoría: a K. se le escapó, pero también dejó ir el amor.
Los temas presentados por Kafka requieren de la atmósfera oscura, inhóspita y demacrada que envuelve a El Proceso. Así logra recrear el efecto completo de ese vertiginoso descenso al Maelström de la pérdida de fe y la derrota, de ese final que estremece al lector. Ciertamente, Poe hubiese aplaudido a Kafka, si sólo el checo hubiese condensado la extensión de su texto para complacer el gusto del norteamericano. Este servidor, sin embargo, lo ovaciona tal y como es.
Adelantado a su época como Unamuno, Kafka es difícil de encasillar dentro de un sólo movimiento literario. Su obra es existencialista porque cuestiona el propósito de la vida humana y a falta de una respuesta, la confronta tal cual es. El Proceso es también psicológico: los personajes muestran problemas mentales y de comportamiento que van desde la doble personalidad (el comerciante Block), los fetiches (Leni y su preferencia por los acusados) y depresión (K.). Estas corrientes, junto al absurdo, convierten a El Proceso en una de las primeras novelas posmodernas del Siglo XX.
El Proceso, escrito entre 1914 y 1915, muestra ante todo la deshumanización con la que la Primera Guerra Mundial inauguró el Siglo XX. Lo curioso es que el Siglo XXI comenzó de la misma manera. Dado estas similitudes, ¿vale la pena preguntar cuán real es el mundo kafkiano? o ¿cuán kafkiano es el mundo real? ¿No será que lo único que Kafka hizo fue representar lo absurdo de nuestra existencia? Por desgracia, y ante la problemática mundial actual, todo parece indicar que Kafka fue, ante todo, un realista.
jueves, 8 de febrero de 2007
¿Por qué "la tribu de los cafres"?
Lo cafre no es la cultura popular, pero sí es lo burdo, mediocre y enlatado que de ella puede degenerar (el merengue de grupillos, la constante gula de jamonilla y empanadillas de pizza son un buen ejemplo). El cafre o kāfir (ya que viene del árabe pagano o bárbaro) puede ser alguien que no tenga educación pero no necesariamente. Las universidades están llenas de esa tribu de los cafres: son los que simplemente pasan por la universidad, los que no logran entablar ese enlace tan personal y enriquecedor con el mundo académico. Los ves, precisamente, hablando de "este y de aquella", de las eternas fiestas, del sexo banal. Son los pseudos estudiantes (porque los estudiantes eternos somos otra cosa).
Las profesiones están llenas de cafres. Véase los parlamentos y congresos del mundo (y a las residencias presidenciales) y encontrará su buena dosis de bárbaros. Vaya a las convenciones de los maestros, de los doctores, farmaceúticos. En fin recibirse de algún grado, matricularse en una universidad, no es cura infalible contra la cafrería.
La cafrería para mí es un marco, una guía y una manera de comprender el lugar donde convivimos. No es el fin. Hay que denunciarla. Pero para hacer eso hay que entenderla, experimentarla y, de vez en cuando, escribirla.

