sábado, 26 de mayo de 2007

"Woman on top"


chocolate
albaricoque
fruta
y delicia
derraman
(sobre

el sabor

que nuestros cuerpos

saborean
en esta febril
calentura
de
comida
de
almíbar
y de
un poco de…
¡yo no sé!,
¿locura?)
más gozo
al atolladero
maravilloso
del emplegoste
de tu piel
sobre la mía.

©LPR
Marzo de 2004
Washington, D.C.

9 comentarios:

Joel dijo...

pues como es sabido ya, no me gusta la poesía, aunque por otro lado sí me gusta la música (lo cual, pues es un tipo de poética), y en ese sentido, pues los poemas se deben sentir más que ser entendidos (o por lo menos esa es mi excusa para cuando me quedo lelo), pero este poema se entiende y, sobre todo, se siente. a ver si me convierto en fan tuyo también

Madam dijo...

Sticky sweet: dos adjetivos glorioso para las actividades horizontales. Tampoco soy fan de la poesía. Admiro a los que logran crear una. Esta me llegó. :)

Luis Ponce Ruiz dijo...

joel:

Lo maravilloso de la poesía es, precisamente lo que dices, que se siente, inclusive antes de que se entienda. Es una sensación, una reacción. Cuando esto no ocurre estamos ante un texto que puede ser cualquier cosa menos poesía. Atrévete a leer más poesía, al fin y al cabo está íntimamente ligada al cuento.

Luis Ponce Ruiz dijo...

madam:

¡Ajá! Glorioso es la palabra. Almíbar, sudor, sabor, juego de texturas...esa es la ricura de "las actividades horizontales".

Tengo que escribir más sobre las tangencias entre lo erótico y gastronómico...después de todo soy crítico de restaurantes, LOL. ¡Gracias por tu comentario!

Iva dijo...

esto sí que es un emplegoste...de los buenos, claro está ;)

Madam dijo...

Me diste por donde me gusta: la comida. Adoro cocinar. Creo que el sexo y la gastronomía se encuentran en muchos puntos. Igual pienso que el "tikismiki" o mañoso para comer es mal amante. Suelo observar cómo las personas degustan sus platos. Voyeurismo culinario, sin lugar a dudas.

Luis Ponce Ruiz dijo...

madam, a.k.a "Voyeurista gastronómica" (¡genial!:

Ahora que me doy cuenta, tengo también varios cuentos en donde la comida juega un papel protagónico. La utilizo como muchos utilizan la música o las películas (Fuguet siendo el exponente más actual): para recordar momentos y personas.

Ah, y de cocinar, ni se diga, más que una terapia, es puro placer, un verdadero acto de amor.

;-)

Olga Mesmer dijo...

Me dio hambre. Me dio con gritar: "Jaime, el niño tiene sed y no hay chinas!" Y a lo lejos se escuchaba el mayordomo de los Wellingtons, decir: "No se lo merece". En un acento bien british te digo: Very good, i must say, i'm amaze! Guapisimo!

Luis Ponce Ruiz dijo...

mesmer:

Oh, boy! Now she's talking in tongues!

Gracias por tu crítica pop, LOL.

;-)

La tribu errante