lunes, 30 de junio de 2008

Los taponautas en la Poncepista - III

—Hay fuego debajo de mis alas. . .

—No sé por qué tienes que leer en el carro.

—El libro está genial, chica. Y lo leo en voz alta para que lo escuches.

—Más vale que cuando lleguemos lo dejes, no quiero que estés en la fiesta leyendo.

—Pero, ¿qué hay de malo en leer?

—Es que vas a agarrar un palo, vas a hablar un poquito y luego te irás a una esquina a leer.

—Yo nunca he hecho eso.

—Sí lo has hecho. Varios en la familia me lo han dicho varias veces. Es rudo.

—¿Te molesta a ti que lo haga?

—Lo haces demasiado.

—Está bien, dejaré el libro. . . pero mientras, sigo leyendo.

—¿Y con quién voy a hablar?

—Pues conmigo, dale, yo te leo.

—No me gusta la poesía.

—La poesía te da alas.

—La poesía me las quema.

Se quedó callado. Luego de varios minutos me miró y se echó a reír.

—¡Nena, pero si es algo que he hecho toda la vida!

—¡Pero no ves que lo que quiero es hablar contigo! Desde que salimos no dejas el libro ese quieto.

—Entonces, ¿qué? ¿Lo tiro por la ventana?

—Háblame. Cuéntame porque te gusta tanto el libro ese.

Sabía que no me lo iba a contar. Sabía que era el libro que su ex le había regalado, aunque nunca me lo hubiese dicho.

—Mejor te cuento cómo me voy a deshacer de él.

—¿En casa de los viejos?

—¿Qué tal si le prendo fuego?

—Mejor déjalo en el librero del cuarto viejo.

—¿Cuánto falta para llegar?

—Tú sabes. . . como veinte minutos.

—Prefieres entonces que te hable a que te lea.

—Prefiero que me leas a mí, yo soy tu libro abierto.

—No puede ser, ¡odias a la poesía!

—Odio que lo hagas sabiendo que me molesta y cuando hay cosas mejores que hacer.

—¡¿Me odias?!

—¡¿Me quieres?!

—¡Vaya! Por una estupidez, ¿por la poesía?

—Por la poesía no, idiota. Por ti.

Y nos besamos como no lo habíamos hecho en todo el viaje.

Los taponautas en la Poncepista - II

—Te gustan las mujeres bajitas, ¿verdad?

—Sólo sé que me gustan las mujeres que me preguntan cómo me gustan las mujeres.

—Eres un cabrón.

—Y tú una mujer bajita que se cree alta.

Querube, que veníamos escuchándola desde que dejamos atrás a Yauco, finalizaba.

—¿Te molesta que fume?

—¿Te gusta que te bese?

Buscaba otra de Los Condes, pero dejé caer el iPod entre mis muslos cuando le indiqué que estábamos a punto de perder la salida.

Ante mi advertencia, ella acometió con diligencia el cambio abrupto de carriles.

—No contestaste mi pregunta.

—Ni tú la mía.

domingo, 29 de junio de 2008

Los taponautas en la Poncepista - I

—Todos los días se nos mueren neuronas.

No quise voltear a verla: en realidad sentía que algo se me moría. Tengo sed.

—Me salgo en la próxima. El desvío ha hecho esto insoportable y ya estoy cansada de tomar agua tibia.

Sigo sin mirarla. No alcanzaba a ver las divisiones de la carretera en todo su esplendor gris. Primero las letras negri-rojas de Ponce, luego el campo de golf y ahora, ¿esta autopista del sur?

—¿No tienes sed?

Si bien la sed me agujereaba la lengua y la garganta, en realidad no era lo apremiante. Estacionamos. El sur es un castigo durante los meses de verano. Sabía que se me moría algo más que las neuronas.

—¿Un refresco, un juguito? Dime qué quieres.

Continúo sin mirarla. Cuando finalmente sale ya sabe lo que quiero. Las once de la mañana se cuela adentro y ya empiezo a extrañar el aire acondicionado. La espera dentro de un carro siempre se vuelve ilógicamente larga. Regresa.

—No hay nadie comprando gasolina. Aquí tu cola...acá mi agua...

Algo se me muere. Es la luz de los meses de verano.

—...Y éstas, mis gafas. Deja verte...

Me saca del rostro sus gafas enormes. Me toca los ojos. Sabía que algo se me moría.

—No te preocupes, los recuerdos te ayudarán.

Aunque se me mueran neuronas todos los días.


[Nota aclaratoria: Ciertamente, en 1982
Carole Dunlop y Julio Cortázar hicieron el viaje París-Marsella en auto. No es un intento de plagio. Llamémosle homenaje. La pareja se mantuvo por más de un mes en las carreteras, creando una rutina de paradas en puestos de descanso, en parajes desolados para admirar las vistas y en habitaciones de los pueblitos y villas en donde les caía la noche. La tribu de los cafres cree que el equivalente de ese viaje en Puerto Rico es el de Bayamón-Ponce, sans las paradas en nuestros moteles (o en el Four Points de Willie). Próximamente (y antes de que La tribu se mueva a otros continentes) esperen otra miniserie titulada, Guaynabo City me roza (o el grupo de Facebook que nunca creé).]

sábado, 28 de junio de 2008

El arte de amar

Este es un lápiz delgado, tan fino como tus dedos.
Escribo, entonces, tomándote de la mano.

sábado, 31 de mayo de 2008

Uff, mucho queda por hacer

No me gusta abandonar mi blog, pero entre la compu fuera de servicio, el fin del segundo semestre de Derecho, el trabajo que empiezo el lunes y los viajes que se aproximan sin misericordia (como me gustan ciertas cosas) no he tenido otra sino que alejarme no solamente del ciberespacio sino de cualquier teclado. Ahh, y como estoy escribiendo desde una compu de una amiga y no encuentro la manera de colocar los acentos, he recurrido a utilizar palabras que no llevan tilde.

Tuve tiempo, sin embargo, de ver Indiana Jones 4. Embustera pero buena. Abajo un reportaje del National Geographic sobre las calaveras de cristal.

Crystal Skulls Fuel Controversy, Fascination

By Richard A. Lovett and Scot Hoffman

Crystal skulls are not uncommon or terribly mysterious. Thousands are produced every year in Brazil, China, and Germany. But there are a handful of these rather macabre objects that have fueled intense interest and controversy among archaeologists, scientists, spiritualists, and museum officials for more than a century.

Photo: Crystal skull

Counterfeit crystal skull in the British Museum

Photograph by AFP/Getty Images

There are perhaps a dozen of these rare crystal skulls in private and public collections. Some are crystal clear, others of smoky or colored quartz. Some are actual human size and of very fine detail, while others are smaller and less refined. All are believed to originate from Mexico and Central America.

Many believe these skulls were carved thousands or even tens of thousands of years ago by an ancient Mesoamerican civilization. Others think they may be relics from the legendary island of Atlantis or proof that extraterrestrials visited the Aztec sometime before the Spanish conquest.

Supernatural Fascination

Stories about the skulls focus heavily on their perceived supernatural powers.

Joshua Shapiro, coauthor of Mysteries of the Crystal Skulls Revealed, on his Web site cites claims of healings and expanded psychic abilities from people who have been in the presence of such skulls.

"We believe the Crystal Skulls are a form of computer which are able to record energy and vibration that occur around them," he writes. " The skull will pictorially replay all events or images of the people who have come into contact with them (i.e. they contain the history of our world)."

Most archaeologists and scientists are skeptical, to say the least.

Skulls were prominent in ancient Mesoamerican artwork, particularly among the Aztec, so the connection between these artifacts and these civilizations is apt.

"[I]t was a symbol of regeneration," says Michael Smith, a professor of anthropology at Arizona State University. "There were several Aztec gods that were represented by skulls, so they were probably invoking these gods. I don't think they were supposed to have specific powers or anything like that."

All Fakes?

In addition, recent electron microscope analyses of skulls by the British Museum and the Smithsonian Institution revealed markings that could only have been made with modern carving implements. Both museums estimate that their skulls date to sometime in the mid- to late 1800s, a time when public interest in ancient cultures was high and museums were eager for pieces to display.

Its examinations and the fact that no such skull has ever been uncovered at an official archaeological excavation led the British Museum to extrapolate that all of the famed crystal skulls are likely fakes.

There is passion on both sides of the issue, and the fact remains that no one knows for sure who made these skulls and when. And since there is currently no way to accurately determine the age of such inorganic objects, the mystery will likely continue. In fact, it's sure to get a boost in 2008 with the release of the action-adventure sequel Indiana Jones and the Kingdom of the Crystal Skull.

lunes, 19 de mayo de 2008

¿Culpa de la represa?

China Digital Times cita a The San Francisco Chronicle sobre la posibilidad de que el terremoto de la semana pasada en Wenchuan pudo haber sido ocasionado por la presión ejercida por la represa de las Tres Gargantas. En mi entrada anterior hablé de mi preocupación por la seguridad de esta presa, pero jamás me imaginé que podía establecerse algún nexo entre los movimientos de las placas tectónicas y la construcción de represas.
Pueden leer el artículo que explica la relación entre las presas y los terremotos -para mí algo inimaginable- en la revista Scientific American aquí. Vamos, que vale la pena salir cada vez más de la penumbra del desconocimiento.


Hoy, en todo el territorio nacional chino, se llevó a cabo el primer día de tres de duelo nacional a raíz de esta catástrofe que ha dejado a más de 50,000 muertos (aunque el gobierno calcula que ese total se duplicará).



Como también adelanté en mi pasada entrada, aquí está el enlace de la Cruz Roja para ayudar a las víctimas del terremoto.

martes, 13 de mayo de 2008

Terremoto en Wenchuan, cómo ayudar y las Olimpiadas

A menos de 100 días para la inauguración de los Juegos Olímpicos 2008 en Pekín, un fuerte sismo sacudió a la provincia suroeste de Sichuan. El mismo se sintió por toda Asia, desde Pakistán hasta Vietnam y llega muy a destiempo. Para los chinos es como si el SARS, la represión en el Tíbet, el accidentado relevo de la antorcha, la aberrante contaminación de sus ciudades (16 de las ciudades más contaminadas del mundo están en China) no hayan sido suficiente para dificultar la responsabilidad de ser sede del evento deportivo más celebrado en todo el mundo (aunque tengo que conceder que los hinchas del fútbol dirán que ese evento es la Copa del Mundo).

¡A ayudal!

Pero es el lado humanitario que más duele y conmueve. En estas últimas dos semanas, dos grandes catástrofes han impactado al continente anfitrión de las Olimpiadas. Casi 30,000 personas murieron en Birmania a causa de un tifón. En Sichuan, provincia china donde se originó el epicentro, la cifra ya llega a los 12,000 muertos. Por motivo de las Olimpiadas y el interés que siempre he tenido por China, he comenzado a leer China Digital Times, un portal periodismo chino independiente y colaborativo.

Tan pronto hay una catástrofe de este nivel, accedo a la página de la Cruz Roja Internacional. Allí tienen un mecanismo fácil y seguro para hacer donaciones al instante a las misiones que tiene la Cruz Roja en el lugar del desastre. Cuando accedan verán que todavía no está China en la lista, pero tan pronto entre la misión de la CRI al país, podrán enviarle dinero.

Las Olimpiadas y el futuro de China

Las autoridades chinas y los organizadores olímpicos pensaron innmediatamente en las multimillonarias estructuras y edificios que se han construido en Shanghai, Pekín y Hong Kong para celebrar los juegos. Yo pensé en la Presa de las Tres Gargantas (o Three Gorges Dam en inglés). Esta represa en el río Yangtze está casi finalizada, pero no estará completamente lista hasta el 2011. La misma ya está considerada como la represa de más alta capacidad en el mundo. Este logro ha estado ligado a una gran pérdida cultural, social y ecológica ya que millones de personas fueron removidas de sus pueblos y ciudades ancestrales (familias enteras han vivido por miles de años en algunos de estos pueblos) para ser arrasados por las aguas de la represa. Como los pueblos, sumergidos quedarán artefactos arquelógicos y antiguas fábricas que son la causa de preocupación mayor entre los ecologistas ya que temen que residuos y desperdicios químicos contaminen más las aguas del Yangtze.

Esta represa, junto a todos los edificios que se están levantando en las grandes ciudades chinas, es la nueva muralla china del siglo XXI. Las aguas del Yangtze que se alzarán sobre aldeas milenarias es la metáfora más certera, como muchos analistas y escritores han dicho, para mostrar que China no tiene reparos en dejar su pasado atrás para volver a ocupar su sitio como la potencia mundial que siempre ha sido, excepto en los últimos 300 años. Pero, después de todo, ¿qué son tres siglos en la historia china que abarca doscientos siglos?

Hay que brindar oportunidades


Uno puede diferir con los chinos en su abismal récord de derechos humanos, por su anexión ilegal del Tíbet (independentista al fin, soy solidario con la autodeterminación e independencia de la nación tibetana) en su trato al medioambiente y en un sinnúmero de políticas erradas, pero hay un espíritu eminentemente chino (heredado, muy probablemente por ser una de las civilizaciones más antiguas del mundo) de unirse como pueblo y alcanzar metas altísimas, y de darle suma importancia al esfuerzo tanto individual como colectivo. El cambio que ha sufrido China en las últimas dos décadas ha dejado perplejo al resto del mundo. Conceder la sede de las Olimpiadas a China es un reconocimiento por parte de la comunidad internacional a esta realidad y demuestra el interés de Pekín de abrirse al mundo sin miedo. Esto tiene que ser bienvenido tanto por los incondicionales y los críticos de China. La interacción entre los pueblos y no el aislamiento o la guerra es la clave para propiciar cambios dentro de los países que, como la misma China, que tienen graves problemas internos.

La participación económica en el mercado chino ha sido el atractivo más grande y ha influenciado, desde la época de Nixon, el discurso hacia la China comunista por parte de Washington. Esta apertura entre China y Occidente, si bien estuvo matizada inicialmente por cuestiones ideológicas y estratégicas, siempre estuvo y estará fuertemente fundamentada en el capitalismo y en la noción de crear riquezas.

Fue Deng Xiaoping quien modificó el llamado de Mao ("¡Es glorioso ser revolucionario!") por "¡Es glorioso ser rico!". Esa apertura y riqueza ha llevado a China a elevar los estándares de salubridad, educación y empleo en su población y aunque hay grandes retos en cuestión de democracia, libertades y justicia, el camino de la cooperación y amistad ha logrado cambios positivos y espero que estas Olimpiadas, con todos los dolores de cabeza que ha causado, le sirvan a Pekín para seguir transformando al país, esta vez con más conciencia y responsabilidad.

lunes, 12 de mayo de 2008

Día de las Madres 2008

O el día que cociné (con la ayuda de Pili y Patricia) para que las madres de mi familia no lo hicieran y mi tío Tito regresó de su tour de un año por los territorios del Golfo Pérsico. La Guerra sigue y en dos semanas regresa a Irak.
Un fotoreportaje o una fotocomilona, como quieran llamarle.

El tío Tito, flanqueado por mi hermana Pili y prima Patricia.

Muchos conocen mi posición en torno a esta guerra, así que solamente me presto a documentar.

Una marinada con las especias y salsas que encontré en la alacena de mi tía. Un chorrito de vino tampoco le fue mal a los T-bones.

"It's a bliss to cut red bliss!"

Quesos brie hechos en California. Asombrosamente deliciosos. El truco para disfrutar mejor los quesos es sacarlos de la nevera unos 10 ó 15 minutos antes de servirlos, así alcanzan la temperatura ambiente y los sabores se manifiestan a sus anchas.

Yo soy, claramente, el del delantal de ajíes rojos. Le digo a mi hermano Juan Carlos sobre cómo fingir que estamos verdaderamente conversando.

La mesa de la picadera, con la otra protagonista de fondo:

...¡la primera parrillada del verano!

Pinchos de camarones: tropical, veraniego y otro entremés más para redondear los quesos y el hummus que se sirvió antes de...

...los T-bones.

Pili no solamente ve demasiado America's Top Model: es una sous-chef diligente.

Vista aérea de la brasa.

La carne pegada al huesito es la mejor, una pena que no pude hacer eso en BLT Steak.

La carne estuvo acompañada con papas red bliss al sartén, la ensalada de coditos de mi abuela y ensalada verde (en este plato sólo quedan algunos garbanzos realengos).

Nieta y abuela hacen chin-chin para la cámara.

miércoles, 30 de abril de 2008

Se crea un vacío culinario...

...porque Yuan cierra. Legendario restaurante chino en pleno corazón de la Milla de Oro, el Yuan significó para mí, mi familia y mis amistades el mejor restaurante oriental del Área Metro. Fue allí donde, durante mi adolescencia, probé por vez primera los dumplings al vapor, rica experiencia que catapultaría mis gustos hacia todo lo que tenía que ver con la comida china. Recuerdo también que llevé a almorzar allí a una maestra mía, pero de esa experiencia no hablaré ahora...esperen la novela.

Esta fue la noticia en El Nuevo Día (de hecho, el énfasis de la nota lo tiene el cierre de TGI Friday's, lo que no me molesta en lo absoluto desde el punto de vista gastronómico, ya que la comida de estos pseudo-restaurantes era mediocre y no tan saludable que digamos):

Zabó y Yuan también se van

Asimismo, hoy será el último día de operaciones del restaurante oriental Yuan, ubicado en el Royal Bank Center en Hato Rey. El restaurante, que operó por 24 años, dejará fuera a 15 personas. Su dueño, según informó un empleado, se dedicará a otros negocios.

domingo, 20 de abril de 2008

Lorenzo Helguero, invitado de la Tribu, y cuatro poemas suyos

Insomnio
Lorenzo Helguero
Álbum del Universo Bakterial
Lima, 2006
103 pp.









"Soy inmortal: dichoso es el que sueña
y no traza en la noche vanos versos
".

Esto es una deuda largamente adeudada.

La cumplo hoy porque he releído este poemario en momentos que desesperadamente lo necesitaba. Y lo que he leído es una ofrenda de amor (si es que éstas se pueden leer del todo). Amor a Rosana, su esposa, pero amor también a la palabra, a la obsesión con los versos y con Darío y Borges. Pero también desamor al sueño, al descanso (a aquél que no sea sobre el cuerpo desnudo del amante), al estúpido letargo de hacer nada, a la embriaguez que irónicamente deja vacía a "la botella y la inútil poesía".

Hay algo maravillosamente personal en esta cuidada edición y en los cuidados versos que Helguero nos propone. Veintidós son los sonetos que componen Insomnio. Su lectura es íntima porque además del intenso mundo que respiran los versos, el libro es un cuaderno Moleskine, con todo y su hoja de información, con todo y su cinta elástica que lo mantiene cerrado. La poesía me embruja con su ritmo y salta de la página para apoderarse de mis propios recuerdos. Lo que Lorenzo transmite se filtra por los poros de mi vida y con ella se confunde.

Los poemas discurren con una intensa fragilidad y concisión; son como la palabra, la letra: un molde de no sólo significados, sino experiencias y recuerdos. Insomnio es también metáfora de un viaje: del viaje de la noche en vela y del Moleskine, objeto de rigor de todo artista y escritor viajero. El primer soneto, Historia de las Indias, nos embarca hacia el inicio de una aventura y de un devenir lleno de tragedias que son historias. Son las historias de Helguero las que se plasman en las pequeñas páginas del libro, sus mutaciones como en Pronombres, uno de mis sonetos favoritos, sus luchas y desafíos frente al cuaderno y dentro de la cama, en su pasado y en su presente. Son historias de catorce versos que terminan con Retorno, que es, al estilo de Borges, un final con esperanzas de comienzo.

La palabra

Ya no el silencio, sino voz que crece
y que llega confusa para ser:
por la página en blanco reaparece
la Palabra vestida de mujer.
Mostrándome sus senos me saluda,
como una perra en celo se me ofrece,
-me ha reconocido- se desnuda
y exige que la monte y que la bese.
Su revejida desnudez me tienta,
me ofrece la canción y la tormenta,
la tortura y el ritmo, el mar, la ola.
Sus látigos me llenan de lenguaje;
me vence, me despoja de mi traje
y en esta misma página me viola.

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Pronombres

De tanto amarte oscura y vorazmente
hoy confundo mi cuerpo con el tuyo
y mi mente desnuda con tu mente
(tu nombre es Fuego y es Espasmo). Huyo
de lo que fui, me alejo de mí mismo,
de mi historia y mis letras inconclusas;
caigo en la noche: ya no soy el mismo
que escribía en los senos de las musas.
Ahora me llamo Espasmo y también Fuego
y en la ardiente unidad del mismo dúo
todo mi cuerpo en llamas te lo entrego.
Tengo tu piel y tú tienes la mía.
De pronto hemos cambiado: yo menstrúo
y tú escribes feraz la poesía.

₪•₪•₪•₪•₪•₪•₪

Of
renda

Te doy todo de mí: mi dentadura,
mi pecho atormentado por el asma,
mi cadáver despierto, ese fantasma
que se empeña en hacer literatura,
la inmensidad de despertar y verte,
los vellos de mi pierna y de mi mano,
mis cánceres futuros y el humano
temor a la certeza de la muerte.
Te entrego todo, aun el alfabeto
de mi sílaba impar, el apellido
que me encierra en la letra y que me nombra,
las inciertas moradas de mi sombra,
mi indecible silencio, mi sonido
y el verso en que se muere este soneto.

₪•₪•₪•₪•₪•₪•₪


Retorno

El tiempo que es arena y es eterno
repite su camino: todo vuelve
a su secreto origen (se disuelve
la nieve que ha de ser en otro invierno).
El sendero es un círculo. Regresa
el olor de mi infancia silenciosa,
el pequeño jardín donde la rosa
una vez más a florecer empieza.
Lo que ha sido será (también la casa
que hace tanto perdí). El tiempo pasa
y es el recuerdo un fuego que no quema
y es la memoria flama que no arde.
En una mágica y confusa tarde
alquien escribirá este poema.

Lorenzo Helguero (Lima, 1969) estudió Lingüística y Literatura en la Universidad Católica del Perú. Ha publicado los libros de poesía Sapiente lengua (1993), Boletos (1993), Beissán o el abismo (1996), El amor en los tiempos del cole (2000) y Poeta en Washington D.C. (2004). Poemas suyos han aparecido en diversas revistas y antologías. Actualmente realiza estudios de post-grado en el Departamento de Español de Georgetown University. Contacto: lhelguero@yahoo.com. [Información tomada de la edición de Insomnio].

viernes, 18 de abril de 2008

Tres, Estarbuquerías

Mi ciudad cafeinada

Demetricus, luchador amateur

La fina frontera que separa mis fantasías de la realidad colapsó en ese preciso momento que Demetricus contestó su móvil en el Estarbucs de El Señorial. Dijo que él mismito había buscado a una señora que le enseñara a coser para que pudiera hacerse los trajes. Luchaba en una localización no enunciada en el amplio sector de Barrio Obrero. Allí se dan las mejores peleas, no busques nada más. No entendí si era por el alcohol, el dinero que le pagaban o las adolescentes en hot pants que se trepaban a la lona de vez en cuando para animar a los fanáticos.

¿Los colores? El azul, dorado y negro. Una ‘D’ mayúscula en el pecho resplandeciente entre rayos de oro. La máscara combina con el atuendo y una explosión de lentejuelas circunda los huecos por donde los ojos se asoman. Los guantes de cuero blanco y las botas inmensas de militar. En la lucha amateur casi todo se vale y bien escondida entre la media del pie izquierdo guardaba un hermoso puñal que había heredado de su papá. Sólo por si acaso, se decía todos los viernes y domingos de lucha.

Cuando Demetricus enganchó, tomó los dos Frapuchinos que le habían preparado para llevar y, virándose suavemente para evitar golpear a alguien con la macana y el revólver que llevaba ajustados al cinto, lo vi salir hacia la patrulla donde lo esperaba Papote, el Mastodonte.

Infusión

Pido té no porque no me guste el café. Pido té porque me sale más barato en este momento en que no puedo vivir del cuento. (Pero consideraré los Frapuchinos a ver si me convierto en luchador clandestino).

La ciudad del T

Navidad frente al Charles

Me llamó para preguntarme si me acordaba de lo que le había dicho ayer en una fiesta de blanquitos que no paraban de tomar licor. Yo me disponía a servirle Coca-Cola porque así lo había pedido pero al instante me dijo no, que mejor quería de la Sprite que estaba justo al alcance de sus dedos. No estaba muy acostumbrada a la caballerosidad caribeña, muy bien, así que mejor me voy con tu amiga a la fiesta de mañana de la compañía, sobre todo porque tú estarás con tu familia y tu papá es jefe mío.

A su pregunta le dije que sí, que todavía mi oferta estaba en pie, que iría con su amiga, también llamada Allison. Y antes de enganchar, mientras ya me disponía a volver a mis escritos en este Estarbucs justo en la estación de Newton Center, me informó, como para implosionar cualquier cerebrito de mi parte, que mi número lo había obtenido de mi supervisora y que cool, nos veríamos en el vestíbulo del Museo de las Ciencias a las ocho.

Cuando Boston cambie

De ahora en adelante, cuando hurgue en mis recuerdos la ciudad de Boston te veré. Vendrás envuelta en ellos como la leve neblina que se apodera de sus calles en el invierno, a la luz de los faroles. Y me encantará de la misma manera que me encantaba el dulce aroma que sentía en mi escritorio y te delataba aunque estuvieras callada e inmóvil. Estos meses han sido una angustia por sentir esa urgencia mía de querer lo prohibido: marcaba tu número para llamarte e inmediatamente enganchaba; te miraba a los ojos y enseguida rebuscaba mi mirada; te hablaba porque no podía evitarlo pero callaba porque a las cinco de la tarde, en una oficina, no se hacen las mejores invitaciones para salir. Fueron unos meses en que me hiciste sentir bienvenido a una extraña ciudad, en los que me hiciste los días en el trabajo más placenteros, meses en los cuales aguardaba impacientemente la hora del almuerzo. Ahora te vas y en mi testarudez te despido, deseándote lo mejor, al mismo tiempo que me repito: ¿qué hubiese sido? Te vas y te escribo apurado, en español, lo que no te pude decir.

La tribu errante