¡EXTRA! ¡EXTRA!
El líder máximo, Comandante en Jefe José Félix Algarín (último de izq. a der.), junto a sus subalternos.Foto: Jota-Jota
Académicos se rinden. Filósofos de la hierba brindan.
El Gobernador se hunde en la pusilanimidad.Los cafres se unen a las huestes libertarias. Derramamiento de Sangre.Se identifica a Juanito Caminador como el auspiciador y arquitecto del ataque.Vea nuestra fotogalería y gráficas informativas. Comente en nuestra sala de discusión, "Cafrerías".Redacción (Carolina, P.R.) - Como una "seria amenaza al Canon de la Literatura Puertorriqueña y a la Seguridad Cultural Nacional", el Dr. José Luis Vega, Director Ejecutivo del Instituto de Cultura Puertorriqueña, describió la movida por parte de la autodenominada Tribu de los Cafres-Ejército Libertador (TC-EL), de invadir la Capital del Libro, Río Piedras, en la noche de ayer.
La TC-EL atacó el centro de la ciudad con bolígrafos inconformes e infantería enriquecida con páginas arrugadas de La Charca y El Aguinaldo Puertorriqueño. El Capitán de la Pluma de Ganso (Aviación de Guerra Revolucionaria), bombardeó con tinta las calles de la ciudad haciéndolas intransitables. "Así evitaremos que lleguen refuerzos del Instituto de Cultura, La Fortaleza y la Universidad de Puerto Rico. Se tendrán que manchar los zapatos si quieren hablar con el Poder de la Palabra que se ha instaurado en Río Piedras", comentó el Capitán.
Como todo ejército insurgente, la TC-EL usa tácticas no convencionales para acabar con el enemigo.
Foto: Jota-Jota
El Alto Comando de la TC-EL, una vez se hizo con la ciudad, regaló a los ciudadanos una fiesta de pueblo donde el orador principal fue el Benemérito Comandante en Jefe de la TC-EL, Juan Félix Algarín, con su alocución, "Sí a las rubias de Estocolmo y no al agua rubia: Una historia de fetichismos inconsecuentes". A esto le siguió la Teniente de Maniobras, Camarada Russe, la cual, haciendo uso de su aparato de viajar por el tiempo, exaltó a las tropas guerrilleras con su discurso-performeo, "Las nuevas fronteras de lo kitsch y lo avanti en la guerrilla-pop de hoy".
Guerrilleros de la TC-EL. En el orden acostumbrado: primera fila, Cmrda. Russe, Cmrda. Manuel, Cmrda. Leo, Cmrda. Ponce; atrás, Cmrda. JoelBuki, Cmrda. Sacha, Cmrda. Fermaint.
Foto: Jota-Jota
El Camarada Sancho Panza (rebelde y fugitivo del Canon desde la muerte de Cervantes) se unió al coup cuando llegó con taquitos de El Quijote, los cuales los camaradas Fermaint y JoelBuki devoraron con pasión. Al quejarse de que no habían sido suficientes, el Alto Comando, repondiendo a una orden del Comandante en Jefe Algarín, trajo varios platos exóticos de dicha ciudad invadida.
Platos tradicionales de la ciudad invadida.
Foto: Jota-Jota
Fue entonces cuando la TC-EL inundó con sus consignas y espíritu revolucionario a la clase inconforme y olvidada de Río Piedras y todo el territorio nacional: los escritores anti-canon. El centro de comando establecido en El Boricua, Chinchorro Gurmé, sirvió para aplacar la sed y hambre de justicia de los guerrilleros y a los hambrientos y pobres literatos del país. El Alto Comando tomó control de la vellonera y luego de ofrendar vino a los dioses de las camisas, comenzó la danza ritual de estos forasteros, dando gracias por el éxito de la misión y los buenos oficios de Juanito Caminador, quien acompañó a sus combatientes vestido de su uniforme de gala azul, junto a su guardaespalda personal, Jota-Jota.
A continuación algunos de los cantos que se produjeron en esa noche de reivindicación y amor revolucionario:
"¡Comed y bebed antes que llegue el Dr. Vega a joder!"
"¡Algarín, compañero, al de Estocolmo venceremos!"
"Canon, go home! Canon, go home!"
"¡Ni con baba ni metralla esta lucha no se para!"
"¿El Canon quiere bronca? ¡Bronca, bronca, bronca es!"
Al cierre de esta edición, Aníbal Acevedo Vilá, Gobernador de Puerto Rico, se chupaba el dedo por órdenes del FBI.