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martes, 28 de octubre de 2008

El fin del mundo y la Patagonia 1 (la parte sin drama)


Faro en el Canal Beagle que no es el faro del fin del mundo.


No es que piense que escribir en un blog es inconsecuente cuando se viaja, cuando se está on the road (gracias, Kerouac); ni que la escritura puede relegarse a un segundo y tercer plano (de hecho, he estado escribiendo como un escritor del S. 19 desterrado siempre en mi Moleskine y en la lluvia de postales que he enviado a Miramar), pero no he sacado el tiempo para poner aquí las historias que me han venido sucediendo. 


Así que en Bariloche por fin escribo algo en La tribu sobre este viaje dentro de un viaje iniciado el 8 de octubre en Ushuaia.  En la ciudad más austral del mundo buscamos el glaciar Martial sin verlo y sin saber que estaba a nuestros pies, recorrimos el Canal Beagle y envié correspondencia desde Bahía Ensenada en la última oficina postal de estas latitudes.


Sobre el Glaciar Martial en Ushuaia.  Sí, hacía frío.

El Correo más austral del mundo.

Don Gumer, o el postmaster del fin del mundo.

De Ushuaia a Punta Arenas en Chile con nuestros amigos del fin del mundo que trabajan bajo el mando de un chino armando televisores.  Punta Arenas es mercancías sin impuestos, un cementerio mucho más lindo que el de La Recoleta y de pollitos ricamente asados en un horno por manos expertas.

 Gracias, Indiecito Milagroso, por el favor concedido.  En el Cementerio de Punta Arenas.

Puerto Natales y la señora sin dientes que nos convenció a quedarnos en su posada y a tomar su desayuno luego de que la madrugada anterior me confesara que le echó veneno de rata a la comida que le sirvió a gatos y perros del barrio.  No pudo acabar con todos porque por la noche los escuché peleando cerca de mi ventana.  De este pueblito se accede a las Torres del Paine, un parque increíble por sus microclimas y formaciones rocosas, pero espectacular por las magníficas aguas color turquesa de sus lagos.  

En Torres del Paine, Chile.

De allí a El Calafate, de vuelta en la Argentina, con unas amigas australianas que le hicimos conversación para que nos ayudaran a pagar el remise hasta el Glaciar Perito Moreno.  Al final fueron 90 pesos argentinos por persona, mucho menos que cualquier excursión trucha.  Las dos continuaron con nosotros luego de 20 horas en bus hasta Puerto Madryn para ver pingüinos, ballenas y elefantes de mar.  Las perdimos en Trelew luego de tirarnos la maroma de ir hasta Punta Tombos, la colonia de pingüinos magallánicos más grande del continente suramericano.

Frente a frente con el Glaciar Perito Moreno a unos 80 km. de El Calafate.

Súper cerca de la ballena franca austral en Península Valdés.  Este ballenato estuvo jugando con el bote por media hora.

Los pingüinos en sus nidos.  Punta Tombos la hizo.

De la costa del Atlántico a los Andes patagónicos (y tierra de duendes) en El Bolsón.  Mágico, con mucho chocolate, frutos silvestres, cerveza artesanal y una bicicletada que todavía la siento mientras sigo escribiendo frente a esta compu.  Pero lo que encontré me ayudará a pasar mejor el frío en Bariloche: queso artesanal orgánico y miel de abejas patagónica que sabe a flores.  Y con esa miel es que le haré las bruschettas de roquefort y miel a la copywriter de mis sueños cuando vuelva a visitar mi cocina.

Y de Bariloche hacia San Martín de los Andes, la última parada de nuestro viaje antes del retorno a Buenos Aires que merecerá una entrada por su cuenta.

domingo, 5 de octubre de 2008

Más álbumes en Nomádica

Casi recién llegado de Córdoba y de Villa General Belgrano (VGB), aquí les dejo evidencia fotográfica de esos lindos tres días. Y a modo de ñapita, el álbum que seguiré actualizando con las cenas que poco a poco vaya preparando para invitados y amigos en Rivadavia 1611.

From Camping VGB y Oktoberfest 2008


From Córdoba - Oct. 2008


La ñapita (pecheto en salsa de crema y champiñones):

From En la cocina de Rivadavia 1611

jueves, 25 de septiembre de 2008

Más Nomádica desde Argentina

From Bs As con el Viejo

Ya están en Picasa las fotos de los días que mi papá me visitó en Buenos Aires.  Con él también visité Rosario, en los márgenes del río Paraná.  Espero que mi mamá lo pueda acompañar en su próximo viaje.

También hay fotos del concierto que dio Fito Páez en la Feria Internacional de la Música el viernes 5 de septiembre.  Nunca lo había visto en concierto, pero verlo en Bs As con su público fue una sensación espectacular:  todos cantaban todas sus canciones y se sentía un fuerte amor por el cantautor.  Yo, que apenas me sabía uno que otro verso, me sentí agobiado por este amor fanático y genuino que los porteños sienten por el Fito.

Y bueno, por ahí viene otra entrada de la serie "Teoría de los parques".

viernes, 19 de septiembre de 2008

Teoría de los parques I

Obra de Luis Tomasello

El Capitán de la Pluma de Ganso se ha puesto a comer maní en un banco del Parque Rochas.  Piensa en Rochelle de noche y en sus inmensas orejas.  Tranquilamente se acuerda de Dumbo y de su perro que también comen maní.  Agricultor de esta planta americana era Jimmy Carter y Jimmy fue tremendo presidente hasta lo de Irán.  ¿A dónde irán a parar los argentinos?  Las Malvinas son argentinas lee un grafitti en el monumento central del parque.   Esas islas son tan argentinas como la primera edición de La Guaracha del Macho Camacho en Ediciones de la Flor.  Y es para olvidar las flores de tu jardín medieval que el Capitán se ha puesto a volar.

Obra de Luis Tomasello

miércoles, 10 de septiembre de 2008

El resto...

Al fondo se aprecia la Pearl Tower en Pudong (distrito de Shanghai).

...de las fotos de China ya están en Picasa:




Pronto subiré las que he tomado en Argentina.

miércoles, 27 de agosto de 2008

Mira la Muralla y unas causas no aptas para el público

En todas las ciudades que he visitado te venden camisas que leen: I climbed the Great Wall. Yo la subí pero no me la compré. En cambio, me regalaron una postal.
Desde acá arriba no se huele a los sobacos encebollados del Metro de París, ni a los acueductos de Suzhou y Shanghai. Aquí se huele a lo que por mucho tiempo ha existido. Es un aire eterno como eterna es mi tristeza...
Lo sé. Escribirte esa postal fue un acto de desafío.

viernes, 22 de agosto de 2008

China no sólo sorprende, te hace tomar fotos charras

Hagan click en la antorcha y vean el álbum de la Plazoleta Olímpica donde me volví loco y no paré de tomar fotos.

Convivir entre ellos: una olimpiada de por sí

Dejar a Beijing por Xi'an fue un poco difícil, pero no tanto como dejar atrás a China. Llevo dos días en Buenos Aires y extraño ser el foco de atención, la incogruencia hecha carne, en que tanto los chinos se fijaban. Extraño más la manera en que las chicas se vestían aún cuando mostraban ralos vellos debajo de las axilas. Todas con tacos hasta en la lluviosa Plazoleta Olímpica, en la Ciudad Prohibida o sobre las piedras milenarias de la Muralla China. Con traje de noche muchas, con lentejuelas las más provocadoras, las chinas están ciertamente acomplejadas con su baja estatura, pero qué bien se ven. Están entonces las más guerrilleras, con peinados a lo Laura Om, que se aglomeran en Shanghai. Con minifaldas, la cuerdita roja alrededor del cuello que sujeta el jade que esconden entre sus pequeños pechos y sus ojos que seducen por su tan apabullante otredad.

La moda tan cargada que exhiben las jóvenes chinas es el indicador más certero para entender que la China comunista no existe. Lo que hay en su lugar es un estado autoritario con el cual la mayoría de la población está dispuesta a vivir a cambio de tiendas Gucci, Internet gratis y vigilancia del estado las venticuatro horas a través de las cámaras de seguridad que están hasta en las fachadas de los monumentos históricos.

El deseo de superarse y el orgullo que los chinos sienten por su trabajo y país también es asombroso y conforma el único peligro real a la autoridad del Partido Comunista. Los compañeros del programa de Suzhou tienen un calendario cargado de clases de inglés, contabilidad y voluntariado además de su rigurosos cursos de Derecho. Algunos recién se hicieron miembros del Partido Comunista, pero no porque compartan su ideología, sino porque era algo adicional que poner en el CV. Son ambiciosos y quieren tener más. Recordemos que la clase media es la que históricamente pide y efectúa los cambios en las sociedades.

Luego está la doble actitud que los chinos tienen hacia los demás. Pude notar como en muchas ocasiones los chinos tienen una sólida línea bien trazada en lo que es relación de trabajo y relación personal. Esto se demuestra también en las calles donde es tierra de nadie y ni las bicicletas le ceden el paso a los autos y peatones. En general, el chino solo brega bien en su círculo interno de familiares y amigos. Las generaciones de jóvenes como con los que compartí tienen una mentalidad en evolución, pero todavía no ha cambiado del todo y muchos no entendían que algunos de nosotros, occidentales, los invitáramos a dar un paseo por la ciudad o sentarnos a tomar un té. Algunos sólo lo hacían por su deber como anfitriones y otros como un mero favor al extranjero. Ya luego, cuando se empezaron a desarrollar vínculos de amistad, el acercamiento fue cambiando y las salidas se hacían por la única y gratificante razón de disfrutar de la compañía mutua.


China te atrapa, tan bien o peor como la china que ante tus galanterías te contesta en Business English.

Hoy caminé por la Plaza Lorea en el mismo centro de Buenos Aires y sentí un nudo en la garganta al ver una sucursal del banco chino HSBC. El contacto que uno tiene con la China se da, casi seguramente, desde el primer hasta el último momento de la vida gracias a la proliferación de artículos Made in China, pero los que hemos visitado a China y nos ha gustado, hay algo que nos envuelve e impacta de tal manera que nos sentimos raros no sólo con ver el HSBC, sino con cualquier restaurante chino y con los carteles rojos comunistas de la hamburguesa de Beijing que McDonald's vende en Argentina. Lo que siento es, sin dudas, la nostagia del viajero, pero China ha desencadenado una nostalgia más intensa que luego describiré en otra entrada.

China no es un paraíso, pero el combo entero de inmensidad, historia y gente optimista (aunque trata de matarte en plena avenida echándote el ómnibus encima) te hacen pensar que (eso sí, fuera de sus ciudades contaminadas y basurales urbanos) te encuentras en un lugar especial y muy lejos de donde naciste. Esa lejanía es lo que produce cierto misticismo y es la causa del asombro en la gente cuando le digo que he estado por China y que pienso regresar porque me falta ver tanto más.

El nomádico, atónito, frente a los guerreros de terracota en Xi'an.


[Nota: Vean bajo Nomádica o La tribu en fotos, los últimos álbumes que he subido a Picasa. Todavía faltan subir las fotos de la Muralla China y de mi última parte del viaje, Shanghai.]

lunes, 17 de marzo de 2008

La insoportable sobriedad de Jefté

Vístase de verde y blanco para escapar al álbum de sus pensamientos y emociones. No tome píldoras ni mucho menos se endrogue: este viaje con escalas no reseca la boca.

Jefté

Lo conozco hace 10 años y sólo hace uno descubrí que se llama Jefté. Nunca pensé que entre su primer nombre y apellido había un personaje bíblico. (Tampoco invoque religiones ni teorías creacionistas ni nihilistas: respire hondo porque para volar no hace falta Red Bull). Jefté lo llamaban en Radio Universidad, en la biblioteca de CoPu, en el estudio de filmación y yo insistía en llamarle Luis, Luillo, Lacourt. La cancha en francés y lo suyo era pista y campo en la high. No busque el arrebato ni llame a Kundera por plagio: lo insoportable es muchas veces lo desconocido y la gran mentira de creerse rebelde en un mundo que regula hasta lo ilegal.

Jefté no chupa de la teta del cliché. Chupa más bien de una taza de cerveza vacía, de una pipa de crack desprovista de su piedrita, de un porro huérfano y con sabor a polvo. Jefté vive de sus profecías instantáneas, del rubor que causa el relampagueo entre las manos de dos extraños que se gustan, de la posibilidad -casi inasible- de ser más humano sin recurrir al exilio de la indiferencia, de la apatía, del enojo. Jefté es quizás el mesías del pueblo abandonado por Yuquiyú.

Yo creo en Jefté porque aparece en fotos a las que no ha sido invitado. Porque en él las patillas adquieren sutileza de notas musicales sin él ser músico; porque me causa una inexplicable euforia de señalar al fotógrafo en ese preciso instante en que Sérgio Méndes amenizaba la fresca noche bayamonesa. Creo en Jefté porque mi tía lo catalogó de esquizofrénico cuando en él las apariencias son un teatro, una farsa que se abre camino con las artes marciales del anime.

Dile no al lugar común y sí a las patillas de Jefté.

-Pues sí, -me cuenta Jefté con su mirada depositada en el fondo de su vaso de agua- me gustan los Oldies y Dick Clark es mi Dios y Kurosawa está sentado a su derecha.


"Hacia el oeste, les digo, allí Elvis vive todavía ".

La velada se transformó para recibir a Nino Bravo y ABBA. Después más favoritos de Dick Clark gracias a los LP's de mi papá. No bailamos porque Jefté consumió la acción toda. El rumor de los cuchicheos se escuchaba a mis espaldas: eran mis invitados que no paraban de preguntarse "¿y quién es este amigo de Ponce? No estudia en Derecho, ¿verdad?".

"La pornografía nunca es buena, mata el alma y la envenena".


>No, no estudia Derecho porque cree en las sagradas escrituras del cómic

>Jefté, serás mi asesor literario, pero yo sé más de Carmen Luvana que tú de Kurosawa.


La piñata de cumpleaños nunca bajó y el único cartón que se quebró fue el de la leche FoodClub con que nos comimos el bizcocho de chocolate de Kirkland Signature. Ya no hay una fiesta sin productos comprados en Costco: la homogenización de la globalización llama a medidas urgentes, a actuaciones desesperadas, a evitar el capeo de todos los días y a vernos de frente sin necesidad de un espejo. La tendencia es ya un regreso a los productos auténticos, a la reinterpretación de lo tradicional, al esfuerzo por retomar lo original: al Kabuki sin maquillaje.

La catarsis de la globalización.

miércoles, 23 de mayo de 2007

Invadida la Capital del Libro

¡EXTRA! ¡EXTRA!

El líder máximo, Comandante en Jefe José Félix Algarín (último de izq. a der.), junto a sus subalternos.
Foto: Jota-Jota

Académicos se rinden. Filósofos de la hierba brindan.
El Gobernador se hunde en la pusilanimidad.
Los cafres se unen a las huestes libertarias.
Derramamiento de Sangre.
Se identifica a Juanito Caminador como el auspiciador y arquitecto del ataque.
Vea nuestra fotogalería y gráficas informativas. Comente en nuestra sala de discusión, "Cafrerías".

Redacción (Carolina, P.R.) - Como una "seria amenaza al Canon de la Literatura Puertorriqueña y a la Seguridad Cultural Nacional", el Dr. José Luis Vega, Director Ejecutivo del Instituto de Cultura Puertorriqueña, describió la movida por parte de la autodenominada Tribu de los Cafres-Ejército Libertador (TC-EL), de invadir la Capital del Libro, Río Piedras, en la noche de ayer.


La TC-EL atacó el centro de la ciudad con bolígrafos inconformes e infantería enriquecida con páginas arrugadas de La Charca y El Aguinaldo Puertorriqueño. El Capitán de la Pluma de Ganso (Aviación de Guerra Revolucionaria), bombardeó con tinta las calles de la ciudad haciéndolas intransitables. "Así evitaremos que lleguen refuerzos del Instituto de Cultura, La Fortaleza y la Universidad de Puerto Rico. Se tendrán que manchar los zapatos si quieren hablar con el Poder de la Palabra que se ha instaurado en Río Piedras", comentó el Capitán.

Como todo ejército insurgente, la TC-EL usa tácticas no convencionales para acabar con el enemigo.
Foto: Jota-Jota


El Alto Comando de la TC-EL, una vez se hizo con la ciudad, regaló a los ciudadanos una fiesta de pueblo donde el orador principal fue el Benemérito Comandante en Jefe de la TC-EL, Juan Félix Algarín, con su alocución, "Sí a las rubias de Estocolmo y no al agua rubia: Una historia de fetichismos inconsecuentes". A esto le siguió la Teniente de Maniobras, Camarada Russe, la cual, haciendo uso de su aparato de viajar por el tiempo, exaltó a las tropas guerrilleras con su discurso-performeo, "Las nuevas fronteras de lo kitsch y lo avanti en la guerrilla-pop de hoy".

Guerrilleros de la TC-EL. En el orden acostumbrado: primera fila, Cmrda. Russe, Cmrda. Manuel, Cmrda. Leo, Cmrda. Ponce; atrás, Cmrda. JoelBuki, Cmrda. Sacha, Cmrda. Fermaint.
Foto: Jota-Jota

El Camarada Sancho Panza (rebelde y fugitivo del Canon desde la muerte de Cervantes) se unió al coup cuando llegó con taquitos de El Quijote, los cuales los camaradas Fermaint y JoelBuki devoraron con pasión. Al quejarse de que no habían sido suficientes, el Alto Comando, repondiendo a una orden del Comandante en Jefe Algarín, trajo varios platos exóticos de dicha ciudad invadida.

Platos tradicionales de la ciudad invadida.
Foto: Jota-Jota


Fue entonces cuando la TC-EL inundó con sus consignas y espíritu revolucionario a la clase inconforme y olvidada de Río Piedras y todo el territorio nacional: los escritores anti-canon. El centro de comando establecido en El Boricua, Chinchorro Gurmé, sirvió para aplacar la sed y hambre de justicia de los guerrilleros y a los hambrientos y pobres literatos del país. El Alto Comando tomó control de la vellonera y luego de ofrendar vino a los dioses de las camisas, comenzó la danza ritual de estos forasteros, dando gracias por el éxito de la misión y los buenos oficios de Juanito Caminador, quien acompañó a sus combatientes vestido de su uniforme de gala azul, junto a su guardaespalda personal, Jota-Jota.

A continuación algunos de los cantos que se produjeron en esa noche de reivindicación y amor revolucionario:

"¡Comed y bebed antes que llegue el Dr. Vega a joder!"

"¡Algarín, compañero, al de Estocolmo venceremos!"

"Canon, go home! Canon, go home!"

"¡Ni con baba ni metralla esta lucha no se para!"

"¿El Canon quiere bronca? ¡Bronca, bronca, bronca es!"

Al cierre de esta edición, Aníbal Acevedo Vilá, Gobernador de Puerto Rico, se chupaba el dedo por órdenes del FBI.

jueves, 12 de abril de 2007

Literally, a couple of pics from my last night in NYC

It was a mini-Georgetown reunion!


Keith, my ex-roomie from college, and you know who giving it all to Sonia.


Sonia and me at Evelyn's Lounge, NYC

domingo, 4 de marzo de 2007

La tribu errante