Aquí el éxito del verano pasado en las playas sin palmeras limeñas:
"...[E]l vacío de la casa se les presentaba como un animal dispuesto a tragarse cualquier sonido..." La tribu existe para combatir ese vacío y preservar los sonidos.
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martes, 16 de noviembre de 2010
Quinoa Fields Forever en La Acera
Un tour por Lima con todo y cumbia. Gracias a Renato, que en algún momento le escuché la frase que le da título a este cuento.
jueves, 7 de octubre de 2010
La colombiana RCN Radio entrevistó en exclusiva al nuevo Premio Nobel
Los que siempre admiramos a Vargas Llosa por, ante todo, su calidad como escritor y peso intelectual, estamos de fiesta. Los que también somos peruanos y latinoamericanos más aún. Un gran logro para el continente y un maravilloso regalo para estos momentos en que el Perú está escribiendo historia a nivel regional e internacional.
RCN Radio fue el primer medio en entrevistar a Mario Vargas Llosa luego de anunciarse el premio.
Y aquí está la primerísima entrada de este blog, en donde hablo sobre mi primer encuentro con MVLl mientras estudiaba en Georgetown. Días después pudimos dialogar en diferentes foros y me autografió La Fiesta del Chivo.
RCN Radio fue el primer medio en entrevistar a Mario Vargas Llosa luego de anunciarse el premio.
Y aquí está la primerísima entrada de este blog, en donde hablo sobre mi primer encuentro con MVLl mientras estudiaba en Georgetown. Días después pudimos dialogar en diferentes foros y me autografió La Fiesta del Chivo.
viernes, 25 de junio de 2010
Lluvias
Bayamón, Puerto Rico
Por acá la lluvia no deja de caer. Son días lúgubres, de una suave pero constante melancolía (así me pone la lluvia, sobre todo cuando es verano y el cielo permanece arropado en una tersa neblina, no como la de Lima, sino más bien de una tormenta perenne que se cierne sobre nosotros todos) y las noches, pues para qué contarte, frías y húmedas, pero con una luna caribeña (ésta jamás la verás allá) que, velada por las gruesas nubes, se ve maravillosa, a la expectativa e invitando a la intensidad. Todo un espectáculo.
Arequipa, Perú
"Mi lluvia viene tras un largo nublado. Antes solían decir mañana calurosa o sudorosa y tarde lluviosa, pero ya que los tiempos vienen cambiando no se cumple tanto la regla y en verano, que es cuando llueve acá en mayor porcentaje (porque a veces se loquea y, últimamente, muy de vez en cuando cae cuando quiere), suele ser todo el día caluroso y uno que otro todo nublado. En fin, se nubla, hace friíto (pero no tanto) y un viento típico comienza a correr y comienza a caer: el olor a tierra mojada lo inunda todo, y ya no sólo huele a tierra sino también a madera mojada; lo relaciono conmigo mirando la lluvia sentada, echada en la cama con la puerta del balcón abierta y cantando a más no poder, o parada sacando la cabeza por la ventana. Olor a madera por el marco de la puerta. La lluvia me huele a nostalgia, a sueños, a amor, a recuerdos. También la relaciono a ramas de árboles, de eucalipto sobre todo, muy muy altas que se juntan y se enredan, se funden pero aún así dejan pasar la lluvia; y la siento sobre mí, y el olor ya no es sólo de tierra mojada, esta vez es eucalipto, es hierba y polvo".
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sábado, 17 de marzo de 2007
Aquel bigote blanco
Hoy recibí noticias que murió un tío abuelo mío en Lima. Tenía 87 años y todavía mantenía su largo y curveado bigote blanco. Bigote de embajador, por supuesto, porque desde hacía varias décadas operaba desde su humilde hogar la Embajada de la República de Arequipa. Y Arequipa no es una república, es el departamento (división política interna del Perú) donde está ubicada la segunda ciudad más importante del Perú (y cuna de mi autor preferido y compatriota, Mario Vargas Llosa).
Los arequipeños son bien regionalistas y orgullosos de su historia y tradiciones. Arequipa es el Ponce del Perú. Han creado un pasaporte Arequipeño, idea que Don Arnoldo Guillén, mi tío abuelo, tomó y convirtió en una institución registrada ante el gobierno peruano y reseñado -en su época- en los programas de radio y en los periódicos: la Embajada Arequipeña.
Además de embajador, lo peculiar del tío Arnoldo fue su pasión por el juego. Su gran vicio eran las peleas de gallo. Pero un vicio que también logró encausar en una manera académica al escribir uno de los primeros libros sobre las reglas internacionales de este deporte.
Hijo de grandes hacendados arequipeños, el tío Arnoldo fue perdiendo la fortuna y herencia de la familia hasta quedarse casi sin un sol. Además de las peleas de gallos, el tío también le iba a las carreras de autos, peleas de toro, al boxeo, dados, cartas. Estoy seguro que fue por el estilo de vida de don Arnoldo que mi padre siempre le ha tenido aversión al juego. Y yo comprobé la mía el día que fui a ver una pelea de gallos en Bayamón.
Ahora, ese afán mío de ser diplomático, de participar en pseudo-revoluciones (aunque el tío sí participó de una verdadera en la década del '50 contra la dictadura miliatar del momento) y bueno de ser personaje de novela, libro de historia (fue diputado al Congreso de la República por Arequipa) o por lo menos de un blog, tiene una explicación en las excentricidades del tío Arnoldo, al que solamente pude ver dos veces; veces en las que siempre quedé prendido de su largo y curveado bigote blanco.
Los arequipeños son bien regionalistas y orgullosos de su historia y tradiciones. Arequipa es el Ponce del Perú. Han creado un pasaporte Arequipeño, idea que Don Arnoldo Guillén, mi tío abuelo, tomó y convirtió en una institución registrada ante el gobierno peruano y reseñado -en su época- en los programas de radio y en los periódicos: la Embajada Arequipeña.
Además de embajador, lo peculiar del tío Arnoldo fue su pasión por el juego. Su gran vicio eran las peleas de gallo. Pero un vicio que también logró encausar en una manera académica al escribir uno de los primeros libros sobre las reglas internacionales de este deporte.
Hijo de grandes hacendados arequipeños, el tío Arnoldo fue perdiendo la fortuna y herencia de la familia hasta quedarse casi sin un sol. Además de las peleas de gallos, el tío también le iba a las carreras de autos, peleas de toro, al boxeo, dados, cartas. Estoy seguro que fue por el estilo de vida de don Arnoldo que mi padre siempre le ha tenido aversión al juego. Y yo comprobé la mía el día que fui a ver una pelea de gallos en Bayamón.
Ahora, ese afán mío de ser diplomático, de participar en pseudo-revoluciones (aunque el tío sí participó de una verdadera en la década del '50 contra la dictadura miliatar del momento) y bueno de ser personaje de novela, libro de historia (fue diputado al Congreso de la República por Arequipa) o por lo menos de un blog, tiene una explicación en las excentricidades del tío Arnoldo, al que solamente pude ver dos veces; veces en las que siempre quedé prendido de su largo y curveado bigote blanco.
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