jueves, 5 de marzo de 2009

La Debacle de la Anexión

Por Dr. Rafael Cox Alomar
Abogado 

3 de marzo de 2009 

Muy cerca de nosotros, a sólo 425 millas al sureste de Puerto Rico, arden hoy en llamas las vecinas islas de Martinica y Guadalupe; consumiéndose en una hoguera de caos.

Y el detonante de este estruendoso estallido de violencia es un modelo político-constitucional que lejos de posibilitar el despegue económico de estas islas hermanas, ha propiciado la perpetuación de una economía de dependencia y de mantengo incapaz de generar suficiente riqueza y sin posibilidad alguna de canalizar esos recursos de forma justa y equitativa.

El caos que hoy se vive en las calles de Fort-de-France y de Pointre-à-Pitre constituye la punta de lanza de una crisis mucho más profunda y aún más dramática. Es la reacción visceral de un pueblo que despierta a la cruda y amarga realidad de que tomó el camino equivocado; que en lugar de crear una relación política con París que se ajustara a sus realidades geográficas, demográficas, sociales, económicas y culturales, se abocó ciegamente por el camino de la anexión sin aquilatar las consecuencias.

Los martiniqueños y guadalupanos son hoy minoría en su propia tierra; víctimas de su indefensión política. Importante lección para los puertorriqueños. Desde finales del pasado mes de enero, las noticias que llegan de Martinica y Guadalupe son alarmantes: huelga general en ambas islas, motines, cierre de los puertos y aeropuertos, suspensión de todo intercambio comercial (al momento en ambas islas ya se han cancelado sobre 10,000 reservaciones turísticas), cierre de escuelas y universidades, enfrentamientos entre manifestantes y agentes del orden público, saqueos, quema de vehículos y de propiedad tanto pública como privada, rutas de tránsito obstaculizadas por barricadas, marchas de protesta multitudinarias de hasta más de 65,000 personas (cifra realmente impresionante si tomamos en cuenta que estas islas no cuentan con más de 450,000 habitantes cada una).

A tal grado ha llegado la crisis, que desde Francia han arribado a suelo caribeño contingentes de seguridad, activados por el propio Presidente Sarkozy, para intentar estabilizar la situación y el propio Yves Jégo (ministro de asuntos ultramarinos de Francia) se ha desplazado a Guadalupe para negociar con sus conciudadanos franceses en el Caribe una salida a la crisis. Muy poco y muy tarde.

Con un altísimo costo de la vida --- en donde los precios de gran parte de los artículos de primera necesidad son mucho más caros que en Francia (fluctuando entre 30% y 60% por encima de la media francesa); con una escala salarial considerablemente más baja que en la metrópolis; y con una tasa de desempleo que en ambos casos se acerca al 25% (comparada con 8% en Francia) --- el índice de desocupación más alto de la Unión Europea superado únicamente por la isla de Reunión --- la brecha que separa a Guadalupe y Martinica de las demás regiones francesas se hace cada día mayor y por consiguiente aún más insostenible.

La anexión de estas islas a Francia (como departamentos o estados en el modelo norteamericano), lejos de crear las condiciones para mayor autosuficiencia económica y capacidad de gobierno propio, lo que ha hecho es perpetuar el coloniaje y la dependencia. Ni el derecho al voto por el presidente francés ni la representación ante la Asamblea General y el Senado en París han emancipado a estas islas de sus graves males.

Todo lo contrario. Ha sido precisamente la ausencia de poderes a nivel local para ceñir una ruta de futuro a través de la cual transitar de la lógica de la dependencia a la lógica del desarrollo económico endógeno lo que ha detonado esta crisis.

Desde que en 1946 Martinica y Guadalupe, a diferencia de las antillas holandesas y británicas, prefirieron anexarse a su viejo amo colonial en lugar de articular un proyecto autonómico innovador, se ha disparado aún más la concentración de la riqueza y la tenencia de tierras en unas pocas manos metropolitanas (cual apartheid económico), a la vez que se ha hecho más evidente la ausencia de oportunidades para los nacidos en aquellas islas --- quienes hoy compiten por vivienda y empleo desigualmente con sus conciudadanos continentales.

No sorprende entonces que a más de sesenta años de la ratificación por parte de la Asamblea Constituyente francesa de la loi d'assimilation no existan partidos anexionistas con poder político ni en Martinica ni en Guadalupe. Hasta el propio Aimé Césaire, indiscutido arquitecto de la anexión, rechazó tajantemente su propia criatura para abrazarse al ideal autonomista. El clamor que se respira hoy en el Caribe francófono es por la consecución de mayores poderes políticos. Esa es la consigna.

Tanto las penurias de Martinica y Guadalupe, así como la quiebra hoy de 46 de los 50 estados de los Estados Unidos, demuestran que la estadidad no es la panacea económica que el liderato anexionista nos quiere hacer creer. Esa concepción ya casi mítica en el imaginario estadista de que la estadidad es para los pobres es pura ficción.

Más pobres y menos producción, ese sería su saldo final en Puerto Rico. En su obsesión por hacer de Puerto Rico el primer estado hispano ese liderato ha perdido de vista que no puede ser el status para el país sino el país para el status; que lo fundamental para Puerto Rico es zafarse de la camisa de fuerza que presupone la estadidad, allegándose mayores poderes políticos para poder afrontar los difíciles retos del presente con mayor soltura y flexibilidad. Delimitar las fronteras de ese nuevo proyecto autonómico constituye hoy la tarea impostergable de los puertorriqueños de esta parte del siglo 21.

2 comentarios:

The Trade dijo...

la tarea aqui es lo postergable, pero pues... velate esto...

el nene de mi mejor amiga es el niño de 5 años mas inteligente del mundo, velate esto, estamos en la casa de ella viendo Contact y ella y yo estamos discutiendo el último embelequeo hardcore shit precisamente sobre lo que esta pasando allá y del hombre maravilla Sar-nazi,(si estabamos viendo Contact, pero puej) y yo en una le digo a ella (tratando de sonar inteligente) que el pais esta tan enfermo como ellos y que es una cuestion de tiempo que la situación local tome un giro parecido o bastante igual, y el nene nos escucha y le dice:

mami onde tan las curitas,
ella le dice que en el botiquin, en el baño.

el nene fue, busco las curitas de dora the Explorer y subio a su cuarto, yo me doy cuenta y ella no y por alguna razon segui viendo a la foster montada en el cohete y eso y le piche al tema.


la cosa es que al rato baja con un papel en mano y me dice: toma Imi pa ti... el cabroncito, (en buena lo de cabroncito) hizo un mapa de Puerto Rico (viste as good as a 5 year old can) y le pego curitas por todas partes y me dice: mira yo puedo curar el pais.

Por mas clichoso que fuese me dio una alegria de esas bien pendejas.

nada, me gusto esto que escribite

I'll keep reading if you keep posting...
saludos blogísticos...

Luis Ponce Ruiz dijo...

The Trade:

Esa experiencia sí que es conmovedora...la intuición de los niños y su sentido de componer las cosas nos debe maravillar a todos.

Gracias por escribir esto, pero quería decirte que yo no escribí este artículo, yo solamente lo puse en mi blog. El autor fue el abogado Cox Alomar. Lo puse, precisamente para generar debate en la blogósfera y trazar comparaciones entre lo que aquí nos quieren decir los estadoístas con lo que pasa no sólo en el mundo real, sino en nuestro vecindario.

Adelante y saludos!!

La tribu errante