martes, 2 de diciembre de 2008

Me he puesto a leer a Oliverio Girondo...

...porque no leerlo en esta ciudad sería una oportunidad perdida.

Todo fue gracias a la escritora Nydia Antonia Russe, artífice de memorables momentos en su tour por Buenos Aires, quien me señaló el camino para descubrir las maravillosas alas del surrealismo de este gran poeta.

Y hablando de alas, aquí una escena de la película argentina El lado oscuro del corazón (Subiela, 1992), en donde el actor principal recita un fragmento del primer poema de Espantapájaros (al alcance de todos) (Editorial Proa, 1932).  Éste ya se ha convertido en uno de mis poemas favoritos.


3 comentarios:

Anónimo dijo...

Siento necesidad de hacerte un comentario, pero el poema y clip de la pelicula me dejaron sin palabras. Gracias por compartirlo.
Juan F. Algarin

Meche dijo...

Wow, ¡yo tampoco sé qué decir! Definitivamente TENGO que ver esta película. Vi par de escenas más y me han dejado igual.
Leí el poema completo y me fascina. Puse en mis Bookmarks la página de Girondo para leer los otros poemas. Siento que él estaba adelantado a su época, y eso me parece genial.
Sin duda alguna el volar, más que una necesidad, es una obligación. El volar nos hace humanos.

Luis Ponce Ruiz dijo...

Algarín:

No hay de qué, amigo. Girondo es, pues, imprescindible. Me alegra que lo hayas disfrutado.

Nos vemos ya mismo en PR.

Un abrazo!

Meche:

Tus comentarios cronometrados son siempre bienvenidos como lo son las geniales palabras de Girondo.

Saludos!

La tribu errante