"...[E]l vacío de la casa se les presentaba como un animal dispuesto a tragarse cualquier sonido..." La tribu existe para combatir ese vacío y preservar los sonidos.
lunes, 13 de septiembre de 2010
Juan, el Loco
miércoles, 1 de abril de 2009
¡Alfonsín, Alfonsín, Alfonsín!
Muere a los 82 años el ex presidente argentino Raúl Alfonsín
Fue el primer presidente demócratico tras la dictadura militar (1976-1983)
SOLEDAD GALLEGO-DÍAZ - Buenos Aires - 01/04/2009
Raúl Alfonsín, el ex presidente que sentó en el banquillo a los 15 jefes militares que protagonizaron la feroz dictadura argentina, acusados de 30.000 asesinatos y desapariciones, falleció ayer, a los 82 años, en su domicilio de Buenos Aires. Alfonsín padecía un cáncer de pulmón, pero su larga enfermedad no suavizó la conmoción que han sufrido todos los sectores sociales, políticos e intelectuales del país. Centenares de personas se reunieron anoche mismo ante las puertas de su domicilio, en el barrio de la Recoleta.
Alfonsín, el único presidente de la democracia argentina que no ha tenido que vérselas en los tribunales por acusaciones de corrupción, recibió en los últimos años de su vida el respeto de casi todas las facciones políticas, que le reconocieron finalmente su enorme tarea para asentar la democracia en momentos muy difíciles y su extraordinaria honestidad personal.
Tres hechos definen la personalidad y la trayectoria de este abogado y político radical, que ganó las elecciones en 1983 y tuvo que hacerse cargo de un país arrasado económica y moralmente. En plena dictadura militar, Alfonsín ayudó a fundar la Asamblea Permanente en Defensa de los Derechos Humanos y se hizo cargo de multitud de casos de desaparecidos. El fue también uno de los poquísimos políticos argentinos que en 1982, en medio de la euforia general por la "recuperación" de las Malvinas, se negó a participar en un acto "patriótico" organizado por los militares en las islas. Para él, aquella guerra fue "una aventura demencial".
Recién elegido presidente de la República (eran las primeras elecciones celebradas después de la muerte del General Perón, en 1974, y de los casi ocho años de dictadura), Alfonsín puso en marcha una Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas, presidida por el escritor Ernesto Sábato, que elaboró el impresionante informe Nunca Más. Gracias a aquel trabajo, el presidente de Argentina, en un hecho inédito no sólo en América Latina, sino también en el resto del mundo, acusó formalmente a quince altos mandos de las Fuerzas Armadas por los crímenes cometidos. Los integrantes de la Junta Militar recibieron cadena perpetua. Era la primera vez que los responsables de un golpe militar no se iban tranquilamente a sus casas, a disfrutar de sus pensiones y rapiñas.
La operación de limpieza de las terribles Fuerzas Armadas no pudo proseguir en otros niveles, porque, sometido a una intensa presión y a dos rebeliones, (los carapintadas), Alfonsin se vio obligado a dictar la muy criticada Ley de Punto Final y de Obediencia Debida, que dejó en la calle a decenas de oficiales de menor rango, igualmente asesinos.
Sus mayores errores, sin embargo, se produjeron en el área económica, donde no supo hacer frente a una dura crisis, que se sumó al lastimoso estado de la industria que había heredado de la dictadura. Agobiado por una espiral de hiperinflación, por el permanente acoso de los peronistas y de los sindicatos, que sacaron a la calle a los ciudadanos y le organizaron ocho huelgas generales (cuando no habían convocado ninguna durante la dictadura), Alfonsín entregó el poder, cinco meses antes de acabar su mandato, al peronista Carlos Menem. Por primera vez, Argentina era escenario de un traspaso democrático y legal del poder.
"Le voté, luego le critiqué y ahora me arrepiento". La frase, de unas de las cientos personas que llamaron ayer a las radios argentinas para expresar su homenaje a Alfonsín, refleja bien el sentir de muchos argentinos. Pese a todos los errores, el ex presidente es en la memoria de los argentinos el símbolo de la democracia y la honestidad política. "No se ha resaltado suficientemente que Raul Alfonsín, el político más importante de la democracia argentina, fue un hombre de consenso, que estimaba por encima de todo la defensa de la democracia y el diálogo", explica Joaquín Morales Solá, uno de los más comentaristas políticos más famosos y apreciados del país. Morales recuerda la frase de Alfonsín, "La política, cuándo no es dialogo termina siendo violencia" como definitoria de su personalidad. "Su muerte", asegura Morales Solá, "quizás sirva para recordar que una sociedad no puede vivir permanentemente en la crispación y el enfrentamiento, como sucede ahora".
Alfonsín fue efectivamente un hombre de diálogo y de paz (promovió el decisivo tratado con Chile sobre el Canal Beagle) y un decidido partidario de la unificación latinoamericana (fue uno de los creadores de Mercosur). "La democracia", decía, "es un proyecto de largo plazo. No importa cómo me juzgue a mí la historia. Lo que importa es que haya ayudado a salvaguardar la democracia". Esa fue su obsesión.
miércoles, 5 de noviembre de 2008
Desde su estatus de Nomádica, La tribu comenta sobre la política puertorriqueña
Ayer no voté en las elecciones de Puerto Rico. Cierto, no he estado en el país desde mediados de julio pero mi extensa ausencia demuestra que sí pude haber hecho los trámites para votar ausente. Pero no lo hice porque quería mantenerme alejado de todo el torbellino político, quería estar en paz en Buenos Aires disfrutando la dicha de perderme otro evento eleccionario en mi país.

Si participaba hubiese votado por el PIP porque mi conciencia así siempre me lo ha dictado. Pero en términos prácticos y para ayudar a propiciar un cambio genuino hubiese votado por Rogelio y su PPR. Siempre he sido y seré independentista, pero me alegro que ayer el PPR haya sacado más votos que el PIP. El idealismo cerrado de la cúpula de ese partido se tornó ayer más evidente que nunca. Rubén y Fernando ya dieron lo que tenían que dar en el 2000 con lo de Vieques. Ver a un Rubén nuevamente frente al micrófono es ver a un abuelo resondrando a los nietos sobre lo malo que es el Wii y el iPod porque nada es mejor que el radio. Así lo vi yo ayer. Edwin y el nuevo liderato que se ha formado bajo la tutela de Rubén tiene que romper con él para salvar el PIP. El problema no es el partido, son las ideas mohosas y el virus de inacción y conformismo de Rubén y Fernando. La base del partido tiene que elegir a un nuevo presidente. La inscripción del PPR y este quinto fiasco del PIP es más que una lección, es la alarma para genuinamente traer un cambio radical en el partido y en el independentismo para romper con el pasado y con el elitismo y crear un nuevo manifiesto independentista para el S. XXI. El MINH debe igualmente repensar su apoyo a candidatos populares y dejar de vivir en la Guerra Fría: Cuba, y menos Venezuela, no son amistades útiles para adelantar la independencia. No sugiero romper con los lazos que se han forjado históricamente, pero sacarlos del carrito de enfrente, buscar otros amigos, como la mayoría de los puertorriqueños. La independencia significa no depender de Estados Unidos, por lo tanto tampoco podemos depender de los cubanos y venezolanos para llevar a cabo nuestra lucha.
En cuanto a Aníbal Acevedo Vilá y su primera -y bien merecida- derrota electoral hay una gran moraleja: el ELA y ELA mejorado han llegado a su fin. Lo que hace falta es un giro total del PPD hacia la soberanía de Puerto Rico. No soy de los que le achacan la derrota de AAV al encontronazo que tuvo con los federales y a su discurso en el Coliseo de Puerto Rico, más bien, la gente votó por Fortuño por la aparente ineficacia del ejecutivo popular durante este pasado cuatrenio. Muchos habrán votado por Fortuño por el miedo provocado por la mera mención de AAV de la palabra soberanía, pero esos no son la mayoría. Al final convenció más el mensaje de cambio de Fortuño (por más vacío que sea y será). AAV vio lo nefasto que puede ser el aparato federal en la Isla y como figura máxima del PPD debe, junto a Willie y demás soberanistas populares, revisar dónde está su conciencia y dónde radica el verdadero cambio. Fortuño es más de lo que estamos acostumbrados: otro gobernador de la colonia que por su historial y falta de agallas para resolver con creatividad y sin miedo los problemas que nos estrangulan (el tráfico de drogas, la pobreza, el desastre ecológico, los derechos civiles y el colonialismo), recurrirá a las mismas recetas de siempre fomentadas por el gobierno federal en colaboración con su ya legendario servilismo hacia los grandes intereses económicos. Será otro impotente más como casi todos los anteriores, inclusive, como el mismísimo AAV. Este ciclo de cambios de partidos en el poder se seguirá repitiendo hasta que varios sectores (quizás el PPR, un PIP recreado, unos populares soberanistas o un movimiento social de vanguardia) vea críticamente el estado de Puerto Rico y su relación con Estados Unidos y el mundo y se mueva a crear un proyecto nacional puertorriqueño. Eso ni la ola positiva de Obama en EE.UU. ni el falso cambio que traerá Fortuño (¡es el mismo estribillo de Rosselló, por Dios!) lo podrán provocar. Obama, después de todo, es el jefe de Fortuño y a Obama no sólo no lo elegimos nosotros, sino que como todo presidente estadounidense, su principal interés será su nación: los Estados Unidos de Norteamérica.
domingo, 28 de enero de 2007
Prominentes figuras de América Latina apoyan la independencia de Puerto Rico
-LAPR]
25 de enero de 2007
Comunicado de prensa
"Gabriel García Márquez, Premio Nobel de Literatura y Ernesto Sábato considerado el más grande de los escritores argentinos vivos, y quien presidiera la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas que abrió las puertas al enjuiciamiento de las juntas militares de la dictadura, encabezan la lista de prominentes figuras de la América Latina que han manifestado su apoyo a la independencia de Puerto Rico a través de su adhesión a la Proclama de Panamá aprobada por unanimidad en el Congreso Latinoamericano y Caribeño por la Independencia de Puerto Rico celebrado en Panamá en noviembre pasado", anunció en conferencia de prensa el Presidente del Partido Independentista Puertorriqueño, Rubén Berríos Martínez.
"Por Puerto Rico suscribieron la adhesión los reconocidos escritores Luis Rafael Sánchez, Ana Lydia Vega y Mayra Montero. A ellos se suman de Uruguay el poeta y novelista Mario Benedetti y el escritor Eduardo Galeano, autor de Las Venas Abiertas de América Latina; de Brasil, su más importante poeta, Thiago de Mello y Frei Betto, fraile dominico, teólogo y autor; el periodista y ensayista mexicano Carlos Monsiváis, Premio Nacional de Periodismo y Premio Juan Rulfo; el cantautor cubano y uno de los fundadores de la Nueva Trova, Pablo Milanés; el novelista, ensayista y diplomático ecuatoriano Jorge Enrique Adoum y el poeta cubano, Premio Nacional de Literatura y Casa de las Américas Pablo Armando Fernández."
El Licenciado Berríos manifestó que "En los últimos cincuenta años no se había podido lograr, para un fin político, el endoso de tantas figuras literarias de esta talla. Lo que significó el apoyo de los veintidós partidos políticos que asistieron al Congreso por la Independencia de Puerto Rico que se celebró en Panamá, se extiende ahora al endoso de estas prominentes figuras que como novelistas, poetas, ensayistas, cantautores, reflejan con su arte el sentir de sus pueblos".
El presidente del Partido Independentista Puertorriqueño anunció además que como consecuencia del Congreso por la Independencia, se ha logrado la aprobación de una Resolución de apoyo del Parlatino (Parlamento Latinoamericano), del Partido de los Trabajadores de Brasil (partido del Presidente Inácio Lula da Silva), el Senado de Argentina y la Cámara de Diputados de México.

