domingo, 11 de noviembre de 2007

Te traigo un nombre

O cómo quiero que mi próximo perro se llame Miguel Cotto


Ya tengo resuelto mi dilema con los nombres que le he puesto a mis mascotas. Nombres blandengues, muy comunes y, por consiguiente, nada originales. Estos incluyen, entre otros, Peluche y Michu. No tengo esa habilidad para nombrar las cosas, lo confieso, pero hoy, mientras paseaba a mi perro Kenny (ya ven lo que les digo, ¿no?) todo se me esclareció cuando pensé en lo mucho que se parecen los boxeadores a los perros. Quizás fui uno de los pocos puertorriqueños que no vio la pelea de ayer, y que soy otro que ni pa'l carajo pagaría por un evento de Pay-Per-View (para eso lo gasto en comerme algo rico), pero sé lo que es la cultura del boxeo. Y sé que los nombres de los boxeadores hacen tremendos nombres para perros.

Por supuesto, no lo hacen para cualquier perro. Yo no creo en perros diminutos, con ladridos chillones y cabecitas de rata. Estos no cumplen su función de perros, sino de accesorios, de artículos de moda. Al futuro hijo de Kenny le pondré Miguel Cotto, ya está decidido.... O mejor Cotto pela'o...sí así sería mejor. "¡Ven Cotto, ven aquí! Cotto, ¡no! ¡Cooo-ttooo!, ¿dónde estás?"
Dos sílabas elementales y simples, un sonido contundente y sólido, con todo el poder de los ganchos del campeón peso welter y, claro, la adrenalina y emoción que bien demuestra el Cotto de verdad en la foto que acompaña esta entrada. (El site, http://www.e-fansite.com/cotto, está muy bien construido y diseñado por unos individuos geniales, que de verdad deberían ser los "Poster Children" de mi blog. Vean a Kilo, Chinita, Eddy y María aquí.)
Los nombres de boxeadores tampoco le van a los gatos. La personalidad de estos felinos no encaja con el intercambio de fluidos, la fatiga, violencia y olfato que comparten los perros con los boxeadores. A los gatos le van muy bien nombres de artistas, filósofos, es más, hasta de escritores. Son animales pasivos, reflexivos, que se toman todo el tiempo del mundo para hacer sus actividades predilectas: dormir, comer, arañar y vomitar. La documentarista del boxeo alternativo -y rosa-, y escritora residente del Estado Libre Seis Dedos, Nydia Russe, escogió unos nombres brillantes para su gato negro y gata blanca: Bogart y Rafaella. Ambos nombres evocan una época pasada, un hito en la historia de la cultura pop. En la muy improbable ocasión de que vuelva a tener a un gato como mascota (siempre estaré parcializado a favor de los perros), le pondría, por ejemplo, Borges. También consideraría Benedetti, Chéjov, Rocamadur (personaje de Cortázar) y Saramago.

Esta distinción y escogido de nombres no tiene nada que ver con la inteligencia de cada especie. Más bien hacen eco a las rasgos en común: los gatos y los escritores tienen malicia; los perros y los atletas, energía.

Kenny no fue lo más original que se les ocurrió a los dueños de éste cuando fuimos a buscarlo hace 9 años, pero nosotros pecamos de lo mismo al no cambiárselo. Espero que pronto pueda escuchar los nombres que le pondré a su descendencia.

7 comentarios:

C dijo...

YO fui otro de los puertorriqueños que tampoco vio la pelea, pero por razones obvias. Si la seguí por un sitio web.

A lo que vamos, mis perros siempre tuvieron nombres simples, blanco, porque era blanco y negrito, porque era negro. Recuerdo una doña que tenia un servicio de copias detrás del Burguer King de la iupi, que ya no existe. Sus perros se llamaban Kadafi, Hussein y no recuerdo el otro. Lo mas extraño era que los perros se metian al centro a ladrar todos a la vez y ella a pelear con ellos.

Madam dijo...

Cotto es nombre de Bull Terrier o un perro así grandulón. :) Yo le he puesto a mis perros nombre de "gente" siempre. Uno de los satos que rescaté hace años se llamaba Jose Luis. A un gato le pusimos Pitágoras. :)

Y definitivo, con los gatos hay que ponerles nombres de actitud.

bai da wei Kenny se ve bien chulito.

Madam dijo...

Ah y de gatos mi prima le puso a una de las de ella Dita Von Tease como la bailarina burlesque. Le va perfecto a la gata coqueta.

Luis Ponce Ruiz dijo...

c:

Sí, los nombres de dicatadores también le van muy bien a los perros. Pinochet, Fidel, Fujimori...la lista (por desgracia) es largaaaa.

madam:

Jaja, nombre de pornstars también le irían bien a gatos y perros.

Kenny te agradece el piropo.

Joel dijo...

eah, qué viaje de boxeo a perros. Aquí nunca ha habido perros. Hubo un gatito una vez que rescatamos de los escombros después de uno de esos huracanes recientes (cómo se llamaba el huracán...) anyway, el gato terminó con tres nombres en los tres días que estuvo aquí... cuáles eran, uuff qué sé yo. Pero sí han habido conejos: Yoyo y Susana (que está en el balcón ahora mismo). Tortugas anónimas. Gallina: Cleopatra, los Gallos también permanecieron anónimos... Una cotorra llamada Coco, un cockatiel llamado Coki (duh). Dos lovebirds: Cocó y Pauli, quienes no pueden estar en la misma jaula porque se matan... Así es la vida, dos lovebirds que no se quieren, y hay que meter a uno con el cockatiel...

Iva dijo...

mi gato se llamaba minnow y mi roommate ruso lo llamaba mina por cuestiones linguisticas...

Luis Ponce Ruiz dijo...

Joel:

Jaja, Cleopatra como nombre de gallina...priceless. Las opciones son infinitas con un personaje gallina llamada Cleopatra.

Iva:

Minnow, vamos, vamos un nombre más chévere la próxima vez, que usted es escritora...Minnow es muy cursi, vamos a ver ah, ah, ah? Jaja.

La tribu errante