"...[E]l vacío de la casa se les presentaba como un animal dispuesto a tragarse cualquier sonido..." La tribu existe para combatir ese vacío y preservar los sonidos.
miércoles, 15 de enero de 2014
Adiós, Miraflores
domingo, 22 de septiembre de 2013
Dieciséis esquinas de felicidad
Podría subsistir por semanas sin utilizar una combi, bus o taxi. Ante esta falencia vivo en paz entre estas cuatro calles con sus dieciséis esquinas. Pero así como vine a habitar esta parte de Lima, así de fácil se puede terminar. ¿Dónde viviré el año que viene?
Espero que en un lugar muy cercano de lo que alguna vez fue mi felicidad.
Estación nasal
Enredados en un torbellino donde el compás del ritmo lo llevan los ejércitos que continúan construyendo a Lima y los carros antiguos que siguen reventando las arterias metropolitanas, la gente parece a veces una excusa ante el animal indomable que se sigue adueñando del desierto costero.
Pero en esa masa de gente ando yo con más penas que alegrías, más días nublados que soleados y la constante advertencia de que a la vuelta de la esquina puedo encontrar a la muerte como también cruzarme con el amor de todas mis vidas y por ella quedarme a pesar de los cláxones, el humo y las alergias.
jueves, 19 de septiembre de 2013
Pasos sin pensar
A Lima la he acorralado porque hay algo de ella que me gusta. No es un sentimiento correspondido. Me he caído, me han engañado y mi vida ha corrido tantas veces peligro a borde del mal llamado transporte público que lo tengo bastante claro: Lima me quiere regresar por donde vine.
Pero sigo aquí. A pesar de la sangre, el sudor, del riesgo, sigo empedernido con la ciudad, con su gente. Ya van dos años y sigo caminando sin pasos, solo pensando.
domingo, 15 de septiembre de 2013
Tomo una mano al viento
Recorrer ese abrazo de camino al Malecón logra confundir mis pasos en la memoria del tiempo. Piso unas hojas secas, unas calles nuevas que antes, en otro lugar --también muy cerca del mar-- me pertenecieron.
La reconocida casa publicitaria ocupa las entrañas de una antigua casona, ahora pintada de pulcro blanco. Seguramente en sus años señorones, servía de residencia de verano para esos encuentros con la gentita limeña que ahora no tiene dinero sino apellidos de oropel. Entonces --como ahora-- casa de secretos cuyas paredes, con tanta pintura, siempre guardarán. Piel de viejos rubores, sal de las mismas heridas, humor que resiste el paso de los inviernos y de la sonoridad de los primeros recuerdos sobre otros pies y dentro de otras manos.
viernes, 9 de agosto de 2013
La mala reputación: Maras y Huaca Pucllana
Maras y su cocina molecular (que es tan década pasada) nos jugó una linda trastada con el filete de paiche, sobre una emulsión oscura indescifrable y sin ton ni son. El precio exorbitante de dicho plato (para los que ganamos en soles, duele más) no compensaba la presentación tan banal, la salsa tan fea y la lámina (casi parecía un carpaccio de paiche) del tan cotizado pescado de río amazónico.
Este restaurante tiene sus plus (no podría ser tan malo estando en el Westin) y la recomendable fideuá, con harto lomito de cerdo y uñas de cangrejo, estuvo muy buena (lo más segura porque fue un plato sencillo, conciso y con deliciosos sabores muy marcados). La cocktelería también es extraordinaria y juguetona. La entradita de mini causas fritas también hicieron los suyo al abrir el apetito, además de la variedad de panes recién horneados que te sirven.
El ámbito donde se localiza Maras es acogedor y pareciera ir de lo rústico, a lo ultra moderno; de lo campestre a lo urbano; de cualquier bodega de esquina a un "awe-inspiring" lounge nuyorquino.
Así es Maras. Recomendación: solo ir para tragos y piqueos.
La Huaca Pucllana solo se lleva una apreciación positiva por su variada carta de vinos y el lugar donde está ubicado: frente a los restos arqueológicos de la Huaca Pucllana de Miraflores. Es un lugar fascinante, muy seductor a pesar de la cantidad de mesas, su gran terraza frente a los restos y el bullicio de sus comensales, que me imagino estarán contentos por cualquier otra cosa menos la comida que sirven en este lugar.
Fue tal mi decepción, tanto por los piqueos (unas uñas de cangrejo fritas hasta convertirlas básicamente en nuggets de Bembos y un chicharrón de cuy con la piel aún chiclosa, donde lo único salvable era el plátano maduro frito y dulce) por los platos principales, que tuve que dejar un reclamo en el Libro de Reclamaciones (obligatorio para cualquier negocio en el Perú), algo que nunca había hecho en restaurantes.
Paso a detallar lo que puse en los encasillados relevantes del reclamo:
[...]
2. Identificación del Bien Contratado:
xProducto
Descripción: Comida engañosa e insípida. Una decepción total. No vuelvo.
3. Detalle de la Reclamación:
Una decepción total el lomo fino (medallón y soufflé de espinacas por el engaño de las supuestas "papas batallas" que no son otra cosa que unas ordinarias y malísimas papas al hilo. Para eso me hubiese ido a sánguches Miguel (no hay como él). Además, la salvia de los ravioles de loche no tenía ningún sabor, aroma o parecido alguno con la salvia. Estuvieron insípidos, grasosos y realmente deleznables. Lo comimos por hambre y muy a nuestro pesar.
[...]
Comparto esto porque a veces cuando tratan de "gourmetizar" los sabores peruanos ocurren engaños y malas pasadas como esto. Si lo que cobraran fuera más justo (sobre todo en los platos malos que he descrito) pues mi queja hubiera sido proporcional. El problema es que te cobran como si estuvieras comiendo oro de la Palestina, cuando todo parece indicar que hay algo de bamba (falso) en todo esto.
Advertidos quedan.
martes, 2 de octubre de 2012
Ayer en el Gran Teatro Nacional
martes, 11 de octubre de 2011
Mirar a Miraflores I
miércoles, 25 de mayo de 2011
Ante la muerte de Arturo Ponce Carpio
miércoles, 22 de diciembre de 2010
Mi Navidad ha sido eventos gastronómicos :-D
martes, 16 de noviembre de 2010
Quinoa Fields Forever en La Acera
sábado, 23 de octubre de 2010
12 Consejos de Bolaño
Mi amigo Renato Zeballos es un tigre con verbo de cóndor. De vez en cuando --y esto es pura suposición mía-- cuando la mañana o el día se vuelve pantanoso, él entra al Facebook y sube unos versos, microcuentos o pequeños relatos que tienen el efecto de atraparte. Aunque tome sólo unos minutos leerlos, esas grandes alas de imágenes y palabras que surcan desde Lima llegan a acaparar mi mente por varios días. Entrar al Facebook, pues, toma nuevos matices; depende de la hora del día, esta red social puede convertirse en una gran antología o enciclopedia.
En esta misma honda y hace unos dos días, Renato se topó en el blog feederico.com con este pequeño escrito del chileno Roberto Bolaño y lo compartió en su muro. Ahora me toca compartirlo con ustedes en mi blog. Cierto, no lo escribió Renato, pero algo de la locura del Boñalos siempre ha estado dentro de la cuentística de mi amigo.
12 Consejos de Bolaño para escribir cuentos
"Como ya tengo 44 años, voy a dar algunos consejos sobre el arte de escribir cuentos.
1) Nunca abordes los cuentos de uno en uno, honestamente, uno puede estar escribiendo el mismo cuento hasta el día de su muerte.
2) Lo mejor es escribir los cuentos de tres en tres, o de cinco en cinco. Si te ves con energía suficiente, escríbelos de nueve en nueve o de quince en quince.
3) Cuidado: la tentación de escribirlos de dos en dos es tan peligrosa como dedicarse a escribirlos de uno en uno, pero lleva en su interior el mismo juego sucio y pegajoso de los espejos amantes.
4) Hay que leer a Quiroga, hay que leer a Felisberto Hernández y hay que leer a Borges. Hay que leer a Rulfo, a Monterroso, a García Márquez. Un cuentista que tenga un poco de aprecio por su obra no leerá jamás a Cela ni a Umbral. Sí que leerá a Cortázar y a Bioy Casares, pero en modo alguno a Cela y a Umbral.
5) Lo repito una vez más por si no ha quedado claro: a Cela y a Umbral, ni en pintura.
6) Un cuentista debe ser valiente. Es triste reconocerlo, pero es así.
7) Los cuentistas suelen jactarse de haber leído a Petrus Borel. De hecho, es notorio que muchos cuentistas intentan imitar a Petrus Borel. Gran error: ¡Deberían imitar a Petrus Borel en el vestir! ¡Pero la verdad es que de Petrus Borel apenas saben nada! ¡Ni de Gautier, ni de Nerval!
8) Bueno: lleguemos a un acuerdo. Lean a Petrus Borel, vístanse como Petrus Borel, pero lean también a Jules Renard y a Marcel Schwob, sobre todo lean a Marcel Schwob y de éste pasen a Alfonso Reyes y de ahí a Borges.
9) La verdad es que con Edgar Allan Poe todos tendríamos de sobra.
10) Piensen en el punto número nueve. Uno debe pensar en el nueve. De ser posible: de rodillas.
11) Libros y autores altamente recomendables: De lo sublime, del Seudo Longino; los sonetos del desdichado y valiente Philip Sidney, cuya biografía escribió Lord Brooke; La antología de Spoon River, de Edgar Lee Masters; Suicidios ejemplares, de Enrique Vila-Matas.
12) Lean estos libros y lean también a Chéjov y a Raymond Carver, uno de los dos es el mejor cuentista que ha dado este siglo."
Entrada original aquí.
jueves, 7 de octubre de 2010
La colombiana RCN Radio entrevistó en exclusiva al nuevo Premio Nobel
RCN Radio fue el primer medio en entrevistar a Mario Vargas Llosa luego de anunciarse el premio.
Y aquí está la primerísima entrada de este blog, en donde hablo sobre mi primer encuentro con MVLl mientras estudiaba en Georgetown. Días después pudimos dialogar en diferentes foros y me autografió La Fiesta del Chivo.
viernes, 25 de junio de 2010
Lluvias
jueves, 25 de febrero de 2010
Compás 2/4, tambor, guitarra y yo (y otras cosas más que se pueden encontrar en la selva)
''Yo dedicando soy malo, pero sin buscarlo salgo premiado. Siempre encuentra el que menos busca'', creo que alguna vez llegué a escribir en la pared de un bar. Recién me había encontrado de frente con las letras de Chico Che en una loable canción dedicada a su saxofonista Eugenio Flores cuando perdió su saxo justo antes de la presentación del grupo. Había pasado una mala noche y en vez de hacer una locura escribí eso. Una nota anónima en un millón, es cierto, pero una trasgresión igual. Como cuando la cumbia me fue seduciendo gracias a mis viajes a Iquitos. Aún los pies se me traban, aún me río con los saltitos, pero mi mente toma caminos desconocidos cuando la escucho. Chico Che un grande de la cumbia mexicana. Lo vine a escuchar ya tiempo después; sus letras son aptas para las paredes y así hice más de una vez. Pero antes, mucho tiempo antes, en mi escasa y condensada cronología de años llegó Wilindoro Cacique. Aprendí que de la selva a la tragedia hay un corto paso. La cumbia proporciona el balance entre estos extremos, matizando la selva con un prolongado intermedio de vacilón. En la tierra donde es difícil predecir cuándo el río subirá o qué mordida echará a perder lo que tienes de vida, la cumbia es agua de vida, respiro de un casi ahogado. Y la cumbia de Wilindoro no es para vertirla sobre paredes, mesas, ni mucho menos puertas de baños. Wilindoro y su ay, ay, ay rescata a cualquiera del marasmo de la cibertrofia y nos hace valorar aquellas pequeñas tiernas cosas que nos hacen humanos. Como un baile rico sobre la pista blanca. Como bailar cumbia sin pisar los pies. De seguir explorando lo extraño, pero ir también reinventando lo hartamente conocido.
domingo, 22 de marzo de 2009
Cadáver mmmm exquisito y andino
martes, 13 de enero de 2009
De vuelta al Caribe
| Con los soldados de terra cota en Xi'an (Ago. 08). |
martes, 6 de enero de 2009
Perútrova, un regalo de Reyes desde la tierra de Túpac Andina
miércoles, 17 de septiembre de 2008
Mi prima Karol en MTV Perú
domingo, 20 de abril de 2008
Lorenzo Helguero, invitado de la Tribu, y cuatro poemas suyos
Lorenzo Helguero
Álbum del Universo Bakterial
Lima, 2006
103 pp.
"Soy inmortal: dichoso es el que sueña
y no traza en la noche vanos versos".
La cumplo hoy porque he releído este poemario en momentos que desesperadamente lo necesitaba. Y lo que he leído es una ofrenda de amor (si es que éstas se pueden leer del todo). Amor a Rosana, su esposa, pero amor también a la palabra, a la obsesión con los versos y con Darío y Borges. Pero también desamor al sueño, al descanso (a aquél que no sea sobre el cuerpo desnudo del amante), al estúpido letargo de hacer nada, a la embriaguez que irónicamente deja vacía a "la botella y la inútil poesía".
Los poemas discurren con una intensa fragilidad y concisión; son como la palabra, la letra: un molde de no sólo significados, sino experiencias y recuerdos. Insomnio es también metáfora de un viaje: del viaje de la noche en vela y del Moleskine, objeto de rigor de todo artista y escritor viajero. El primer soneto, Historia de las Indias, nos embarca hacia el inicio de una aventura y de un devenir lleno de tragedias que son historias. Son las historias de Helguero las que se plasman en las pequeñas páginas del libro, sus mutaciones como en Pronombres, uno de mis sonetos favoritos, sus luchas y desafíos frente al cuaderno y dentro de la cama, en su pasado y en su presente. Son historias de catorce versos que terminan con Retorno, que es, al estilo de Borges, un final con esperanzas de comienzo.
La palabra
Ya no el silencio, sino voz que crece
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Pronombres
De tanto amarte oscura y vorazmente
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Ofrenda
Te doy todo de mí: mi dentadura,
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Retorno
El tiempo que es arena y es eterno
