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viernes, 1 de julio de 2011

Cuerdas curvas

Morrison me refutó y empezó a hablar de las coincidencias. Dijo todo lo que se le ocurrió para resaltar mi estupidez: construyes cosas de lo que te place y te las tragas como la única realidad. Él suele hablar con una pasta vertiginosa, enunciando todas las ‘eses’ y ‘des’ de las palabras. Suele hablar también sin mirarme, con la vista secuestrada por la pantalla del iPhone. Conversar con él es consagrarte en la paciencia, una virtud en desuso, pero necesaria en casos como este para que tu mejor amigo te diga algo sobre lo que hace años viene ocurriendo. Un tiempo verdaderamente considerable en el que siempre has decidido hacer nada.

Esa tarde le explicaba la conexión aparente en todo lo que Milady Anne y yo escribíamos, pensábamos y hacíamos. Su pregunta inicial era obvia: ¿y cómo estás tan seguro de eso? Patética, mi respuesta se circunscribía a lo virtual: por el Facebook, el Instragram, el mismo Twitter. He identificado un leit motif (de repente los vecinos de la parte posterior de la casa empezaron a tocar Ya es muy tarde) en toda nuestra huella virtual. Inmediatamente me pidió que abundara.

Me quedé pensando en la palabra. Abundar. Eso es lo que Milady y yo hemos estado haciendo todo este tiempo. Es la acción que mejor podía describir este escenario. Pero no sabía en qué abundábamos.

Empecé a explicarle a Morrison: a veces cuando ando por Guayama ella pone en su status que está o va para Guayama. Eso suele, ocurrir. Se llaman coincidencias. No, Morrison, son acercamientos del alma. También me ocurrió una vez que de tanto pensarla se me apareció. Primero vi a su hermana, al otro día a su mamá (todos en lugares distintos) y entonces el viernes, de entre la multitud, se lanzó un anzuelo que me llevó hacia ella y a su mirada aún fijada en las nubes. Conexiones del subconsciente, nada más; no le des importancia.

Había anticipado sus respuestas y por eso no me daba por vencido. Entré al tema de los hashtags, porque de entre el caos del Internet, era improbable que se dieran situaciones tan similares entre dos personas que llevaban años sin hablarse. O sea, me quieres decir que, por ejemplo, los dos pusieron lo mismo cuando llegó Obama o con lo del Picu. No me hagas perder el tiempo con esas mentiras, chico. Morrison dijo esto cuando ya se había entretenido con su télefono. Sabía que escuchaba lo que le contaba, pero me contestaba sin pensar (creo que no hay mejor definición que ésta para describir la conducta en esta era de la información).

Evidentemente esas no eran las coincidencias. Era de haber pensado en un mismo lugar y tuitearlo al mundo: el café en el que nos citábamos los sábados luego de mis clases, #cafélaplace, con pocas horas de diferencia. Hacernos fan del mismo blog en el que ya pronto empezaría a escribir, @acordeones. Tirarnos el status proverbial del tiempo pasado, real o no, con otras personas, en otros lados y formas. Reusar los mismos tags en el Instagram: #túsabes #bellaquin #donmamino #oíste. Adivinarle los dedos en una foto sin rostro, porque ese fue el bar donde los besos dejaron de ser palabras y se convirtieron en labios, #nuncamás.

Morrison no se rió como suele hacer cuando me pongo, como dice él, a enmierdar oraciones para que suenen lindas. Luego me preguntó: ¿qué has esperado entonces para llamarla?

#Noinsistas, decía la canción y fue lo que Milady Anne había tuiteado hace unos días. No encuentro otra manera efectiva de insistirle, te soy honesto y, a la vez, me parece que no hay mejor forma de estos lazos, de estos cables a los que seguimos conectados.

Interesante que me hables de cables en la era del Wi-Fi. Háblame mejor de telepatía: estamos viviendo en el futuro, mi pana. Morrison se quedó mirándome. Ya había dejado el móvil tranquilo, lo que indicaba que estuvo totalmente atento a mi última intervención. Le pedí el teléfono porque quería verificar algo en mi Twitter; un breve préstamo que siempre me concedía

Mientras abría mi cuenta en el buscador del iPhone, Morrison siguió comentando sobre mi metáfora: Al final, mano, con tantos cables se van a ahorcar. Yo, en cambio, la buscaba a ella y en mi mente defendía mi descripción: son emociones ancladas en cosas tocables, son líneas que resisten el tiempo, otros cuerpos, las lluvias de verano y las huelgas.

Y entonces allí estaba, ese tweet de hace una hora, solito, encima de las risas, las ironías, los intentos -algunos geniales, otros frustrados- de asomarse a la tuiteratura: “Las cuerdas se doblan y ya es muy tarde #piénsalo”.


sábado, 25 de diciembre de 2010

Feliz Navidad Rockera

Ayer nos fuimos de Bayamón a Río Piedras, de Río Piedras a Corozal, quedándonos en Morovis laaaargoo rato pa' regresar con el alba de un nuevo día a la Ciudad del Chicharrón.

Asopao de gallina, caldo de pollo, harta morcilla hasta donas de Krispy Kreme a las seis de la mañana.

Y desde nuestra música típica hasta consignas de la huelga, no faltó un improptu rockero bueno de verdad. Aquí les dejo el videíto.


¡Feliz Navidad!

martes, 23 de noviembre de 2010

Que me censuren el...

" 'Bicho es'...me encanta esa expresión". -Twittecata anónima.

Penita pena

No sé si se acordarán que para finales de la década de los 90's, Franco de Vita sacó ese mega exitazo de las ondas radiales, Manuela. Una canción dedicada a la mejor mano del mundo: la de cada uno de nosotros. La Manuela sonaba a toda hora y en casi todas las emisoras. Hasta Radio Oro llegó a transmitir una versión instrumental. En aquel entonces, la Junta Reglamentadora de Telecomunicaciones (JRT) no reclamó nada y todo el mundo se reía de lo lindo o recordaba sus mejores momentos con Manuela, algo que si bien no provocaba risas por todo lo alto, por lo menos traía a los labios una leve sonrisa de satisfacción.

Una década más tarde, Calle 13 también nos invade de gozo y lo mostramos con risa. Usamos los labios. Pensamos en la boca. Y al parecer la doña Sandra Torres de la JRT no le gustó reírse con las sandeces de René y su combo. Obscenidad, reclama doña Sandra. Protección para los oídos castos del buen pueblo puertorriqueño. Exige con la poca autoridad que tiene que ella hará llegar a la FCC las quejas de los boricuas indignados, preocupados, básicamente violados, por la "poesía" urbana de Calle 13.

Las palabras y acciones de doña Sandra dejan entrever la inutilidad de su cargo. Ella sólo podrá remitir esas quejas a la FCC porque su puesto (y el resto de Puerto Rico) no tiene poder para censurar las ondas radiales. Doña Sandra y toda la derecha fascista de este gobierno de Fortuño se salieron con la suya en Educación, pero las Comunicaciones, espérate, que eso es campo ocupado federal. Por más que quieran censurar no van a poder. Un amague de censura, qué lindo. Y más hermoso es saber que Univisión tiene más poder que el gobierno del ELA.

"Que no sepa tu mano izquierda lo que haga tu derecha"

Es solo una metáfora, eso de venirse en bocas de alcaldes. Y dependiendo de la dexteridad tuya y de tu pareja, muchas veces ambas manos ni se dan cuenta. Calle 13 alardea de su "poesía del oprimido" y la poesía, como todo político sabe, es "inofensiva". Digo, para los políticos populares es inofensiva (Bhatia on my mind), porque para la derecha fascista de Fortuño, Santini y Schatz es una amenaza a su reinado puritano de valores y promesas de hombre. El alarde de la derecha PNP es más patética que cualquier otra: son mayoría, no paran de babearse al decirlo, pero al final son unos cobardes. Ajenos al diálogo, huyen del debate. Nerviosos a dar la cara, se reúnen a espaldas del pueblo. Ineptos en su toma de decisiones, se escudan detrás de la macana. Le temen al pueblo, al consenso y al disenso.

Ahora le temen a Calle 13 y gracias al arreglo colonial que apoyan desde sus pequeños puestos no pueden censurarlo por más que quieran. El colmo del arrodillado.

Le temen a Calle 13 y a su lírica mala. Se sienten amenazados por palabras que es lo más triste. Y, a la vez, lo más revelador. El lápiz, ya se ha dicho, es una máquina para matar fachos. Y aunque todos sepamos que las acciones de Calle 13 se distancian (muy irónicamente) de lo que canta y habla (no sé tú, pero yo me quedé esperando los huevos de René en el video ese de las monjas), hay que defender la libertad de expresión, el libre pensamiento y la música (que es arte) en todas sus expresiones.

Ya una vez lo dije, pero hoy lo vuelvo a repetir: ojalá todos los cafres fueran como Calle 13.

"Digo lo que pienso".

domingo, 24 de octubre de 2010

"Yo no soy ningún cafre". -Calle 13


René Calle 13 hace aquí su alegato de por qué no es cafre. Pendientes al seg. 0:33: #unsaludito "a la gente con los ideales bien para'os".


Yo no le veo la noticia al asunto porque, ¿qué tiene de malo ser cafre? Calle 13 se comporta como uno, viste como uno y se expresa como uno. Que sea de izquierda y apadrine a los pobres del mundo en sus canciones (y cuanta otra justa causa social existente) no lo hace menos cafre. De hecho, ojalá hayan más cafres como él, ¿no? ¿O es que acaso ser un malhabla'o con conciencia y hacer cosas "creativas" es sólo para los artistas más 'intelectuales', acomodados (aunque muchos se canten pobres y comunistas sólo pa' hacer el show) y 'locos' que pululan como caculos en La Respuesta y El Local?

En todo caso los más cafres son los políticos de este país, por más grados y experiencias perfumadas que tengan. Calle 13 puede hablar sandeces y rimar como un niño de primaria, pero no le hace daño a nadie, muy diferente a lo que este y otros gobiernos le han hecho al país. Así que Calle 13, tranquilo. No le tienes que dar explicaciones a la clase politiquera de este país. Eres lo que eres y siéntete orgulloso, pai.

domingo, 22 de febrero de 2009

Mímamelo

Ayer, en La Respuesta de Santurce, Mima nos convidó a su bienhablada música bajo un espectro de aventurismo artístico.  En estos fines de las posmodernidad, cataloguemos el encuentro mágico de ayer como uno industrio-tribal, house-decadente, bossa-electric.  Y el tripeo, uff, estuvo intenso porque la gente se va en viajes orbitales, inducidos ya sea por las notas de los instrumentos o por la absorción neural de canabinoides.  

-Esto es la música del futuro -comentó un ensimismado asistente a los que tuvimos la (des)dicha de escuchar su juicio.

-El futuro es ahora -dije yo, y añadí:  -y lo que fue ayer también.

Durante la madrugada, Mima nos dio versiones salvajemente ancestrales de sus éxitos primerizos.  Si me preguntan a mí --y no porque sea un obstinado estudiante de Derecho y (a)literato en ciernes-- yo opto por las versiones clásicas de sus canciones, hasta ahora inmejoradas, con todo y este truco abstracto-liberalizante de finales de la globalización y principios del derretimiento bipolar.  Disfruté sus canciones por la revisión que les dio a su ejecución y porque gocé a los que vivieron un trance de farándula:  a muchachitos que no saben de la saudade del bossa nova, de la historia de los pueblos originarios del continente y de que las multinacionales en África se roban los métodos de cultivo de las tribus al patentizarlas para luego obtener ganancias.

Mima es pasión y guerrilla.  Los chamaquitos que visten de diseñadores independientes tienen el derecho de bailar como les venga en gana, de ponerse esos sombreritos cool que están tan a la moda y filosofar sobre las buenas vibras de la música.  No tienen derecho, sin embargo, a empujar a la gente para acercarse al escenario, ni mucho menos abalanzarse sobre uno conMedalla en mano.  Tendrán toda estas sensaciones del new age, del feel good y de la decadencia del arte, pero al final de la madrugada --y en base a mi experiencia de campo-- son una tira de niños malcriados, irrespetuosos que usan la excusa del arte para tapar su rebeldía vacía de causa.

Ciertamente Mima la hace, con todo y su atuendo bermejo de boxeadora musical con la que homenajeo a Cotto la noche de su pelea.  Mima es vanguardia y reciclaje.  No tiene la culpa de que los ineptos, a quienes les importa más irse en trance que la cortesía del día a día, asistan a sus conciertos.

martes, 6 de enero de 2009

Perútrova, un regalo de Reyes desde la tierra de Túpac Andina

No le puse yerbita a los camellos de Oriente, pero uff, mira lo que me dejaron debajo de la cama: pura charrería rock-andina.

miércoles, 17 de septiembre de 2008

Mi prima Karol en MTV Perú


Hace unos minutos Karol me mandó el video de la entrevista que MTV Perú le hizo a Área 7 , el primer grupo de Heavy Metal peruano compuesto únicamente por chicas. Al momento de la entrevista mi prima era la bajista,  pero actualmente es una de las guitarristas y en 2009 viene a la Argentina a tomar cursos de ingeniería de sonido.

Yo no soy muy metalero que digamos, pero espero que algunos que sí lo son y visitan La tribu puedan ver en Área 7 algo distinto (ahh, también puedo facilitar autografos).

sábado, 29 de marzo de 2008

El Reguetón en Eurovisión...Obliga'o

El Objetivo Fama vino gracias al American Idol y éste por el Pop Idol británico. Todo es un rico copiete y en la Europa continental está el Eurovisión, que funge como último reducto del nacionalismo europeo.

En una maravillosa conexión Barcelona-Buckeystown-Bayamón, hoy mi amigo Keith, recién regresado de España, me cuenta de qué forma el reguetonix ha invadido a Europa. La cosa está tan a fuegote que la canción más popular en Eurovisión 2008 es una parodia que el comediante catalán, Andreu Buenafuente, hizo del reguetón.

Es por este mestizaje cultural que La tribu de los cafres no sólo existe, sino que se expande por el mundo.

Un saludo a los lectores de La tribu catalanes y españoles...Keith hizo su trabajo de evangelización por la Madre Patria.

El chiqui-chiqui (u otra exquisita parodia de lo cafre):

lunes, 17 de marzo de 2008

La insoportable sobriedad de Jefté

Vístase de verde y blanco para escapar al álbum de sus pensamientos y emociones. No tome píldoras ni mucho menos se endrogue: este viaje con escalas no reseca la boca.

Jefté

Lo conozco hace 10 años y sólo hace uno descubrí que se llama Jefté. Nunca pensé que entre su primer nombre y apellido había un personaje bíblico. (Tampoco invoque religiones ni teorías creacionistas ni nihilistas: respire hondo porque para volar no hace falta Red Bull). Jefté lo llamaban en Radio Universidad, en la biblioteca de CoPu, en el estudio de filmación y yo insistía en llamarle Luis, Luillo, Lacourt. La cancha en francés y lo suyo era pista y campo en la high. No busque el arrebato ni llame a Kundera por plagio: lo insoportable es muchas veces lo desconocido y la gran mentira de creerse rebelde en un mundo que regula hasta lo ilegal.

Jefté no chupa de la teta del cliché. Chupa más bien de una taza de cerveza vacía, de una pipa de crack desprovista de su piedrita, de un porro huérfano y con sabor a polvo. Jefté vive de sus profecías instantáneas, del rubor que causa el relampagueo entre las manos de dos extraños que se gustan, de la posibilidad -casi inasible- de ser más humano sin recurrir al exilio de la indiferencia, de la apatía, del enojo. Jefté es quizás el mesías del pueblo abandonado por Yuquiyú.

Yo creo en Jefté porque aparece en fotos a las que no ha sido invitado. Porque en él las patillas adquieren sutileza de notas musicales sin él ser músico; porque me causa una inexplicable euforia de señalar al fotógrafo en ese preciso instante en que Sérgio Méndes amenizaba la fresca noche bayamonesa. Creo en Jefté porque mi tía lo catalogó de esquizofrénico cuando en él las apariencias son un teatro, una farsa que se abre camino con las artes marciales del anime.

Dile no al lugar común y sí a las patillas de Jefté.

-Pues sí, -me cuenta Jefté con su mirada depositada en el fondo de su vaso de agua- me gustan los Oldies y Dick Clark es mi Dios y Kurosawa está sentado a su derecha.


"Hacia el oeste, les digo, allí Elvis vive todavía ".

La velada se transformó para recibir a Nino Bravo y ABBA. Después más favoritos de Dick Clark gracias a los LP's de mi papá. No bailamos porque Jefté consumió la acción toda. El rumor de los cuchicheos se escuchaba a mis espaldas: eran mis invitados que no paraban de preguntarse "¿y quién es este amigo de Ponce? No estudia en Derecho, ¿verdad?".

"La pornografía nunca es buena, mata el alma y la envenena".


>No, no estudia Derecho porque cree en las sagradas escrituras del cómic

>Jefté, serás mi asesor literario, pero yo sé más de Carmen Luvana que tú de Kurosawa.


La piñata de cumpleaños nunca bajó y el único cartón que se quebró fue el de la leche FoodClub con que nos comimos el bizcocho de chocolate de Kirkland Signature. Ya no hay una fiesta sin productos comprados en Costco: la homogenización de la globalización llama a medidas urgentes, a actuaciones desesperadas, a evitar el capeo de todos los días y a vernos de frente sin necesidad de un espejo. La tendencia es ya un regreso a los productos auténticos, a la reinterpretación de lo tradicional, al esfuerzo por retomar lo original: al Kabuki sin maquillaje.

La catarsis de la globalización.

domingo, 20 de mayo de 2007

Las aguas de marzo

En Brasil, las aguas de marzo son las lluvias al final de este mes que cierran el verano. En Puerto Rico, las lluvias de mayo le dan la bienvenida al nuestro. El agua, los recuerdos son, como dice la canción, la "promesa de vida en tu corazón". Aquí muestro el video de la grabación del disco "Elis & Tom" en 1974. Noten el cigarrillo en la mano derecha de Elis casi al final de la grabación, sus gestos tan encantadores (me acuerdan a ti) y el buen vestir de Jobim.


Las leyendas del bossa nova Elis Regina y Antonio Carlos Jobim.


Águas de Março
Antonio Carlos Jobim

É pau, é pedra,
é o fim do caminho
É um resto de toco,
é um pouco sozinho

É um caco de vidro,
é a vida, é o sol
É a noite, é a morte,
é um laço, é o anzol

É peroba do campo,
é o nó da madeira
Caingá, candeia,
é o Matita Pereira

É madeira de vento,
tombo da ribanceira
É o mistério profundo,
é o queira ou não queira

É o vento ventando,
é o fim da ladeira
É a viga, é o vão,
festa da cumeeira

É a chuva chovendo,
é conversa ribeira
Das águas de março,
é o fim da canseira

É o pé, é o chão,
é a marcha estradeira
Passarinho na mão,
pedra de atiradeira

É uma ave no céu,
é uma ave no chão
É um regato, é uma fonte,
é um pedaço de pão

É o fundo do poço,
é o fim do caminho
No rosto o desgosto,
é um pouco sozinho

É um estrepe, é um prego,
é uma conta, é um conto
É uma ponta, é um ponto,
é um pingo pingando

É um peixe, é um gesto,
é uma prata brilhando
É a luz da manhã,
é o tijolo chegando

É a lenha, é o dia,
é o fim da picada
É a garrafa de cana,
o estilhaço na estrada

É o projeto da casa,
é o corpo na cama
É o carro enguiçado,
é a lama, é a lama

É um passo, é uma ponte,
é um sapo, é uma rã
É um resto de mato,
na luz da manhã

São as águas de março
fechando o verão
É a promessa de vida
no teu coração

É uma cobra, é um pau,
é João, é José
É um espinho na mão,
é um corte no pé

É um passo, é uma ponte,
é um sapo, é uma rã
É um belo horizonte,
é uma febre terçã

São as águas de março
fechando o verão
É a promessa de vida
no teu coração

La tribu errante