Conoce a Alan, la persona que 'troleó' los domains con nombres del PNP, Policía de Puerto Rico y Jorge Santini. "...[E]l vacío de la casa se les presentaba como un animal dispuesto a tragarse cualquier sonido..." La tribu existe para combatir ese vacío y preservar los sonidos.
martes, 9 de agosto de 2011
Mañana: Entrevista al que troleó domains del PNP y Jorge Santini
Conoce a Alan, la persona que 'troleó' los domains con nombres del PNP, Policía de Puerto Rico y Jorge Santini. jueves, 5 de mayo de 2011
Hoy a las 7PM en el Ateneo: ¡No faltes!

sábado, 12 de marzo de 2011
lunes, 27 de diciembre de 2010
La mona que quería ser revolucionaria de izquierda
martes, 23 de noviembre de 2010
Que me censuren el...
lunes, 15 de noviembre de 2010
Como si no fuera suficiente: Otro saqueo a la UPR
ALARMA PARA TODO EL ESTUDIANTADO DE LA UPR
La Cámara de Representantes de Puerto Rico está presta a enmendar el Artículo 10 del P. de la S. 1895 el cual dispone que:
Artículo 10.- Los dineros que ingresen al Fondo creado por virtud de esta Ley provendrán del diez por ciento (10%) de los ingresos netos de las operaciones de la Lotería Adicional computados según dispone el Artículo 14 de la Ley Núm. 10 de 24 de mayo de 1989, según enmendada, y luego de cubiertas las partidas mencionadas en dicho Artículo.
LA ENMIENDA BUSCA BAJAR LA PORCIÓN QUE RECIBIRÁ LA UPR A UN 4%. O sea, millones de dólares que originalmente estaban intencionados a las arcas de la UPR se quedarán en el aire.
Pasa esta información a todo el estudiante que conozcas que se verá afectado.
(Gracias al Ficciólogo, amigo de derecho y escritor, Nelson E. Vera Santiago por pasarme esta información.)
lunes, 13 de septiembre de 2010
Juan, el Loco
miércoles, 28 de octubre de 2009
Cielo iluminado
Años más tiernos, pero no menos activistas. Marchas y protestas por las emanaciones de la Gulf. Finales de los ochenta, principios de los noventa. El olor a químicos se sentía fácilmente en casa. Una vez la EPA dejó unos tanques especiales para que midieran la calidad del aire. Venían en unas cajas de metal. Ohhh, la teconología americana.
Una vez tuvimos que salir de casa y dar vueltas por la ciudad porque el olor era demasiado fuerte. No podíamos dormir. Conferencias en la comunidad de Puente Blanco en Cataño. De Bayamón, de una urbanización con control de acceso, fuimos a apoyar (¿el aire no es acaso tuyo y mío...de todos?) . Yo era muy chico para atreverme a hablar y le instaba a mi viejo que dijera algo, que nuestra participación quedará plasmada en el récord. La primera vez que vi esos audífonos graciosos que transmitían la interpretación simultánea del inglés al español (y viceversa).
Y fue esta vez que me enteré que no debíamos estar aquí. Que las industrias estaban primero. Que luego el plan se abandonó. Que las industrias (y los billetes) estaban primero. Que luego el rió se canalizó. Y las industrias, claro, estaban aquí primero y sus tubos y sus millones; sus tanques y contribuciones. Crearon riqueza, mucha, que trajo más gente con sueños e hipotecas. Vino Levitt y le dejaron que construyera su pueblo. Pero y las comunidades en Cataño, ¿no estaban aquí antes del petróleo? ¿Los árboles, los humedales y el tatarabuelo del guaraguao herido que tomó muy sensiblemente el lente de un fotoperiodista del periódico? El huevo ni el ave vineron primero. Al principio hubo la tierra, el agua y los árboles. Luego llegó el hombre con su fuego.
La angustiosa incertidumbre de tener la cara contra el piso
Por más breve que haya sido el momento marcado en la cara de un reloj (10, 15, 20 segundos) no lo fue para la mía que asumía la posición contra las losetas frías de mi casa. Estaba en el segundo piso y al escuchar los estallidos sólo supe tirarme al suelo. Y sí, estallidos eran, ¿pero de qué? ¿Disparos vengando la masacre de La Tómbola? ¿Nos bombardeaban? ¿Un avión caído de los cielos?
Luego del estupor, de saber que la casa todavía se sostenía y de que me había librado de algo desastroso, salí a la calle con mi perro. Todos los vecinos salimos al mismo tiempo (luego de recomponerse del susto incial, de la taquicardia, de sentir la posibilidad del final tan cerca) y cuando miramos detrás de mi casa (donde se abre el bosque por donde antes pasaba el río) el humo se alzaba y el anaranjado de las llamas se reflejaba contra la pizarra de la noche. Fue entonces cuando dije en voz alta que no, no había sido un avión sino la Gulf, algo se reventó en la Gulf.
Los periodistas del futuro: la tribu de Facebook y Twitter
La demora con que la prensa tradicional, escrita y televisada, respondieron a este suceso manifiesta su creciente obsolescencia. Las emisoras radiales picaron alante, pero ninguno de los canales locales ni los periódicos de mayor circulación lanzaron algo. El Canal 6 empezó a transmitir como a eso de las dos, casi tres de la madrugada y Primera Hora logró actualizar su página web mucho más rápido que El Nuevo Día, pero ya, hacía horas, que los que se habían despertado por la explosión o los que nunca se habían dormido, se habían enterado de la catástrofe que había ocurrido en las cercanías de Cataño y Bayamón. Fue entre los mismos usuarios de Facebook y Twitter que se descartó la posibilidad de un accidente aéreo y las primeras imágenes y videos fueron suministradas por los "tipos comunes" de nuestro pueblo. Periodismo legítimo, sin comprometer su integridad a cambio de agendas políticas (claro, siempre y cuando no sea el de traer la noticia primero y recibir más comentarios), el 5to poder como lo llaman o periodismo ciudadano, no sólo está para quedarse, sino que está comenzando.
Todos los fuegos la colonia
Lo que no se hizo esperar fueron las unidades de rescate de los municipios. Tan pronto cesaron las explosiones pude escuchar una sinfonía de alarmas moviéndose por la ciudad. No se puede negar este hecho: el mecanismo de emergencia del estado reaccionó a tiempo y construyó infraestructura necesaria casi al instante para abrir caminos y traer agua desde la bahía. Una respuesta rápida y efectiva de parte de Luis Fortuño, para parar el catastrófico incendio y para también ponerle un poco de freno a su marcado declive político.
Pero el estado nuestro siempre ha fallado junto con sus sucesivos gobiernos. Su falla ha sido en la fiscalización de la empresa privada, sobre todo la petroquímica, la farmacéutica y la de construcción. El estado colonial de Puerto Rico --pasando primero por la agricultura a gran escala, donde el capital ausentista norteamericano dominó por medio siglo nuestra economía-- con tal de bajar un poco la tasa del desempleo y de llenarle los bolsillos a otros pocos, procura no hacerle mucho berrinche a los grandes intereses económicos e industriales que han venido a Puerto Rico a hacer riqueza y dejar casi ninguna (véase, por ejemplo, las ya desaparecidas 936, tildadas de milagrosas por el establishment colonial, y a la hora de irse, no dejaron en la eonomía local, no sólo el dinero esperado, sino tampoco el know-how para desarrollar grandes industrias locales, de capital puertorriqueño, como suele ocurrir en otras jursidicciones).
El gobierno puertorriqueño no le hace berrinche al evitar galantemente la imposición de mayores impuestos a las corporaciones foráneas; regalando más tierras fértiles al cemento; no luchando activamente para acabar con las leyes de cabotaje; no desarrollando la (para)diplomacia boricua; haciendo todo lo posible para encapsularnos cada vez más en el sistema estadounidense cortándonos las alas a nosotros mismo. En esto todos los gobiernos han sido culpables.
El factor ecológico o cuán fácil es despachar lo verde
"Un daño ambiental incalculable", fue el estribillo que plagó la prensa durante las horas del incendio, durante las 60 horas del mismo. Incalculable. ¿Con esta palabra qué se pretendía? ¿Atribuirse, de un plumazo, una preocupación ambiental, tan políticamente correcta en estos días verdes? La columna de humo se elevaba y los residuos tóxicos viajaban por el cielo y sabe el viento y las nubes dónde habrá ido a parar. Fue sólo hoy, a tres días de haberse extinguido el incendio, que El Nuevo Día se expresó sobre el ambiente ("El gran reto es ambiental"). Pero antes la habladuría era sobre lo que hacían o dejaban de hacer los políticos, las historias de terror de la gente, las fotos impactantes y las teorías de conspiración. El ambiente, muy bien gracias, "por lo menos se está moviendo hacia el Atlántico". Y yo pensando, vaya, entonces mientras el particulado caiga en el mar y se congestione la atmósfera alta, estamos a salvo de la contaminación. También pensé en la responsabilidad con nuestros vecinos del Caribe: ¿sabe alguien hasta dónde han llegado estos contaminantes y los posibles efectos que puedan tener?
¿Quién asume la responsabilidad? ¿Se podrán alegar reparaciones por los daños ambientales? ¿Qué hacer con CAPECO?
Y finalmente, ¿dónde está Gad (y Sila, Cantero Frau y los millones que le perdonaron)?
Para muestra sólo basta un botón, pero para los eñangotaos, sólo nos resta ver al Partido Popular. La fábula del león aquí y cordero allá es harta conocida, pero qué tal ésta del monstruo de tres cabezas. La ex gobernadora debe esclarecer esta condonación de parte de la deuda que tenía que satisfacer CAPECO por sus violaciones ambientales. Dinero que se perdió para ayudar a mejorar el ambiente, para educar, para invertir en nuevas tecnologías. Pero nada de eso es efectivo en Puerto Rico, porque la mentalidad es que hay que mantener felices a ciertas personas que no vienen a la isla ni invitados y con los gastos pagos. Son nuestros grandes desarrollistas, los inversores ausentistas, ese gran capital detrás de la cortina del management que asegura nuestro camino seguro al progreso (¿y al recogido del café?...yep, ¿quién dijo que tenía que llegar la república pa' irse pa'l campo a trabajar la tierra?).
Las llamas no sólo simbolizaron la agria lucha social que estamos sufriendo, sino que confirmó que alrededor de ellas teníamos, además de los bomberos heroicos, un gobernador crecido y alcaldes usurpadores de la sombra de grandeza de Fortuño, un pueblo que miró la humareda y el fuego como quien ve en su home theater el último blockbuster del cine hollywoodense. Tal y como nuestro querido Gad lo vio, aunque por satélite, en la sala de su casa en Israel.
jueves, 14 de mayo de 2009
La mala imagen de los puertorriqueños
Esto es pura hipocresía de los que se creen dueños del poder y de la razón. Pero ante todo es una actitud de indignidad, porque ¿qué malo tiene luchar contra el colonialismo a través del activismo político, como todos los pueblos libres del mundo han hecho? ¿O es eso, cantar una hermosa canción que narra nuestra tribulada y heroica historia y protestar pacíficamente es peor que ser un ladrón y corrupto como Coello de Novello o un malcriado y prepotente como Sagardía? Es la doble vara, las dos caras de Jano de estos políticos que buscan complacer a Washington a toda costa, ignorando la naturaleza misma de la nacionalidad puertorriqueña. Los valores están mal puestos y cuando los valores están desubicados en esos que pretenden gobernar y servir es un augurio seguro de que lo peor está por venir.
Y ya que "pichón" se ha convertido en vox pópuli, vale la pena denunciar y reprobar las expresiones cobardes y refritas de la Asociación de Estudiantes Estadoístas de Puerto Rico (PRSSA, por sus siglas en inglés) contra los 6 independentistas. Estos estudiantes, aprendices del servilismo de Kenneth McClintock y Pierluisi, son puertorriqueños que todavía niegan la existencia de la nación puertorriqueña (Sobre los 6, esto fue lo que dijo José Cabrera, presidente de la Asociación: “Estos individuos no representan el sentir de los ciudadanos americanos en Puerto Rico, de los cuales una súper mayoría de aproximadamente 95% apoyan la unión permanente con el gobierno federal de nuestra Nación”) y también están más preocupados por recrear una imagen absurda de la puertorriqueñidad, como una eternamente agradecida con los Estados Unidos y como tal, todo tipo de cuestionamiento, de protesta contra los abusos más que evidentes de Washington, sobre Puerto Rico (por el coloniaje que ha mantenido por 111 largos años), y contra otros pueblos, es visto como reprochable, antidemocrático y terrorista.
Pero ante la patente ridiculez de sus declaraciones, sus contradicciones absurdas y risibles y, lo que es peor de todo, su arrodillamiento incondicional, sale más a relucir la indeseabilidad estadounidense de concederle la estadidad a Puerto Rico y el repudio de la nación puertorriqueña hacia estos individuos que quieren destruir lo que son para finalmente ser lo que no son.
Y para reírnos, con los disparates de estos estadoístas, les dejo un videíto retro, en el que sale Pierluisi, como Secretario de Justicia bajo Rosselló, en el minuto 2:12, diciendo que al Juan Mari Brás renunciar a su ciudadanía estadounidense ahora debe tener una visa para poder residir en Puerto Rico:
Apoya a los 6 Valientes, hoy jueves de 5:00PM! a 6:30PM frente al Tribunal Federal
Los 6 compatriotas que interrumpieron los trabajos del Congreso de Estados Unidos para reclamar la descolonización de Puerto Rico serán llevados ante un juez en Washington para radicarle acusaciones,
que pueden llegar hasta 6 meses de cárcel y multas.
Vamos a expresarles nuestro respaldo y solidaridad mañana jueves 14 de mayo
en una actividad frente al Tribunal de Estados Unidos en la calle Chardón, de 5:00 a 6:30 de la tarde.
Allí sentirán nuestro apoyo y le reclamaremos a los federales el fin de la colonia,
la salida de ese tribunal de Puerto Rico y que no se castigue o impongan sanciones
a quienes dignamente luchan por la libertad y reclaman la descolonización de Puerto Rico.
¡Demosle un abrazo a Tony Mapeye, Chabela, Luis Enrique Romero, Luis Suarez, Eugenia Pereza y Ramón Diaz mañana jueves a las 5:00 pm!
lunes, 11 de mayo de 2009
Pedrito Pierluisi (a.k.a. El Alicate Sudoroso) con la moda que es...

miércoles, 6 de mayo de 2009
Los Increíbles Vengadores Públicos - ¡Colecciónalos ya!
viernes, 10 de abril de 2009
Chávez, Fidel y la independencia de Puerto Rico
(Nota: Escribí esto el 31 de enero de 2006, pero creo que todavía tiene mucha vigencia.)
Al culminar el Foro Social Mundial este pasado domingo, 29 de enero, en Venezuela, el presidente de dicha nación, Hugo Chávez Frías, convocó a una marcha en la capital Caracas a favor de la independencia de Puerto Rico y la retirada de las tropas estadounidenses de Irak. La misma está pautada para el 8 de marzo y desfilará frente a la embajada estadounidense.
Para muchos puertorriqueños estas declaraciones no son sino otro ataque más de Chávez a la administración Bush para ahondar su revolución populista y su postura “anti-imperialista”, que muchos señalan como pura demagogia, y le restarán importancia. No se desencadenará una serie de acontecimientos como el protagonizado recientemente por los gobiernos de Toledo en el Perú y de Chávez, por el mero hecho de que el gobierno colonial puertorriqueño no tiene los canales diplomáticos para formalizar una queja contundente, ni mucho menos el interés para tomar el asunto del status, como el mensaje sobre la Situación del País, del gobernador Aníbal Acevedo Vilá, demostró.
Por otro lado, para muchos independentistas, en especial los que comparten fuertes lazos ideológicos y de cooperación con el régimen venezolano, las expresiones de Chávez adelantan la causa independentista por proyectarla al plano internacional y por ser el primer jefe de estado en mucho tiempo que se expresa sobre el tema del status político puertorriqueño. Ciertamente los lazos de solidaridad entre el movimiento bolivariano venezolano y el independentista en Puerto Rico están pasando por su mejor momento.
Este escenario, a primera vista halagador para el independentismo porque se trata, en efecto, de un acontecimiento que casi nunca ocurre, puede traer implicaciones tan negativas como ha sido la asociación del independentismo con Fidel Castro y la continua manifestación de posturas caducas y no viables en escritos y discursos de varios líderes del movimiento emancipador puertorriqueño. Chávez, como Fidel, tiene un problema grave de adjudicar responsabilidades y de moderar sus posturas ante la realidad de los tiempos. Utilizando el mejor legado de la simbología y tradición caudillista latinoamericana – boina, camisa color rojo, intento de cambiar los símbolos nacionales, discursos interminables a lo Castro y su presencia constante en los medios – Chávez se ha recreado a sí mismo como una figura enorme –y vale admitir también caricaturesca –en la política mundial por sus constantes ataques a la Casa Blanca de Bush. Aunque los Estados Unidos han sido una fuerza desestabilizadora en el ámbito internacional (heredera orgullosa de la Pérfida Albión con la guerra en Irak, como el ejemplo más contundente y reciente), achacarle la culpa de todos los males que los pobres del mundo viven o la difícil realidad de ‘x’ o ‘y’ país es una simplificación inmadura y peligrosa. Este craso error que Chávez comparte con Fidel y la fortuna en la que está sentado (el crudo venezolano) son las razones por las que hay que tomar al Presidente Chávez en serio y con pinzas.
Chávez ha trastocado la democracia en Venezuela, y aunque fue elegido y revalidado democráticamente, Venezuela está viviendo un verdadero déficit democrático por la falta de independencia en las ramas legislativas y judiciales. Sus posturas de bravucón revolucionario lo han llevado a crisis diplomáticas con los gobiernos de México y Perú (valdría la pena preguntar en estos casos cómo cuajará su plan bolivariano de unidad latinoamericana). Y más preocupante fue la admisión por el mismo Chávez de la existencia de la llamada “lista Tascón” que incluye los nombres de todos los ciudadanos venezolanos que firmaron para facilitar el referendo revocatorio del año 2002, lo que nos hace repensar cualquier tipo de apoyo que le podamos dar a o recibir de Chávez. Esta lista pudo y todavía puede ser utilizada por el gobierno –totalmente controlado por los chavistas– como arma de persecución política contra los que no apoyaron al Presidente Chávez. Para cualquier independentista esto debe ser causa de gran alarma ya que trae memorias de la nefasta práctica del ‘carpeteo’ en nuestra isla.
Con éste análisis, no pretendo hacerle eco a las expresiones de la irresponsable y afrentosa administración Bush o apoyar el bloqueo inhumano a la hermana isla de Cuba, pero debo ser justo y llamar las cosas por su nombre. Chávez se está dirigiendo por mal camino y los independentistas puertorriqueños debemos mirar con más cautela cualquier ofrecimiento de ayuda de su parte.
Hace unos pocos años, en su regreso de Cuba luego de haber participado junto a Fidel Castro de una demostración, Fernando Martín decepcionó a muchos cuando dijo que no importaba de dónde viniera el apoyo a la causa independentista, viniera del Papa o de Fidel, sino que lo importante era que existiera ese apoyo. La causa de la independencia nacional puertorriqueña no debe buscar ni mucho menos celebrar los méritos que líderes desprestigiados y antidemocráticos le puedan ofrecer. El Puerto Rico independiente al que todos debemos aspirar y luchar es uno viable, democrático y capaz de enfrentarse a un mundo globalizado en estrecha cooperación con nuestros pueblos hermanos latinoamericanos. Hay que dejar los viejos modelos atrás, hacer un ejercicio de retrospección y solidificar nuestra lucha, primero entre los puertorriqueños y luego con el resto del mundo.

jueves, 2 de abril de 2009
Los vientos de abril
Los vientos de abril
Por: Luis Ponce Ruiz - Estudiante de Derecho
Vientos atribulados y violentos se ciernen sobre el país.
El huracán azul de noviembre no pasó y se fue: se ha estacionado sobre Puerta de Tierra y desde allí las ráfagas llevan, en su ímpetu, aire de discrimen, lluvia de fanatismo político y escombros de vendetta contra no sólo la libertad de expresión, sino contra cualquiera que no se suscriba al pequeño lindo mundo de los valores correctos, de la moral absolutista y de la fe servilista-libremercadista de la mayoría legislativa.
Un viento de fuego que pretende incinerar las protecciones constitucionales desde la separación de iglesia y estado hasta el derecho de la intimidad que cobijan a todos los ciudadanos e instituciones por igual. Fuego con la efe de Fortuño para saquear a la Universidad de Puerto Rico. Ahora todo el que no coma la hostia azul no sólo es un torcido, sino un terrorista. Una revisión del Macartismo , esta vez bajo la sombra de una palma que se crece en la fiebre de Bush.
Una ráfaga de venganza para acallar al Colegio de Abogados. ¿A qué se debe esto? ¿A un resentimiento más antiguo que su defensa de los valores nacionales? ¿A su condena del colonialismo y a los poderes omnímodos federales? ¿Un odio visceral por ayudar a los más pobres o por hacerle un velorio a un patriota que derramó las vísceras por este pueblo chico?
Es pues, un huracán de miedo. Terror a lo distinto. Obtuvieron mayoría y ahora, ya es evidente, se sienten más amenazados que nunca, porque, ¿de qué otra manera explicar el constante hostigamiento contra los que apoyan el derecho de las mujeres a abortar, de los homosexuales a amar, de los universitarios a estudiar y de los disidentes a diferir?
El país necesita soluciones para los desempleados, oportunidades para el pobre que hoy --gracias a los excesos de los más ricos-- es más pobre aún. A acabar con el problema del crimen legalizando y medicando las drogas que hoy son ilícitas. A asignar los fondos necesarios y más que merecidos, a la Universidad de todos los puertorriqueños. Pero mientras el legado conservador en los Estados Unidos lo están barriendo fuera de la casa, en Puerto Rico está entrando por la cocina y el aula, amenazando la conciencia y la inteligencia.
miércoles, 4 de febrero de 2009
Con independencia del régimen
Por: Juan Mari Brás
Publicado en Claridad (5 al 11 de febrero)
Es momento de inventariar nuestras fuerzas y debilidades mayores como pueblo. Para adelantar objetivos superiores es preciso entender a cabalidad por dónde estamos. Enfrentamos uno de los períodos más álgidos de la historia contemporánea. Lo que ocurra en pocos años venideros con toda probabilidad moldeará el mundo del siglo XXI y quién sabe si de un par de centurias adicionales.
Es importante tomar en cuenta el acontecer nacional (lo que define la realidad puertorriqueña) y al mismo tiempo conocer la inevitable interacción de ésta con la de nuestro contorno inmediato, el Caribe y América Latina y lo que está ocurriendo en Estados Unidos.
En el país se empieza a ver con mayor claridad la debilidad que nos ha producido la fosilización, por la vía del peor burocratismo, de los partidos políticos que manejan el menguado poder electoral que nos permite administrar internamente el régimen colonial prevaleciente. Esto ha impedido que se pudiera usar las elecciones --como pudo hacerse en algunas ocasiones de décadas anteriores-- para adelantar metas liberadoras, aunque fueran
mínimas. Ninguno de los cuatro partidos que manejaron los pasados comicios pudo usar creativamente el proceso para siquiera adelantar sus propias metas programáticas.
El Partido Nuevo Progresista (PNP), fundado y sostenido por los beneficiarios obvios del régimen colonial ya que todo imperio necesita servidores criollos en sus colonias, a los cuales hay que retribuirles sus servicios con holgadas canonjías y privilegios; TENÍA el objetivo de adelantar el camino hacia la plena incorporación de Puerto Rico como estado de Estados Unidos. Esa meta, difícil por demás ante la temeraria realidad de que constituimos en Puerto Rico una nación diferenciada sociológicamente, en todos los sentidos, de la nación única que pretende ser Estados Unidos, requiere de sus promotores una sólida unidad de programa y acción, conjugadas en un liderato disciplinado y fuerte. Cada vez lo tiene menos. Es evidente que el partido que ganó las elecciones está tan dividido como el que más en dos facciones irreconciliables: la que se esfuerza por dirigir --con escasa capacidad de liderato--el hoy gobernador Fortuño, y la que surgió al amparo del liderato del Dr. Pedro Rosselló y que en la actualidad levanta sus alas bajo la dirección del Lic. Tomás Rivera Schatz, a quien los Rossellistas impusieron como Presidente del Senado en este cuatrienio.
Las contradicciones de aspiraciones e intereses entre esos dos bandos seguirán ahondándose. Lo anterior no implica que no haya un común denominador entre ellos. Éste ya ha empezado a manifestarse en el empeño, rayando en la ridiculez, de borrar en todo lo posible la identidad nacional de los puertorriqueños para hacer más atractiva la idea de anexión de Puerto Rico ante el gobierno y el pueblo de Estados Unidos. A ésos hay que combatirlos, principalmente en la movilización de las masas, como haremos en Mayagüez y la región Oeste ante el empeño de quitarnos los Juegos Centroamericanos y del Caribe, en los que la región ha hecho ya sus mayores inversiones y esfuerzos, y que --ciertamente-- no debemos permitir que salgan con la suya los politiqueros de la anexión incondicional.
Quedan unos sectores muy escasos dentro del anexionismo que han querido revivir la idea de una especie de estadidad confederal, manteniendo el carácter nacional de Puerto Rico, con la esperanza de que el triunfo del concepto multiétnico de la sociedad norteamericana en que se basó la extraordinaria victoria de Barack Obama represente la apertura a unos Estados Unidos multinacionales. No saben, o simulan no conocer, que una cosa es ser multiétnicos, y acoplarse a esa realidad, tan evidente en Estados Unidos, y otra, muy distinta, es renunciar al concepto federalista de constituir una sola nación "indivisible".
No cabe duda de que el triunfo fugaz de Fortuño en las elecciones pasadas, resultado de la inocencia del electorado puertorriqueño condicionado por la dependencia y el miedo que ha sembrado en las mentes de las mayorías el régimen colonial, no ha podido darles ni siquiera un corto periodo de tranquilidad a los políticos victoriosos. Ya la lucha empieza a acelerarse en todos los contornos de pueblo y seguirá acrecentándose. Nuestro pueblo sufre quizás de una inocencia endémica que le mengua su acción colectiva a corto plazo pero su voluntad de lucha se ha demostrado siempre en los momentos cruciales de nuestra historia. Prepararnos para liderar al país en uno de esos momentos cruciales --quizás de mayor significación que todos los anteriores-- ha de ser el imperativo prioritario que tenemos hoy.
El Partido Popular Democrático (PPD) está acercándose al final de su ciclo histórico. La división evidente que demuestra es entre la gran base puertorriqueñista, adherida a los principios de justicia social que sirvieron de inspiración a sus fundadores para llevarlos a un arranque victorioso en 1940, y la cúpula de políticos de oficio que, con algunas excepciones, lo que prioriza es únicamente mantener sus privilegios económicos y sus menguados rincones de poder. El resultado es patético para éstos. Los que todavía se esfuerzan por salvar a ese partido de la debacle final merecen nuestra simpatía y buenos deseos. Pero no debemos confundir nuestra misión patriótica acomodándonos a tales metas.
Los que buscan esos caminos deben aprender de nuestra propia historia. Cada vez que el sector independentista se ha conformado con compartir pequeñas metas electorales con el llamado sector autonomista, ha terminado en uno de dos caminos: o rebelándose y formando su propia agrupación independentista, como hicieron Pedro Albizu Campos en los años veinte y treinta y Gilberto Concepción de Gracia en los cuarenta, salvando al patriotismo de la ignominia; o sucumbiendo al oportunismo y la sumisión colonial, como Barceló en los años veinte y Luis Muñoz Marín en los cuarenta. Ninguno de éstos han logrado sus propósitos liberadores --que los tuvieron-- y ha llegado al final de sus vidas arrepentidos, ambos, de sus concesiones excesivas al régimen.
Lo anterior no niega la obligación que tiene el independentismo de compartir, tanto con los autonomistas Populares como con los anexionistas que mantienen la defensa de nuestra identidad nacional puertorriqueña, hacia campañas y metas que nos sean comunes en cada momento, siempre que estemos claros que no vamos a sacar al independentismo de la ruta estratégica que nos define como vanguardia del patriotismo y la justicia social en el país. Pero tenemos que olvidarnos, al menos por el momento, de la preocupación electoralista. La crisis del coloniaje en Puerto Rico y en el mundo hay que ayudar ahora a que culmine, antes de cualquier nuevo proceso electoral dentro del colonialismo, en el pleno reconocimiento por parte de Estados Unidos de nuestro derecho a la libre determinación y la independencia, conforme al Derecho Internacional vigente, que no es la distorsión que de éste ha pretendido imponer el imperio de Estados Unidos. Esa es la ruta estratégica del independentismo puertorriqueño, y de ahí la importancia de mantener nuestra denuncia en los foros internacionales del régimen colonial que Estados Unidos mantiene aquí invariablemente.
Los autonomistas y los anexionistas que estén de acuerdo con reclamar junto a nosotros esos principios y su plena aplicación al drama político de nuestra Patria, tendrán la solidaridad, en tales reclamos, del movimiento independentista en todas sus variantes. Menos de eso no puede ser base de negociación.
El Partido Independentista Puertorriqueño (PIP), que sufrió la peor debacle de su historia en las elecciones del pasado noviembre, hace esfuerzos por recuperar su franquicia. Tiene derecho a hacerlo, pero ya no es, ni remotamente, una agrupación protagónica en la lucha por la independencia, ni creo que lo volverá a ser como colectividad, al menos que opte por unirse al independentismo en general en alguna institución amplia e integradora, que pueda borrar las heridas del pasado entre los grupos y las personas. El derecho a la rehabilitación, en el orden patriótico, no puede negársele a nadie, si hasta a los delincuentes convictos se les reconoce.
Por todo lo anterior, respaldo sin reserva alguna el llamado hecho por el querido amigo y compañero Noel Colón Martínez a la formación de un Congreso Pro Independencia (en secuencia histórica sería el tercer congreso) que pueda reunir al independentismo en general, para desde esa plataforma amplia, y no sectaria, poder promover o respaldar las grandes convergencias puertorriqueñistas y soberanistas que el momento reclama. Cuenta conmigo, Noel, en la limitada medida en que mis menguantes fuerzas me permitan colaborar a este esfuerzo patriótico, que estoy seguro la Patria entera terminará respaldando, por representar la respuesta más adecuada al reto que se nos presenta a los puertorriqueños de forzar la liquidación aquí de una de las últimas colonias del mundo antes que culmine la segunda década de la descolonización del mundo proclamada por las Naciones Unidas para los años de 2001 al 2010. ¡Adelante, siempre adelante! (Continuará).
