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jueves, 5 de mayo de 2011

Hoy a las 7PM en el Ateneo: ¡No faltes!



Como parte de los esfuerzos educativos que lleva a cabo el Movimiento Unión Soberanista (MUS), hoy se celebrará un foro sobre las alternativas al plebiscito propuesto por Fortuño en el Ateneo Puertorriqueño en el Viejo San Juan. La actividad comenzará a las 7PM en punto.

Las ponencias de los invitados serán transmitidas en vivo vía Internet a través del canal USTREAM del Instituto Soberanista Puertorriqueño (ISP).

lunes, 27 de diciembre de 2010

La mona que quería ser revolucionaria de izquierda

Cuando la gente se activa políticamente (y ahora con el Internet es bien fácil) los países tienden a mejorar. Por eso me alegra ver a personas que hace apenas un año o seis meses atrás detestaban cualquier acercamiento científico o práctico a la idea del activismo político o, sencillamente, a la discusión de los problemas actuales, y ahora simpaticen, hagan ruido (no importa el bando en que estén) y vayan, con sus acciones y ejemplo, construyendo un nuevo país.

Hay sin embargo, un rebaño numeroso de estos nuevos "activa'os" que me causa preocupación.

Lo más que me produjo dudas (y hasta risas) fue ver el vuelco de 360 grados que muchos apáticos hicieron para saltar embravecidos a la lucha ("cualquiera que sea, mientras más me sigan llamando 'rebelde', 'contra sistema' o 'raro', mejor me siento") como 'revolucionarios de izquierda' gracias a la popular primera huelga universitaria de 2010 que comenzó en abril. Claro, son revolucionarios en el sentido que siguen por Facebook y Twitter a cuanta organización comunista-socialista-obrera-refundacional-anarquista-prohuelga el Internet 2.0 parió por medio de las contracciones (previsibles) del gobierno Fortuñista.

De repente la huelga se transformó en lo in, en el estilo de la (larga) temporada Verano-Otoño-Invierno 2010; en un tipo de vanguardia social-artística-radical, catapultada de esta manera por la increíble gama de anónimos que sueñan con ser personalidades y buscan, a toda costa, ser héroes del "Minuto a minuto" de El Nuevo Día o, por lo menos, de su Timeline o NewsFeed.

Darle Like, Follow y añadir como amigos a huelguistas y a sus simpatizantes, y no hacer nada más es, hoy en día, el equivalente a leerse el Manifiesto Comunista o levantar el puño izquierdo mientras se entona La Borinqueña revolucionaria y luego jartarse de caviar y champagne en Nochebuena. Eso es un compromiso político que redunda en lo light sino se agranda el combo con la educación, la movilización y la aplicación. La clave no es sólo pretender entender lo que está pasando, sino cómo, individual y colectivamente, podemos provocar los cambios que nuestra sociedad necesita. Es en este aspecto final que el 'revolucionario à la mode' se derrite

Twittear, "Yo apoyo los estudiantes, y De la Torre y Fortuño son Nazis" contribuye a la búsqueda de soluciones de la misma manera que poner en el status "La huelga la dirigen un chorro de mafuteros, pelús y anarquistas" o repetir el mantra que "Sin Estados Unidos como garante (colonial) de nuestro orden, hace rato hubiésemos descendido varios anillos del infierno de Dante" (optimistas acérrimos son éstos, porque hace rato que la PRT cobra como local una llamada de Puerto Rico a la casa de Satán) nos ayuda a elevar el diálogo democrático y crecer como país pensante.

Codearme entre los héroes del "Minuto a minuto" o taguearme en sus fotos y luego capear o salir con malacrianzas a la gente cuando me piden que, por favor, no conteste el celular en el cine es a lo que se reduce el bregar Chicky Star colectivo de nuestro país y la pose trasnochada de creerse un paladín de la libertad de expresión, la justicia y el progreso social, simplemente por mis ritos de asociación nocturna y bebelata infinita.

Por esto la izquierda e intelligentsia puertorriqueña pierde mucha de su credibilidad: porque se mercadea como un estilo de vida más, como una marca que te provee de cierto status social (nosotros los pensantes y cultos; ellos los analfabetos).

La izquierda como un iPad.

jueves, 2 de diciembre de 2010

Cuotas, huelgas y el Titanic en La Acera

Ayer Facebook se vistió de cintillos negros luego de la Asamblea de Estudiantes celebrada en la pista de la UPR-Río Piedras. El luto invadió mi página de amigos y eso, que yo no suelo añadir a elementos de la derecha ultra radical que quiere destruir a la universidad. No me quiero poner aquí a ser excluyente pero la mayoría de mis friends en Facebook son de centro-izquierda, personas altamente preparadas y brillantes. Me sorprendió ver tanto luto por el descontento. Así que animado por las observaciones y conversaciones que he tenido muchas veces en privado, tuve que lanzarme a escribir esta pequeña entrada en La Acera: Cuotas, huelgas y el Titanic.

miércoles, 28 de octubre de 2009

Cielo iluminado

A Gad Zeevi porque en este país amamos a los corruptos, digo, inversionistas ausentes.

Preludio de un ¡bum!

Años más tiernos, pero no menos activistas. Marchas y protestas por las emanaciones de la Gulf. Finales de los ochenta, principios de los noventa. El olor a químicos se sentía fácilmente en casa. Una vez la EPA dejó unos tanques especiales para que midieran la calidad del aire. Venían en unas cajas de metal. Ohhh, la teconología americana.

Una vez tuvimos que salir de casa y dar vueltas por la ciudad porque el olor era demasiado fuerte. No podíamos dormir. Conferencias en la comunidad de Puente Blanco en Cataño. De Bayamón, de una urbanización con control de acceso, fuimos a apoyar (¿el aire no es acaso tuyo y mío...de todos?) . Yo era muy chico para atreverme a hablar y le instaba a mi viejo que dijera algo, que nuestra participación quedará plasmada en el récord. La primera vez que vi esos audífonos graciosos que transmitían la interpretación simultánea del inglés al español (y viceversa).

Y fue esta vez que me enteré que no debíamos estar aquí. Que las industrias estaban primero. Que luego el plan se abandonó. Que las industrias (y los billetes) estaban primero. Que luego el rió se canalizó. Y las industrias, claro, estaban aquí primero y sus tubos y sus millones; sus tanques y contribuciones. Crearon riqueza, mucha, que trajo más gente con sueños e hipotecas. Vino Levitt y le dejaron que construyera su pueblo. Pero y las comunidades en Cataño, ¿no estaban aquí antes del petróleo? ¿Los árboles, los humedales y el tatarabuelo del guaraguao herido que tomó muy sensiblemente el lente de un fotoperiodista del periódico? El huevo ni el ave vineron primero. Al principio hubo la tierra, el agua y los árboles. Luego llegó el hombre con su fuego.

La angustiosa incertidumbre de tener la cara contra el piso


Por más breve que haya sido el momento marcado en la cara de un reloj (10, 15, 20 segundos) no lo fue para la mía que asumía la posición contra las losetas frías de mi casa. Estaba en el segundo piso y al escuchar los estallidos sólo supe tirarme al suelo. Y sí, estallidos eran, ¿pero de qué? ¿Disparos vengando la masacre de La Tómbola? ¿Nos bombardeaban? ¿Un avión caído de los cielos?

Luego del estupor, de saber que la casa todavía se sostenía y de que me había librado de algo desastroso, salí a la calle con mi perro. Todos los vecinos salimos al mismo tiempo (luego de recomponerse del susto incial, de la taquicardia, de sentir la posibilidad del final tan cerca) y cuando miramos detrás de mi casa (donde se abre el bosque por donde antes pasaba el río) el humo se alzaba y el anaranjado de las llamas se reflejaba contra la pizarra de la noche. Fue entonces cuando dije en voz alta que no, no había sido un avión sino la Gulf, algo se reventó en la Gulf.

Los periodistas del futuro: la tribu de Facebook y Twitter


La demora con que la prensa tradicional, escrita y televisada, respondieron a este suceso manifiesta su creciente obsolescencia. Las emisoras radiales picaron alante, pero ninguno de los canales locales ni los periódicos de mayor circulación lanzaron algo. El Canal 6 empezó a transmitir como a eso de las dos, casi tres de la madrugada y Primera Hora logró actualizar su página web mucho más rápido que El Nuevo Día, pero ya, hacía horas, que los que se habían despertado por la explosión o los que nunca se habían dormido, se habían enterado de la catástrofe que había ocurrido en las cercanías de Cataño y Bayamón. Fue entre los mismos usuarios de Facebook y Twitter que se descartó la posibilidad de un accidente aéreo y las primeras imágenes y videos fueron suministradas por los "tipos comunes" de nuestro pueblo. Periodismo legítimo, sin comprometer su integridad a cambio de agendas políticas (claro, siempre y cuando no sea el de traer la noticia primero y recibir más comentarios), el 5to poder como lo llaman o periodismo ciudadano, no sólo está para quedarse, sino que está comenzando.

Todos los fuegos la colonia


Lo que no se hizo esperar fueron las unidades de rescate de los municipios. Tan pronto cesaron las explosiones pude escuchar una sinfonía de alarmas moviéndose por la ciudad. No se puede negar este hecho: el mecanismo de emergencia del estado reaccionó a tiempo y construyó infraestructura necesaria casi al instante para abrir caminos y traer agua desde la bahía. Una respuesta rápida y efectiva de parte de Luis Fortuño, para parar el catastrófico incendio y para también ponerle un poco de freno a su marcado declive político.

Pero el estado nuestro siempre ha fallado junto con sus sucesivos gobiernos. Su falla ha sido en la fiscalización de la empresa privada, sobre todo la petroquímica, la farmacéutica y la de construcción. El estado colonial de Puerto Rico --pasando primero por la agricultura a gran escala, donde el capital ausentista norteamericano dominó por medio siglo nuestra economía-- con tal de bajar un poco la tasa del desempleo y de llenarle los bolsillos a otros pocos, procura no hacerle mucho berrinche a los grandes intereses económicos e industriales que han venido a Puerto Rico a hacer riqueza y dejar casi ninguna (véase, por ejemplo, las ya desaparecidas 936, tildadas de milagrosas por el establishment colonial, y a la hora de irse, no dejaron en la eonomía local, no sólo el dinero esperado, sino tampoco el know-how para desarrollar grandes industrias locales, de capital puertorriqueño, como suele ocurrir en otras jursidicciones).

El gobierno puertorriqueño no le hace berrinche al evitar galantemente la imposición de mayores impuestos a las corporaciones foráneas; regalando más tierras fértiles al cemento; no luchando activamente para acabar con las leyes de cabotaje; no desarrollando la (para)diplomacia boricua; haciendo todo lo posible para encapsularnos cada vez más en el sistema estadounidense cortándonos las alas a nosotros mismo. En esto todos los gobiernos han sido culpables.

El factor ecológico o cuán fácil es despachar lo verde


"Un daño ambiental incalculable", fue el estribillo que plagó la prensa durante las horas del incendio, durante las 60 horas del mismo. Incalculable. ¿Con esta palabra qué se pretendía? ¿Atribuirse, de un plumazo, una preocupación ambiental, tan políticamente correcta en estos días verdes? La columna de humo se elevaba y los residuos tóxicos viajaban por el cielo y sabe el viento y las nubes dónde habrá ido a parar. Fue sólo hoy, a tres días de haberse extinguido el incendio, que El Nuevo Día se expresó sobre el ambiente ("El gran reto es ambiental"). Pero antes la habladuría era sobre lo que hacían o dejaban de hacer los políticos, las historias de terror de la gente, las fotos impactantes y las teorías de conspiración. El ambiente, muy bien gracias, "por lo menos se está moviendo hacia el Atlántico". Y yo pensando, vaya, entonces mientras el particulado caiga en el mar y se congestione la atmósfera alta, estamos a salvo de la contaminación. También pensé en la responsabilidad con nuestros vecinos del Caribe: ¿sabe alguien hasta dónde han llegado estos contaminantes y los posibles efectos que puedan tener?
¿Quién asume la responsabilidad? ¿Se podrán alegar reparaciones por los daños ambientales? ¿Qué hacer con CAPECO?

Y finalmente, ¿dónde está Gad (y Sila, Cantero Frau y los millones que le perdonaron)?

Para muestra sólo basta un botón, pero para los eñangotaos, sólo nos resta ver al Partido Popular. La fábula del león aquí y cordero allá es harta conocida, pero qué tal ésta del monstruo de tres cabezas. La ex gobernadora debe esclarecer esta condonación de parte de la deuda que tenía que satisfacer CAPECO por sus violaciones ambientales. Dinero que se perdió para ayudar a mejorar el ambiente, para educar, para invertir en nuevas tecnologías. Pero nada de eso es efectivo en Puerto Rico, porque la mentalidad es que hay que mantener felices a ciertas personas que no vienen a la isla ni invitados y con los gastos pagos. Son nuestros grandes desarrollistas, los inversores ausentistas, ese gran capital detrás de la cortina del management que asegura nuestro camino seguro al progreso (¿y al recogido del café?...yep, ¿quién dijo que tenía que llegar la república pa' irse pa'l campo a trabajar la tierra?).

Las llamas no sólo simbolizaron la agria lucha social que estamos sufriendo, sino que confirmó que alrededor de ellas teníamos, además de los bomberos heroicos, un gobernador crecido y alcaldes usurpadores de la sombra de grandeza de Fortuño, un pueblo que miró la humareda y el fuego como quien ve en su home theater el último blockbuster del cine hollywoodense. Tal y como nuestro querido Gad lo vio, aunque por satélite, en la sala de su casa en Israel.

jueves, 15 de octubre de 2009

Este blog apoya al Paro del 15 de octubre y a las luchas que se aproximan

Sin haber regresado me encontré con la universidad cerrada. Más clases perdidas, más atropellos de los que administran la cosa pública, el país. Hoy es viernes, ya terminó el sit-in de los compañeros de Derecho organizado valerosamente por el CAED(Comité de Acción de Estudiantes de Derecho), la Asamblea frente a Torre Norte; por descargue descolegiaron al Colegio de Abogados, el Supremo validó las escoltas y el Paro Nacional de ayer pasó a la historia. Ahora, porque el paso del tiempo nos brinda nuevas perspectivas, pasemos a hacer sentido y canalizar lo ocurrido en esta tórrida semana de octubre.

La vendetta como estrategia

El verdadero cambio del gobierno de Luis Fortuño es la torpeza con la que los apparatchiki han demostrado su visión de país. Si antes los gobiernos coloniales de turno hacían un esfuerzo para mantener esas voces acalladas, cubiertas en lindos eufemismos y discursos huecos, Fortuño, como fiel discípulo de las Reaganomics, ha encontrado su vocación en desmantelar a la clase pobre de Puerto Rico tanto física como moralmente para el beneficio de unos pocos. El uso de términos de la Guerra Fría no es una mera coincidencia: en Puerto Rico, al ser una nación en la periferia de los grandes cambios mundiales, todavía estamos implosionando al país a través de ideologías absolutistas, tanto de izquierda como de derecha.


El interés de Fortuño de hipotecar al país bajo los peores términos responde a dos razones principales: sus vínculos corporativos con el gran capital que chocan de frente con los intereses de las comunidades y ciudadanos "que no pueden comprar limbers", y su ideología republicana-neoliberal que ve en la organización de masas un peligro inminente porque busca transformar, reenfocar y empoderar a los que no tienen gran participación económica ni política.

La combinación de ambas razones sólo va a causar una cosa: la eventual radicalización del sector mayoritario de Puerto Rico (los pobres y la clase media asalariada) que va a empezar a vivir un empeoramiento sustancial en su calidad de vida. Y es la calidad de vida, el sentido de comunidad, los valores inmutables de los puertorriqueños, lo que este gobierno no siente, entiende ni mucho menos busca proteger.

El cálculo político muchas veces se queda corto de abarcar al componente humano. Son incontables los efectos que emanan del desempleo, las faltas de oportunidades y un tren de vida que favorece al privilegiado y las respuestas que formulan la clase política dominante colonial (azules y rojos) para responder a ellas están más que desprestigiadas. Pero se persevera en ellas, para cuadrar dentro de un marco ideológico-político en particular, para no asustar al americano, para llevar esto hacia una estadidad inasequible o a la continuación perpetua del protectorado indecoroso.

Mayordomos eternos y bochornosos. Esos son los gobernadores de Puerto Rico. Muñoz Marín empezó con la tradición y Fortuño (que hábilmente ha sabido citar a "El Vate" en sus discursos) la ha perfeccionado: vamos a radicalizar a las "garrapatitas vividoras", cortarle el oxígeno, quitarle el Colegio, seguir derrochando el erario en custodiar a los ex gobernadores, en contratos millonarios (may the real Edwin Mundo, please stand up?), a acabar con el Fideicomiso del Caño y pa' fuera los empleados públicos. Crear una radicalización --ya se está hablando en varios círculos-- para invocar el Patriot Act. Y no estoy halando este tema por los pelos, es que ya todo el río subterráneo de los temores y visiones de Puerto Rico ha salido a la superficie. Desde este verano hasta ayer mismo los medios tradicionales y no tradicionales de prensa han captado en varias frases y comportamientos elocuentes de Fortuño y Cía la insensibilidad e incapacidad para gobernar a un país como el nuestro. Ya se ha trazado la línea entre ellos y nosotros: para ser afortunado hay que ser rico y si no, pues a jugar la Loto, las crápulas son las que protestan, las garrapatitas las que organizan a las comunidades, los del Fideicomiso son unos buscones, los comunistas los que intentan frenar el atropello de la policía, los cineastas, escritores, artistas y otros trabajadores de la cultura hay que censurarlos en nombre de la moral de unos y sacarlos de carrera a favor del gran capital; terroristas son los que llaman a abrir los portones de la Universidad, los que mueven al pueblo a protestar, los que se oponen al gobierno, los que buscan transformar.

Se ha formado una cadena de eventos que en realidad son castigos para arrinconar a los que se dignan de elevar su voz contra el conformismo y el atropello. La descolegiación del Colegio va de la misma mano con el atentado que cerró a la universidad esta semana. Si seguimos conectando los puntos llegamos al contubernio neoliberal-fascista entre la legislatura, el Municipio de San Juan y el ejecutivo en contra del Fideicomiso ("lo más importante es el empoderamiento individual", subrayó nefastamente Fortuño) y al desalojo xenofóbico de Villas del Sol.

El martes 13, el Supremo le dio su bendición a las escoltas (para guisar no hay diferencias entre azules y rojos) y descolegió a los abogados mediante una aprobación por descargue, así incumpliendo (aunque, en serio, ¿se esperaba lo contrario?) la promesa del Presidente del Senado, Thomas Rivera Schatz (y de otros senadores) de llevar un proceso transparente y de altura. De este modo, Tommy se vengó, como un nene chiquito, de la efectiva mediación que el Colegio había prestado horas antes, en el impasse entre el CAED y la policía en la Avenida Ponce de León.

Jorge Santini, Thomas Rivera Schatz, Marcos Rodríguez Ema, Kenneth McClintock y Fortuño se creen que tienen el país en bandeja de plata listo para repartírselo y la estrategia que han seguido lo confirma. Pretender acabar con la disidencia, la denuncia, el grito del que no puede ejercer sus derechos de otra forma y al mismo modo llamar a mantener inmaculado el mal llamado "imperio de la ley y el orden", es una hipocresía. No se puede preservar el contrato social imperturbable si las condiciones sociales no lo permiten. Puerto Rico puede muy bien llegar, en cualquier momento, a ese punto. Y tal parece que así lo está buscando el partido en el gobierno.

¡Que el paro no se detenga, que mañana toca a la Isla entera!


Ante este escenario, los compañeros de la Escuela de Derecho han acallado las voces pusilánimes que quieren ver a un estudiantado dócil, encerrado en bibliotecas y salones. La desobediencia civil, la amplia convocatoria y la presencia sistemática en las luchas más importantes de nuestro país debe servir de catalítico para reformar la profesión jurídica y el estatus actual de los asuntos en Puerto Rico. El Paro de ayer fracasa si no sirve para "revolcar el hormiguero" como siempre nos recuerda la profesora Morales-Cruz. No es que la lucha va a comenzar ahora (¡la misma comenzó hace tanto!), es que la lucha se debe dar desde cualquier trinchera. En el Paro o dentro del Paro, ya lo vaticinó de Diego: "dentro del régimen, en contra del régimen".

Se debe buscar un moméntum más duradero para provocar los cambios antes que se le venza el término a este gobernador. Para bien o para mal, el camino que está llevando este gobierno causará, más temprano que tarde, que lo que ayer fue un paro y anteayer varios episodios importantes de desobediencia civil, crezca en un movimiento político social (me imagino a soberanistas junto con independentistas, estadoístas desencantados, no afiliados y grupos civiles, religiosos y alternativos) que pueda permanentemente combatir las injusticias y diseñar un tan necesitado plan nacional, inclusivo y realista.

Del Paro a la Huelga nacional un paso no es, pero esa debe ser la próxima meta y para eso se debe trabajar. Los chinos han podido ver, por siglos, las oportunidades detrás de las crisis: el carácter para la palabra crisis, 危机, weiji, contiene siempre la semilla para nuevos comienzos. Nos toca a todos, para salvar la nación puertorriqueña, no desaprovechar el cruce de caminos que se aproxima para acabar con el inmovilismo social y la sórdida realidad que consume nuestros días.

Todas las fotos (c) Regina Rodríguez Manzanet. Para ver más de su talentoso lente, vaya aquí.

Más fotos del Paro gracias a José Borges por aquí.

miércoles, 6 de mayo de 2009

Los Increíbles Vengadores Públicos - ¡Colecciónalos ya!

Si el secreto para paliar las crisis económicas es el consumo desmedido, el gobierno anexionista que ahora gobierna la colonia debería ofrecerle a los futuros desempleados públicos incentivos para crear cuanta parafernalia haya de la nueva ganga de los también llamados Vengadores Azules y lanzar varias series pseudolimitadas de muñequitos, camisetas, tazas, posters y hasta cómics de estos seres especiales que desde el Capitolio nos quieren proteger con su súpermoral y súperpoderes.  

En Estados Unidos han mercantilizado hasta más no poder la imagen de los Obama y no dudo que además de los chinos (porque es obvio que es en ese gigante asiático donde se elaboran toda la porquería que Occidente consume), algunos estadounidenses --capitalistas pequeños de buena fe-- hayan recibido su partida de beneficios y hayan podido progresar.  Si Fortuño con todo lo very Republican que es, se ha copiado hasta del sitio web de Obama, no vendría mal enmendar esa Ley de Emergencia Fiscal y añadir un artículo que lea:  Incentivos Para la Creación de Objetos de Colección Criolla.  Entonces veremos cómo se activa la fiebre de las figuritas de acción de nuestros [voz con eco extendido:] Increíbles Vengadores Públicos.  

Luis Fortuño con su disfraz de El Vengador del Empleo Público, El Limonazo o  El Mega-Limpiabotas de la Banca.

Pedro Pierluisi en piel de su alter ego más reconocible:  Alicate Sudoroso.

Kenny McClintock y sus imperdibles:  Súper McArrodilla'o, el ya infame Dr. Kajita Feliz Más Barata con la Estadidad o El Justiciero del Estado Invisible.

Thomas Rivera Schatz, que cuenta con una sarta de súperpoderes (y súperconjuros), guarda sus disfraces de spandex en su oscuro clóset de donde salen héroes tan temibles como Sexy Schatz (gracias Miguel Rodríguez Casellas), La Promesa Torcida o El Siervo Salvaje de la Iglesia.

Jennifer González  quien deleitará a los coleccionistas con su queridísima representación de Chiquitota, pero además contaremos con La Mujer Ballena o La Doncella de las Flores Muertas (en honor a Julito Labatut).

La lista sería extensa, tengo que admitirlo, pero no puedo cerrar esta entrada sin mencionar a Evelyn Vázquez ya que ella sería la pareja tipo Batman y Robin de Sexy Schatz.  Sé que sus figuras serían las más aclamadas por el público, porque, cómo podríamos dejar de comprar a La Buceadora Infiel, El Bombón Explosivo, La Mujer que Araña y La Intelectual Intrépida.

Y tomen nota, novelistas y artistas gráficos:  ¿acaso no vendría bien una novela gráfica de éstos, nuestros súperhéroes favoritos?

jueves, 2 de abril de 2009

Los vientos de abril

A tres meses de coger (involuntariamente) la "guagua del cambio de Fortuño", comparto este comentario que no me quisieron publicar en El Nuevo Día.

Los vientos de abril

Por:  Luis Ponce Ruiz - Estudiante de Derecho


Vientos atribulados y violentos se ciernen sobre el país.  


El huracán azul de noviembre no pasó y se fue:  se ha estacionado sobre Puerta de Tierra y desde allí las ráfagas llevan, en su ímpetu, aire de discrimen, lluvia de fanatismo político y escombros de vendetta contra no sólo la libertad de expresión, sino contra cualquiera que no se suscriba al pequeño lindo mundo de los valores correctos, de la moral absolutista y de la fe servilista-libremercadista de la mayoría legislativa.


Un viento de fuego que pretende incinerar las protecciones constitucionales desde la separación de iglesia y estado hasta el derecho de la intimidad que cobijan a todos los ciudadanos e instituciones por igual.  Fuego con la efe de Fortuño para saquear a la Universidad de Puerto Rico.  Ahora todo el que no coma la hostia azul no sólo es un torcido, sino un terrorista.  Una revisión del Macartismo , esta vez bajo la sombra de una palma que se crece en la fiebre de Bush.


Una ráfaga de venganza para acallar al Colegio de Abogados.  ¿A qué se debe esto?  ¿A un resentimiento más antiguo que su defensa de los valores nacionales?  ¿A su condena del colonialismo y a los poderes omnímodos federales?  ¿Un odio visceral por ayudar a los más pobres o por hacerle un velorio a un patriota que derramó las vísceras por este pueblo chico?  


Es pues, un huracán de miedo.  Terror a lo distinto.  Obtuvieron mayoría y ahora, ya es evidente, se sienten más amenazados que nunca, porque, ¿de qué otra manera explicar el constante hostigamiento contra los que apoyan el derecho de las mujeres a abortar, de los homosexuales a amar, de los universitarios a estudiar y de los disidentes a diferir? 


El país necesita soluciones para los desempleados, oportunidades para el pobre que hoy --gracias a los excesos de los más ricos-- es más pobre aún.  A acabar con el problema del crimen legalizando y medicando las drogas que hoy son ilícitas.  A asignar los fondos necesarios y más que merecidos, a la Universidad de todos los puertorriqueños.  Pero mientras el legado conservador en los Estados Unidos lo están barriendo fuera de la casa, en Puerto Rico está entrando por la cocina y el aula, amenazando la conciencia y la inteligencia.

miércoles, 5 de noviembre de 2008

Desde su estatus de Nomádica, La tribu comenta sobre la política puertorriqueña

Ayer no voté en las elecciones de Puerto Rico.  Cierto, no he estado en el país desde mediados de julio pero mi extensa ausencia demuestra que sí pude haber hecho los trámites para votar ausente.  Pero no lo hice porque quería mantenerme alejado de todo el torbellino político, quería estar en paz en Buenos Aires disfrutando la dicha de perderme otro evento eleccionario en mi país.




Si participaba hubiese votado por el PIP porque mi conciencia así siempre me lo ha dictado.  Pero en términos prácticos y para ayudar a propiciar un cambio genuino hubiese votado por Rogelio y su PPR.  Siempre he sido y seré independentista, pero me alegro que ayer el PPR haya sacado más votos que el PIP. El idealismo cerrado de la cúpula de ese partido se tornó ayer más evidente que nunca.  Rubén y Fernando ya dieron lo que tenían que dar en el 2000 con lo de Vieques.  Ver a un Rubén nuevamente frente al micrófono es ver a un abuelo resondrando a los nietos sobre lo malo que es el Wii y el iPod porque nada es mejor que el radio.  Así lo vi yo ayer.  Edwin y el nuevo liderato que se ha formado bajo la tutela de Rubén tiene que romper con él para salvar el PIP.  El problema no es el partido, son las ideas mohosas y el virus de inacción y conformismo de Rubén y Fernando.  La base del partido tiene que elegir a un nuevo presidente.  La inscripción del PPR y este quinto fiasco del PIP es más que una lección, es la alarma para genuinamente traer un cambio radical en el partido y en el independentismo para romper con el pasado y con el elitismo y crear un nuevo manifiesto independentista para el S. XXI.  El MINH debe igualmente repensar su apoyo a candidatos populares y dejar de vivir en la Guerra Fría:  Cuba, y menos Venezuela, no son amistades útiles para adelantar la independencia.  No sugiero romper con los lazos que se han forjado históricamente, pero sacarlos del carrito de enfrente, buscar otros amigos, como la mayoría de los puertorriqueños.  La independencia significa no depender de Estados Unidos, por lo tanto tampoco podemos depender de los cubanos y venezolanos para llevar a cabo nuestra lucha.


En cuanto a Aníbal Acevedo Vilá y su primera -y bien merecida- derrota electoral hay una gran moraleja:  el ELA y ELA mejorado han llegado a su fin.  Lo que hace falta es un giro total del PPD hacia la soberanía de Puerto Rico.  No soy de los que le achacan la derrota de AAV al encontronazo que tuvo con los federales y a su discurso en el Coliseo de Puerto Rico, más bien, la gente votó por Fortuño por la aparente ineficacia del ejecutivo popular durante este pasado cuatrenio.  Muchos habrán votado por Fortuño por el miedo provocado por la mera mención de AAV de la palabra soberanía, pero esos no son la mayoría.  Al final convenció más el mensaje de cambio de Fortuño (por más vacío que sea y será).  AAV vio lo nefasto que puede ser el aparato federal en la Isla y como figura máxima del PPD debe, junto a Willie y demás soberanistas populares, revisar dónde está su conciencia y dónde radica el verdadero cambio.  Fortuño es más de lo que estamos acostumbrados:  otro gobernador de la colonia que por su historial y falta de agallas para resolver con creatividad y sin miedo los problemas que nos estrangulan (el tráfico de drogas, la pobreza, el desastre ecológico, los derechos civiles y el colonialismo), recurrirá a las mismas recetas de siempre fomentadas por el gobierno federal en colaboración con su ya legendario servilismo hacia los grandes intereses económicos.  Será otro impotente más como casi todos los anteriores, inclusive, como el mismísimo AAV.  Este ciclo de cambios de partidos en el poder se seguirá repitiendo hasta que varios sectores (quizás el PPR, un PIP recreado, unos populares soberanistas o un movimiento social de vanguardia) vea críticamente el estado de Puerto Rico y su relación con Estados Unidos y el mundo y se mueva a crear un proyecto nacional puertorriqueño.  Eso ni la ola positiva de Obama en EE.UU. ni el falso cambio que traerá Fortuño (¡es el mismo estribillo de Rosselló, por Dios!) lo podrán provocar. Obama, después de todo, es el jefe de Fortuño y a Obama no sólo no lo elegimos nosotros, sino que como todo presidente estadounidense, su principal interés será su nación:  los Estados Unidos de Norteamérica. 

Obama y un verdadero cambio...

...que nada tiene que ver con el supuesto cambio del que habla Luis Fortuño para Puerto Rico.


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La tribu errante