lunes, 19 de octubre de 2009

Desde la Escuela de Derecho: Lo más nuevo en la blogósfera

Reconocidos y respetados, el blog de los profesores de la Escuela de Derecho, Derecho al derecho, el de la Prof. Érika Fontánez Torres, Poder, espacio y ambiente, y el del Prof. Hiram Meléndez Juarbe, ...elplan..., han estado en la web desde hace ya algún tiempo. Los tres han sido punto de referencia y encuentro para los aliados de las causas justas, de la crítica y la academia. Han llenado, sin lugar a dudas, un espacio necesario entre los blogs boricuas.

Curioso --y más que bienvenidos-- son los blogs que han florecido en la blogósfera en días recientes y en especial en octubre, mes donde además del calor que se sigue arrastrando del verano (¿quién dijo calentamiento global?), está el sudor y fragua de las protestas, de los paros, de los cierres, piquetes y calletrecerías. Un mes convulsionado donde parte del resultado haya sido esta proliferación --y también reactivación-- de blogs como vehículos de libertad de expresión dice mucho sobre el afán del estudiantado y jóvenes profesionales en contribuir a la discusión pública sobre los problemas que aquejan a la nación (a la nuestra, a la puertorriqueña, y no a la mendigada como cree McCajita Feliz). Y dentro de ese torbellino de ideas, de entradas, sugerencias, disgustos y críticas es donde se regenera y fortalece nuestra democracia imperfecta.

Si ahora el aparato estatal va a vigilar lo que publican y anuncian los blogs de los estudiantes puertorriqueños (caramba, pareciera que estos neoliberales del penepé se están pareciendo cada vez más a los comunistas chinos), pronostico que incurrirán en más gastos al tratar de seguirle el rastro a estos blogs alternativos, disidentes y polémicos, casi todos concebidos en el tumulto de este octubre de 2009. ¿Alguien dijo miedo?

Cuentas y cuentos de Fernando Moreno (pre octubre)
Refugio Jurídico de Carlos Saavedra Gutiérrez (pre octubre)
Pensamiento, derecho y política de Luis Alberto Zambrana et al.
Sentido Común de Gamelyn Oduardo
Nananinas de Mariana Muñiz Lara
Garabato Mental de Irisel Collazo Nazario
Biodiversidad de Puerto Rico de Héctor J. Claudio Hernández
Rincón de la cinefilia de Julián Díaz Morales y Yanin M. Dieppa

jueves, 15 de octubre de 2009

Este blog apoya al Paro del 15 de octubre y a las luchas que se aproximan

Sin haber regresado me encontré con la universidad cerrada. Más clases perdidas, más atropellos de los que administran la cosa pública, el país. Hoy es viernes, ya terminó el sit-in de los compañeros de Derecho organizado valerosamente por el CAED(Comité de Acción de Estudiantes de Derecho), la Asamblea frente a Torre Norte; por descargue descolegiaron al Colegio de Abogados, el Supremo validó las escoltas y el Paro Nacional de ayer pasó a la historia. Ahora, porque el paso del tiempo nos brinda nuevas perspectivas, pasemos a hacer sentido y canalizar lo ocurrido en esta tórrida semana de octubre.

La vendetta como estrategia

El verdadero cambio del gobierno de Luis Fortuño es la torpeza con la que los apparatchiki han demostrado su visión de país. Si antes los gobiernos coloniales de turno hacían un esfuerzo para mantener esas voces acalladas, cubiertas en lindos eufemismos y discursos huecos, Fortuño, como fiel discípulo de las Reaganomics, ha encontrado su vocación en desmantelar a la clase pobre de Puerto Rico tanto física como moralmente para el beneficio de unos pocos. El uso de términos de la Guerra Fría no es una mera coincidencia: en Puerto Rico, al ser una nación en la periferia de los grandes cambios mundiales, todavía estamos implosionando al país a través de ideologías absolutistas, tanto de izquierda como de derecha.


El interés de Fortuño de hipotecar al país bajo los peores términos responde a dos razones principales: sus vínculos corporativos con el gran capital que chocan de frente con los intereses de las comunidades y ciudadanos "que no pueden comprar limbers", y su ideología republicana-neoliberal que ve en la organización de masas un peligro inminente porque busca transformar, reenfocar y empoderar a los que no tienen gran participación económica ni política.

La combinación de ambas razones sólo va a causar una cosa: la eventual radicalización del sector mayoritario de Puerto Rico (los pobres y la clase media asalariada) que va a empezar a vivir un empeoramiento sustancial en su calidad de vida. Y es la calidad de vida, el sentido de comunidad, los valores inmutables de los puertorriqueños, lo que este gobierno no siente, entiende ni mucho menos busca proteger.

El cálculo político muchas veces se queda corto de abarcar al componente humano. Son incontables los efectos que emanan del desempleo, las faltas de oportunidades y un tren de vida que favorece al privilegiado y las respuestas que formulan la clase política dominante colonial (azules y rojos) para responder a ellas están más que desprestigiadas. Pero se persevera en ellas, para cuadrar dentro de un marco ideológico-político en particular, para no asustar al americano, para llevar esto hacia una estadidad inasequible o a la continuación perpetua del protectorado indecoroso.

Mayordomos eternos y bochornosos. Esos son los gobernadores de Puerto Rico. Muñoz Marín empezó con la tradición y Fortuño (que hábilmente ha sabido citar a "El Vate" en sus discursos) la ha perfeccionado: vamos a radicalizar a las "garrapatitas vividoras", cortarle el oxígeno, quitarle el Colegio, seguir derrochando el erario en custodiar a los ex gobernadores, en contratos millonarios (may the real Edwin Mundo, please stand up?), a acabar con el Fideicomiso del Caño y pa' fuera los empleados públicos. Crear una radicalización --ya se está hablando en varios círculos-- para invocar el Patriot Act. Y no estoy halando este tema por los pelos, es que ya todo el río subterráneo de los temores y visiones de Puerto Rico ha salido a la superficie. Desde este verano hasta ayer mismo los medios tradicionales y no tradicionales de prensa han captado en varias frases y comportamientos elocuentes de Fortuño y Cía la insensibilidad e incapacidad para gobernar a un país como el nuestro. Ya se ha trazado la línea entre ellos y nosotros: para ser afortunado hay que ser rico y si no, pues a jugar la Loto, las crápulas son las que protestan, las garrapatitas las que organizan a las comunidades, los del Fideicomiso son unos buscones, los comunistas los que intentan frenar el atropello de la policía, los cineastas, escritores, artistas y otros trabajadores de la cultura hay que censurarlos en nombre de la moral de unos y sacarlos de carrera a favor del gran capital; terroristas son los que llaman a abrir los portones de la Universidad, los que mueven al pueblo a protestar, los que se oponen al gobierno, los que buscan transformar.

Se ha formado una cadena de eventos que en realidad son castigos para arrinconar a los que se dignan de elevar su voz contra el conformismo y el atropello. La descolegiación del Colegio va de la misma mano con el atentado que cerró a la universidad esta semana. Si seguimos conectando los puntos llegamos al contubernio neoliberal-fascista entre la legislatura, el Municipio de San Juan y el ejecutivo en contra del Fideicomiso ("lo más importante es el empoderamiento individual", subrayó nefastamente Fortuño) y al desalojo xenofóbico de Villas del Sol.

El martes 13, el Supremo le dio su bendición a las escoltas (para guisar no hay diferencias entre azules y rojos) y descolegió a los abogados mediante una aprobación por descargue, así incumpliendo (aunque, en serio, ¿se esperaba lo contrario?) la promesa del Presidente del Senado, Thomas Rivera Schatz (y de otros senadores) de llevar un proceso transparente y de altura. De este modo, Tommy se vengó, como un nene chiquito, de la efectiva mediación que el Colegio había prestado horas antes, en el impasse entre el CAED y la policía en la Avenida Ponce de León.

Jorge Santini, Thomas Rivera Schatz, Marcos Rodríguez Ema, Kenneth McClintock y Fortuño se creen que tienen el país en bandeja de plata listo para repartírselo y la estrategia que han seguido lo confirma. Pretender acabar con la disidencia, la denuncia, el grito del que no puede ejercer sus derechos de otra forma y al mismo modo llamar a mantener inmaculado el mal llamado "imperio de la ley y el orden", es una hipocresía. No se puede preservar el contrato social imperturbable si las condiciones sociales no lo permiten. Puerto Rico puede muy bien llegar, en cualquier momento, a ese punto. Y tal parece que así lo está buscando el partido en el gobierno.

¡Que el paro no se detenga, que mañana toca a la Isla entera!


Ante este escenario, los compañeros de la Escuela de Derecho han acallado las voces pusilánimes que quieren ver a un estudiantado dócil, encerrado en bibliotecas y salones. La desobediencia civil, la amplia convocatoria y la presencia sistemática en las luchas más importantes de nuestro país debe servir de catalítico para reformar la profesión jurídica y el estatus actual de los asuntos en Puerto Rico. El Paro de ayer fracasa si no sirve para "revolcar el hormiguero" como siempre nos recuerda la profesora Morales-Cruz. No es que la lucha va a comenzar ahora (¡la misma comenzó hace tanto!), es que la lucha se debe dar desde cualquier trinchera. En el Paro o dentro del Paro, ya lo vaticinó de Diego: "dentro del régimen, en contra del régimen".

Se debe buscar un moméntum más duradero para provocar los cambios antes que se le venza el término a este gobernador. Para bien o para mal, el camino que está llevando este gobierno causará, más temprano que tarde, que lo que ayer fue un paro y anteayer varios episodios importantes de desobediencia civil, crezca en un movimiento político social (me imagino a soberanistas junto con independentistas, estadoístas desencantados, no afiliados y grupos civiles, religiosos y alternativos) que pueda permanentemente combatir las injusticias y diseñar un tan necesitado plan nacional, inclusivo y realista.

Del Paro a la Huelga nacional un paso no es, pero esa debe ser la próxima meta y para eso se debe trabajar. Los chinos han podido ver, por siglos, las oportunidades detrás de las crisis: el carácter para la palabra crisis, 危机, weiji, contiene siempre la semilla para nuevos comienzos. Nos toca a todos, para salvar la nación puertorriqueña, no desaprovechar el cruce de caminos que se aproxima para acabar con el inmovilismo social y la sórdida realidad que consume nuestros días.

Todas las fotos (c) Regina Rodríguez Manzanet. Para ver más de su talentoso lente, vaya aquí.

Más fotos del Paro gracias a José Borges por aquí.

miércoles, 30 de septiembre de 2009

Tantas veces Breñas


La flaca de la gorrita cammo y bikini engullido entre las nalgas está en la orilla dándole chupitos de cigarillo a su novio que está metido hasta las rodillas en la playa. Bastante nalgona para ser flaquita, pensó Pedro. Hay veces que las flacas vienen así, Pedrito, Jefté le adivinó la mirada. ¿Fumar en el agua? ¿Será tan bueno? ¿Qué crees?, lo evadió Pedro. Con lo que sales, Pedrito, con lo que sales.


La misma flaca con un tatuaje de carácteres chinos encima de la nalga izquierda. Todas tienen una variación de esos signos, es lo último. Uy, Pedrito, qué bien se ven…ahí encimita del bikini, ¿en la caderita? ¿Abrimos las sillas o qué?, le cortó Pedro. Le siguieron Morrison y Chino. La neverita es mía y hacia ella corrió Jefté.


Pedro se dispuso a desdoblar su silla de playa y cuando lo hizo diez cucarachas enormes salieron nerviosas, con las antenas alertas, del interior. ¡Está cabrón, esto es un asco!, gritó Pedro. ¿Desde hace cuánto no vas a la playa, Pedrito? ¡A matarlas!, Morrison las perseguía y trataba de pisarlas con el talón desnudo. Pedro ni se acercaba, mira, deja eso… ¡Písalas todas, que no quede ni una!, ordenaba con chancleta en mano, desde lejos, haciendo el amague de lanzarla para acabar con uno de esos insectos. El Chino les tiraba arena tratando de sepultarlas.


Jefté, por el contrario, reaccionó a lo de las cucarachas abriendo una cerveza y sentándose sobre la neverita. El sol de la una de la tarde, una cerveza bien helada y el tatuaje chino alejándose de poco a poco: no tenía que inmutarse por unas simples cucarachas. Cualquiera que lo viera diría que sólo perseguía con la vista a esas cimbreantes nalgas que devoraban el bikini. Pero no. Jefté se preguntaba si todo lo que hoy celebraban –delatar, informar, en fin, hacer lo que hicieron– daría el resultado esperado. Fue entonces cuando se tiró a la arena tratando de esquivar la silla de Pedro que, junto a algunas cucarachas, volaba por los aires.


«¡Uh, oh!»


Pedro volvió a matar una araña bajo la incandescencia de su lámpara de escritorio. Hacía dos años, cuando tenía dieciséis, que no atrapaba a una de esas arañitas inofensivas que se cuelan por las ventanas, la había encerrado en una copita plástica volteada y la había puesto bajo la luz. Muchas veces había verificado que estas lamparitas compradas en un pulguero de Massachusetts tenían una luminosidad intensa y voraz. Derretían hasta el plástico, le escribía a su maestra de inglés en el ICQ cuando ya no encontraba qué más decirle. Pedro recordaba esas noches de hace ocho años el día en que decidió buscar el récord de las conversaciones que tuvo con ella. López Nieves va a estar muy contento, se dijo cuando encontró las casi doscientas páginas de transcripciones que había impreso meses atrás.


Pedro lee las transcripciones de ICQ:


»CĤεłŸ«(10/1/99-11:14:23PM): hoy no pasaste por el salón… te extrañé, t pasa algo?

Mălądīnø(10/1/99-11:14:27PM): estaba cansado……y frustrado

»CĤεłŸ«(10/1/99-11:14:28PM): me hiciste falta

»CĤεłŸ«(10/1/99-11:14:28PM): de q??

Mălądīnø(10/1/99-11:14:31PM): es que bueno, tú en la escuela y uno ahí viéndote sin poder hacer nada…

»CĤεłŸ«(10/1/99, 11:14:31PM): hacer q???

Mălądīnø(10/1/99-11:14:35PM):pues estar junto a ti, bes……

……….

Mălądīnø(2/13/00-12:20:46AM): la pasaste bien?

»CĤεłŸ«(2/13/00-12:20:49AM): Sí. Gracias por todo. Hacia tiempo que no me pasaba algo asi…

Mălądīnø(2/13/00-12:20:53AM): Así cómo?

Mălądīnø(2/13/00-12:20:54AM): Tú sabes lo que siento por ti…

»CĤεłŸ«(2/13/00-12:20:59AM): Y por eso te doy las gracias… eres alguien especial.

Mălądīnø(2/13/00-12:21:03AM): sabes?, me haces feliz

……….

Mălądīnø(2/25/00-10:43:07PM): te quiero desnuda, cerca de mí, sentirte respirar y tenerte por detrás, mantenerme dentro y hacerte estallar conmigo, al mismo tiempo, al mismo instante

»CĤεłŸ«(2/25/00-10:43:13PM): Wow! Son palabras mayores…

»CĤεłŸ«(2/25/00-10:43:14PM): hay más de dónde vino eso?

Mălądīnø(2/25/00-10:43:22PM): Hay más, mucho más… cuándo será?… tú sólo dime y ahí llego… no puedo esperar… quiero conocer como es con una mujer mayor…

»CĤεłŸ«(2/25/00-10:45:14PM): …mi familia tiene una casa en Breñas…

……….

Mălądīnø (12/04/00-11:10:38PM):estás ahí? Pq no respondes?? jelouuuu!

Mălądīnø (12/04/00-11:13:48PM):hoy no te vi en el colegio, estás bien?, quiero saber… te llamé pero estaba ocupado, por eso intento por aquí…

Mălądīnø (12/04/00-11:13:59PM): fue algo que hice, dije?

»CĤεłŸ«(12/04/00-11:23:15PM): no, Pedro… es que estoy cansada del colegio… me quiero ir de allí

Mălądīnø (12/04/00-11:23:19PM): déjame ayudarte

……….


«¡A Bebo’s, aunque la bulla no nos deje hablar!»


¿Llamo o no llamo? ¿Qué le digo? Sí, hola, busqué su número en la universidad y pensé llamarle… No, así no. Buenas, doctor López Nieves, le habla Pedro Carmona Nazario, un seguidor suyo, y quiero invitarlo a Bebo’s para hablar de una novela...de mi novela.


Sé que en Bebo’s el ruido se refleja en los precios. Que hay una pantalla inmensa proyectando el bloque telenovelero de seis a diez, pero cualquier asopao es bueno. Y, ¡ah!, acabarlo todo con un morirsoñando o un frappé de papaya… Ya usted sabe por qué los gringos llegan hasta la calle Loíza, rico, barato y pintoresco. Tengo que llamarlo.


O mejor, qué tal abordarlo así: He leído todos sus libros y quiero, como usted, trocar la historia, bueno, mi historia. ¿Podríamos hablar sobre esto? Yo invito, por supuesto. Hay venganza, sexo entre estudiantes y maestras como está de moda en estos días y mire que todo esto pasó en 1999, 2000 y 2001. Con una protagonista bien educada, pero bueno, usted sabe, una mujer fatale, y, ah, sí, con un culo esférico y vello púbico bien arregladito en un landing strip. Pero qué dices, ¡¡qué dices!! Así te engancha y ya se te esfumó la oportunidad con el doctor. Pues sí, ella una maestra, veintiséis años, imagínela con esos pantalones de oficina bien apretados, con una blusita también pegadita, caminando por los pasillos de un colegio de varones. Sí, así mismo iba a la escuela. Ya ni se lo imagina. Lo siente. Véala besándose con sus estudiantes, y ahora no con algunos estudiantes sino con media escuela y no sólo besándose...exacto. Y nosotros, los más cercanos a ella ni por enterados. Creyendo todo lo que nos decía, rebelándonos contra las injusticias que la administración supuestamente siempre le hacía. Éramos algo preciado para ella; éramos su fan club incondicional.


Hay que ir preparado para enfrentar al doctor López Nieves. Bien documentado. Me tiene que contestar: ¿es posible hacer ficción de algo tan real y personal como esta historia? ¿Cambio nombres, los dejo igual? La suerte siempre ha estado de su lado porque usted escribe de gente muerta o inventada… De hecho, El corazón de Voltaire, me lo devoré tan pronto salió el mes pasado, estupendo. Pero yo, en cambio, voy a escribir sobre gente viva. Sepa que todavía recibo noticias de la maestra. Cada vez que alguien la ve la información siempre llega hasta mí. ¿Ve cómo la gente no ha olvidado lo que pasó hace ocho años?


Quiero tergiversar mi historia para salir de ella, matar a esta locura que me consume… Cuando me escuche el doctor me dirá que es demasiado obvio, que tengo que involucrarme en otras cosas, dejar esto a un lado. Pero ahí mismo le respondo que, por eso, usted es el único que me puede ayudar. Lo sé, me rechazará.


Todo lo que pretendo hacer, ¿es válido en la literatura? ¿No caeré en las mismas cosas de siempre? ¿O me mandará a Ciudad Seva? No, ahora sí que no lo vas a llamar, y olvídate de invitarlo a un morirsoñando o a una Coca-Cola, él sólo toma Pepsi sin cafeína.


«¿La venganza es felicidad?»


Breñas, Breñas, Breñas, repetía Pedro, tirado en la arena. Pedrito, ya para. ¿Lo hicimos o no lo hicimos? Hablamos con el director... ¿Acaso no era lo que querías hacer con la misi? Fue venganza, te lo dije siempre, Morrison volvía a hacer su punto. El Chino sólo abría la boca para tomar más cerveza.


Gordo, nunca más la volverán a contratar... Esto se ha regado por todos lados, ya hiciste lo que querías, ¿verdad Pedrito? ¿No te sientes feliz de haberla jodido? Nosotros somos los que estamos jodidos, Jefté, nosotros, Morrison no se cansaba de repetir. Gordo, si fuiste tú el que conseguiste las conversaciones de ICQ, tú fuiste el que entraste a su computadora.


No fue venganza; no, lo hicimos por nosotros. ¡No! ¡Fue por ti! ¡Cállate, Morrison! Lo hicimos para que no vuelva a ocurrir. Pedro pensó en levantarse pero prefirió quedarse acostado en la arena. Su silla estaba nuevamente cerrada: él no se quería sentar en lo que hasta hace poco había sido un nido de cucarachas.


Entonces, Pedrito, ¿por qué esa cara? ¿Por qué sigues ahí tomando y tomando (mira, ya casi nos has acabado las cervezas) y pensando en Breñas cuando Edison le metió mano? Eso es lo que le molesta, Jefté, por eso nos hizo hacer esto... ya sabía yo, Pedro, tenías envidia, estabas herido. No sabes de lo que hablas, además no fui yo quien jaqueó su máquina: fuiste tú, Gordo. ¡Ja!, ahora me dices gordo como el maricón de Jefté. Lo que pasa es que Jefté conoce a Breñas muy bien. ¿Y tú qué haces hablando, Chinito? ¿Qué dices? Miente, Pedrito, si no ves que él también se ha tomado par de cervezas.


El Chino se levantó de donde estaba tendido y se quitó la camisa. Las cinco de la tarde es buena hora para meterse al agua, ¿no me quieren acompañar? Pedro comenzó a sospechar no sólo de Jefté, sino del Chino también. ¿Acaso no descubrió así lo que ella hizo con su amigo de toda la vida, Edison, en Breñas? Sospechando, claro; por confidencias. Pedro se levantó finalmente: yo también me voy a meter. Vamos, Chino, hay que enterrar esto. Claro, Pe, ya hablamos, ya mandamos los e-mails, nos desquitamos. Pedrito, cuidado con lo que te vaya a decir este Chino. Ya, Gordo, ¿vamos también?


Y mientras los cuatro se acercaban al agua Pedro sólo pensaba en Breñas, Breñas, Breñas.


domingo, 27 de septiembre de 2009

Bonito atardecer

“Mi REINO es de papel

y todo lo que toco

se convierte en palabra.”

-El Rey de Gramercy Street


“Y encima el sol dejando

crecer inmensamente sus cabellos

sobre nuestras cabezas de alfiler.”

-De Vuelta de paseo


-Lorenzo Helguero, Poeta en Washington, D.C.



Este papel no estaba destinado a aguantar esta historia. Salió de algún árbol de los bosques canadienses y fue comprado por el gobierno federal estadounidense en su forma final como hoja crujiente y blanca. La Oficina General de Administración apropió parte de ese cargamento y al ser pedida por los jueces de este distrito territorial, la partida de papel fue finalmente entregada a las oficinas de la corte de distrito en el Viejo San Juan. Junto a sus demás hermanos papeles lo sacaron de su empaque una calurosa mañana de junio, arreciada por los polvos del Sáhara y cuando entró en las frías cámaras de las impresoras nunca se imaginó que en estas cortes se reciclaba.


Fue en la consecución de este afán que Raúl Helguero cobró conciencia de esta hoja cuando la tomó del cesto de reciclaje para usarla en alguna de sus tareas. Hacía unos días el papel había servido de portada a uno de los incontables documentos legales que imprimía. Estaba escasamente marcado y al reverso aún se vislumbraba la blancura virginal de un producto de calidad. Al contacto con los dedos de Raúl ninguno de los dos supo que meses después retratarían con palabras un atardecer de finales de septiembre.


Ese atardecer tampoco sabía que eventualmente cabría en estas páginas. Todo fue un impulso, un estruendo que dividió el tiempo en tres rebanadas de viento. Poca cosa para servir como excusa de un escrito que nadie se había propuesto a escribir. El papel, Raúl y el atardecer encadenados en una secuencia impredecible, en un elaborado nudo de partículas residuales de lo que fue, es y pudo haber sido.


1

Fue anunciarle en aquel momento que la luz de las seis de la tarde de los domingos era más placentera que cualquier otra. Como Raúl había estado todo el día leyendo y ella pintando, no habían preparado nada para comer. Pan y queso mozzarella, dijo ella. Mejor una ensalada, interpuso Raúl. La mirada de ella comenzó a rondar por los espacios superiores de la cocina y al final se encogió de hombros: la lechuga se terminó de podrir ayer. ¿No hay entonces? No y rió secamente.


Raúl no entendía cómo ella mantenía limpios sus pequeños dedos de los colores de las pinturas, mientras la tinta de los bolígrafos que usaba para resaltar los pasajes imprescindibles de sus lecturas le había transgredido las palmas de las manos y hasta la tela de su camisa. Pediremos chino y se encaminaron a la terraza. Fue allí donde hizo el comentario de las seis de la tarde. De la luz que sellaba estos domingos de entregas a domicilio y de esa irresistible soledad que engullía las calles de Miramar. A todo esto ella ya dormía en la hamaca.


2

Es hoy cuando este papel recibe el bonito atardecer a base de estos trazos. Los libros de leyes mutan por páginas amarillentas de viejas novelas redescubiertas y éstas por el fresco de colores que se recrea apesadumbradamente en el cielo. A los rayos del sol, claramente, no les hace falta papeles para escribir. Y para ver, ¿qué mejor que abrir la boca y tocar las cosas con el paladar?: así entran las esencias del fin del día, de esos nudos invisibles de gases que encienden el firmamento en llamas.


Raúl separa suavemente los labios, asoma la puntita de la lengua al aire y sin abrir los ojos sabe que esas horas tan espléndidas de las que hablaba y todavía habla se suceden demasiado rápido para viajar en el tiempo.


3

Pudo haber sido que el árbol que creció en el frío de Canadá nunca hubiese nacido ni que Raúl Helguero se hubiese decidido por las humanidades y en su lugar se hubiese estrellado contra la frialdad de los números. De este modo no habría podido darse cuenta de que el ocaso de los domingos tiene un sabor agridulce a flores y a un baño caliente con agua de azahar.


El atardecer también se hubiese dado en otro planeta, muy lejos de éste, con un sol cuyos rayos hicieran crecer voluntades y no sólo palabras.

miércoles, 23 de septiembre de 2009

Fragmento de algo de siempre escrito por allá


Martín me había convidado a unos mates en el primer mate-bar que veía en la ciudad. ¿Esto no es para turistas? Aquí venimos los estudiantes, ¿no ves? Justo al lado estaba la facultad de psicología de la UBA y frente a toda la cuadra se extendía, casi interminable, la Avenida Independencia que pasaba por una de las partes de Buenos Aires que más vieja y destartalada se mantenía.


Mentiría si no dijera que me acuerdo mal de las cosas que hablamos allí por varias horas. Tengo clarísimo, eso sí, el nombre del mate que tomábamos (Amanda), las chicas vestidas de vaqueras promocionando la marca, las dulces medias lunas y las universitarias --futuras psicoanalistas en esta ciudad nula de secretos-- que rondaban en el lugar con sus melenas inconformes. Martín abría la boca y me contaba. Sé que llegamos a mencionar el nombre de Ale, de cómo nos conocimos, de lo que habíamos viajado juntos. Luego, de nosotros, de por qué él había regresado a Buenos Aires y yo había vuelto a salir de San Juan. ¿Pensás volver? De eso también me acuerdo, cómo no hacerlo: tan gracioso cuando otros preguntan por lugares para ellos desconocidos y para uno tan habituales y propios. Me pregunta y mi respuesta ya es automática, como la incómoda mirada que a ratos le doy a las personas con quien hablo: directa a los ojos, como si tratara de robarles el alma o inquirir en sus pensamientos. Y así me vacié, con esa larga cara mía descomponiéndose aún más para decirle que me prestara atención, que aunque creyera que estaba en busca de amparo en Buenos Aires, no, no pensaba volver.

martes, 15 de septiembre de 2009

La Chiwinha en La tribu vía Encounters at the Counter


Los maravillosos amigos de La Chiwinha, Joel y Karla, me han privilegiado con una entrada en su blog Counter Encounters. La escribí hace casi un mes, cuando celebrábamos el primer aniversario de ese maravilloso templo a los buenos valores, a la amistad y a unos lassi salvajes.

Lo reproduzco aquí, haciendo la salvedad que el mismo fue escrito en una sentá' y más bien muestra mi fluir de consciencia en aquel instante en que Joel me dio la libreta de los Encuentros. No sé si haga algo de sentido (el título que le puso Joel, "reflexión, sexto sentido", quizás intentaba hacer eso) pero, a lo mejor, ese posible sin sentido es lo que lleva a esas palabras gravitar hacia ese final de mi escrito: el vivo latido que es esta pequeña grandiosa empresa. Muchas gracias a ambos.

SÁBADO 15 DE AGOSTO DE 2009

reflexión, el sexto sentido

15/ agosto/ 2009


No todo lo pasado fue mejor pero La Chiwinha recupera de mi ser los momentos más queridos que he vivido.

A veces es increíble la brisa que se puede sentir entrando al negocio y te olvidas que estás en la ciudad. Río Piedras reflorece gracias a este lugar y nosotros que lo visitamos también.

Yo suelo venir escapando, corriendo, fatigado por una realidad que hemos dejado que se convierta en opresiva, rápida, controlada.

Joel me ve pensativo y por eso me ofreció esta libreta. Y es cierto, pienso y luego siento más: es muy posible que pensar o relexionar sea ese sexto sentido del que tanto se habla. Siento y hablo - más bien escribo - sobre todo esto porque es lo más importante que el latido de La Chiwinha me lleva a sentir.

Muchos deseos de futuro y amor para ustedes,

Luis Ponce Ruiz

martes, 1 de septiembre de 2009

Noche de ayer

Supo que ya era tarde cuando, saliendo del auto, escuchó con una claridad de cristal el paso del tren que hace menos de veinte minutos lo había dejado en el centro de la ciudad. Las vías del tren no abrazaban las cercanías donde él vivía y por eso no estaba preparado para los sonidos que esa noche le traía: el suave deslizamiento --en verdad, el rumor eléctrico-- de los vagones por el entretejido urbano. O el seco golpe contra el asfalto del bulto que contenía los restos de su amor.

jueves, 27 de agosto de 2009

Dim-sum

Cuando te enamoras de Xiao Xia sólo piensas en las mañanas. Sus besos de naranja te extraen de las dimensiones abismales del sueño; sus ojos de fruta prohibida te recuerdan el mundo que dejaste atrás. Antes, todos los labios te sabían a sofrito y todos los ojos te miraban con un desdén de telenovela. Ahora, juras que la boca de tu chinita es resplandor de pera; que su mirada te exprime en gotas de ajonjolí y perlas de canela.

Cuando te despiertas junto a Xiao Xia sólo piensas en el desayuno: panecillos de arroz rellenos de carne y salsa, jiaozi de vegetales y té verde. Ella te sirve con sus manos de arbusto y sonrisa de flores. Tomas el té. Pintas de esperanza la ausencia que creaste muchas horas atrás en la cama que espera al otro lado del océano.


Cuando a Xiao Xia le llega la hora de partir la recuerdas junto al lago en el traje amarillo -tierno como su cuello delgado. Mezclas el amor y la ilusión como la batida de leche de soya y chocolate que le compraste para hacerla reír luego de haberla reencontrado gracias a tu paciencia artesanal.

Cuando Xiao Xia sale por tu puerta, como lo hacen los rayos del sol detrás de las nubes, te envuelve un rubor. Sientes que una brisa fresca, leve, recorre tu cuerpo caliente y perspirado. De espaldas, su cabello cae sobre sus hombros como un pesado manto negro. También al hombro lleva su cartera Coach (Made in China) donde guarda, junto a su lápiz labial invisible y tarjeta de estudiante, los pocos yuanes que le pagas.

miércoles, 8 de julio de 2009

La columna más sarcástica que ha publicado El Nuevo Día

El compañero de la Escuela de Derecho, GRG, ha escrito una joya. Buena, Guillermo, estás pasa'o.
08-Julio-2009 | GUILLERMO REBOLLO GIL
Buscapié

Mr. Me Too

El día que una reconocida figura de los medios organizó una marcha y caminó en respaldo de las comunidades del Caño, yo me quedé en mi cuarto frente al clóset indeciso, algo frustrado, sin atuendo ni modista, sin zapatillas ni hada madrina. Igual me pasó el primero de mayo. Lo mismo el día de la Asamblea de Pueblo.

Y es que, ¿qué se pone un nene de Caparra para una marcha? (Lacoste no hace polos de Obama, ¿o sí?) ¿Qué combinación de chaquetón y corbata dice que la solidaridad en la Urba se extiende más allá de la asociación de vecinos (“no need for background checks ‘cause Guaynabo City cares”)? ¿Cómo decir que “yo también soy el Caño” y que represento esa minoría dentro de la minoría dominante del país que de veras siente algo -lo que sea- por los trabajadores (¡Qué monos ellos!) o por el pueblo (“whatever that means”)?

¿Cómo hacerle un sentido coro a las voces de mis queridos columnistas furibundos que en 320 palabras o menos pierden el pelo argumentando certeramente cómo buena vibra como yo nunca apuestan el pellejo por las ideas tan lindas que esbozan? Y es de esperarse, cuando mi pellejo resulta tan susceptible al sol, que es mejor no quemarme por esa reconocida figura, y dejar los panderos y pancartas para quienes asumen sin remedio las consecuencias de un nuevo gobierno repetido sin bombo ni platillo ni poesía. Yo simplemente escribo columnas para el periódico y espero con ansias locas a que el guardia deje a los repartidores pasar, para mirar las fotos de la marcha con detenimiento, con mi cereal, a ver qué rayos se puso la gente para otro domingo al sol.

Entonces me regreso a mi cuarto. Desempolvo la cassettera, los tapes de Silvio (que tanto gustaban en San Ignacio). Agarro la camisa del concierto de Calle 13. Tumbo el aire acondicionado (“for authenticity purposes”). Me cuadro frente al espejo, y practico decir: “Yo también soy el Caño, yo…”.

El autor es escritor.

lunes, 29 de junio de 2009

Golpistas en Honduras - Declaración de la AAJ



Todas las fotos (c) El Heraldo de Honduras

La AAJ, cuya Presidenta Continental es la puertorriqueña Vanessa Ramos, ha distribuido la siguiente declaración en torno al golpe de estado en la hermana república de Honduras:

Resolución sobre Puerto Rico ante el Comité de Descolonización

La última versión, aprobada hace sólo unas semanas.

La pueden leer aquí:


Resolucion ONU 2009 -

La tribu errante