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jueves, 19 de marzo de 2009

B (de una serie sin titular)

Si no logra escapar de ésta jamás lo logrará.

La San Sebastián empieza frente al portón de la Casa Blanca, por el parque detrás del Cuartel de Ballajá donde nos dimos un beso mientras tu novio observaba. ¿Por qué no paras de hablar y me compras una piragua? Miró a la distancia e identificó al vendedor con el carrito. Luego, su vista acarició el inmenso césped de El Morro que iniciaba a espaldas del piragüero y supo que mañana sería otro día para poder gritar que como único podía soportar esta vida era escapando.

Suramérica se ve susceptible esta tarde, la tierra de Borges y del Atlántico Sur encolerizado por las frías corrientes submarinas. De Ribeyro y las casas de cartón sobre el desierto costero. De Amado y la esclavitud de la piel.

Al dar un sorbo de la piragua de tamarindo entendió que las arenas, el cielo y el mar, es lo único que nos une y a la vez nos separa.

Un escape es, pues, un intento de descifrar las distancias, las nubes y estas páginas.

viernes, 26 de enero de 2007

¿Quién es la reina de la fritanga?

A Roy Brown lo censuraron en las ondas radiales porque en su último éxito de Navidades la palabra 'chicho' estaba incluida en el coro. Bien se sabía que ese 'chicho' no hacía referencia el acto de ... , sino que nombraba esa muy boricua protuberancia del exceso de grasa producto del también muy nacional deporte de la fritura.

¿Me censurarán cuando ahora me disponga a ventilar que la empanadilla de pizza se convierta en compeñera de nuestro bacalaíto, dejando a un márgen la muy afroboricua alcapurria? Baso esta propuesta en los hechos oculares presenciados en estas pasadas Fiestas de la Calle San Sebastian y, en fin, en cualquier tipo de actividad bebelatera que se efectúe en este archipiélago. Además, no es secreto que hasta en Piñones -al que deben denominar, si es que no lo han hecho ya, con el nombre de El Camino de la Fritanga- se vendan las susodichas empanadillas.

La empanadilla de pizza es la muy bastarda heredera del muy español (en realidad mozárabe) pastelillo de queso. La empanadilla, con su relleno grasoso, elástico y artificial, es producto de los que algunos en Puerto Rico se atreven a llamar globalización.
Pero en Puerto Rico, globalización es un eufemismo. Hablemos claro. Hablemos de coloniaje. Y no es que esté en contra de la globalización. Todo lo contrario: Puerto Rico debe insertarse de lleno a los mercados internacionales y tener una presencia diplomática en cuanto foro y organización supranacional pueda participar. Pero a la Isla todavía ser una colonia, al su soberanía estar restringida y mediatizada por otro estado, lo que se da y ocurre en Puerto Rico es una globalización mediocre y a medias. Solamente tenemos lo peor de un sólo mundo.
La empanadilla de pizza avanza por doquier y ya hace rato se adueñó de nuestras meriendas escolares. La alcapurria está en peligro. Si hasta en Piñones está amenazada es hora de hacer algo. Hay que volverla a hacer reina de la fritanga boricua.

La tribu errante